lunes 23 de febrero de 2026

El trend global se filmó en Tarija, La Paz, Oruro y otras ciudades

Jóvenes se maquillan de payasitos con “Ojitos Mentirosos” para mostrar su cotidianidad y sus paisajes

Más de 50 jóvenes e influencers bolivianos se sumaron al fenómeno viral de TikTok que combina maquillaje de payaso, cumbia andina y escenarios urbanos para visibilizar realidades sociales, paisajes y símbolos culturales del país.
Una selección de los jóvenes que realizaron los videos de "Ojitos Mentirosos". Foto: Composición
Una selección de los jóvenes que realizaron los videos de "Ojitos Mentirosos". Foto: Composición
viernes 12 de septiembre de 2025

Un mercado en un barrio de Trinidad (Beni), la rotonda del Cristo Redentor en Santa Cruz, una de las calles aledañas a la Ceja de El Alto, los asientos del micro de la línea 2, una cabina del teleférico de La Paz e incluso uno de los vagones del tren metropolitano de Cochabamba. Estos son algunos de los escenarios elegidos por más de 50 jóvenes e influencers de distintas partes de Bolivia, quienes decidieron maquillarse de payasitos para sumarse al fenómeno viral de 2025 en TikTok: Ojitos Mentirosos.

Algunos optaron por incluir escenas particulares en sus videos; por ejemplo, Ana Infinita muestra hojas de coca en un espacio público de Cochabamba; Pedro Daza y su compañera aparecen saboreando crema chantilly en la plaza Murillo; y Kusi Wasi eligió abrazar a dos perritos en las calles de Sucre. “Los verdaderos Ojitos Mentirosos”, escribió en la descripción.
“Oruro, donde no todo es Carnaval, también es esfuerzo y sacrificio”, publicó Cherryy, una joven que muestra en su video la cotidianidad de las calles orureñas.

Este fenómeno viral no se limita al maquillaje de payaso: se ha convertido en una forma de visibilizar la precariedad y las realidades de los barrios y zonas periféricas de América Latina. Sin embargo, muchos jóvenes bolivianos eligieron filmar sus videos en paisajes y sitios turísticos como una forma de mostrar Bolivia al mundo.

Por ejemplo, Raquel Ruiz se pintó el rostro de payasita y grabó su video en la calle de las Brujas de la Linares, en una cabina del teleférico y en la plaza Murillo, tres de los lugares más representativos de la ciudad de La Paz.

La tendencia también ha captado la atención por su trasfondo, vinculado a la película Chicuarotes (2019), dirigida por Gael García Bernal, y a la reciente reinterpretación del tema por el artista sinaloense Chino Pacas, quien adaptó la canción al estilo del corrido tumbado.

En los videos, los participantes usan como fondo la canción Ojitos Mentirosos y adoptan la estética del payaso como símbolo de resiliencia, identidad y denuncia cultural, según un artículo de Infobae. “Sin embargo, hay algunas voces que señalan que no se trata de eso, pues quienes protagonizan los videos no necesariamente han trabajado en la calle, y podría interpretarse como una exotización de una experiencia que no viven, incluso como una burla”, agrega el medio.

En respuesta, varios creadores de contenido han defendido el trend; aseguran que su objetivo es dar voz a realidades olvidadas en las grandes ciudades.

La historia de Ojitos Mentirosos se remonta a la cumbia andina del Perú, donde se reconoce a Coré Cuestas Chacón como su compositor. Catálogos como Apple Music documentan su autoría en las versiones de Los Ecos y La Constelación, así como la existencia de un sencillo en vinilo de 45 RPM editado por el sello Fonohit en Perú.

La versión más conocida en México es la de Tropicalísimo Apache, que incluyó el tema en su álbum Éxitos Quemantes Vol. IV, lanzado en 1993. Esta interpretación, con estilo norteño, es la que ha alcanzado mayor popularidad en ese país.