lunes 23 de febrero de 2026

La Tribuna

¡Árbitros en offside!

La esencia de este deporte marca, inevitablemente, cuestionar el arbitraje, sobre todo cuando las características de esta disciplina en cuanto a organización, nivel y profesionalismo son aún precarias.
lunes 06 de octubre de 2025

No es que se encuentre bajo la lupa o en el ojo de la tormenta… ¡Está a simple vista! Es el desafortunado arbitraje que rodeó un frágil fútbol boliviano.

La esencia de este deporte marca, inevitablemente, cuestionar el arbitraje, sobre todo cuando las características de esta disciplina en cuanto a organización, nivel y profesionalismo son aún precarias.

Luz verde a la interpretación en lugar de ceñirse objetivamente al reglamento. La filosofía y espíritu de la IFAB (International Football Association Board) señalan que deben aplicarse las mismas Reglas de Juego en todo el fútbol y en todo el mundo. Eso no ocurre en muchas latitudes, sobre todo en Bolivia, pero…  ¿Por qué? La contestación podría demandar miles de caracteres y aun así ser insuficiente.

Nuestro medio es uno de los pocos donde los dos equipos, protagonistas de un mismo partido, despotrican contra las decisiones del juez. En nuestro fútbol también resulta demasiado “inocente” no consultar sobre la actuación del árbitro a los actores de un determinado partido. Directores técnicos, jugadores, hinchas, etc. encuentran muy dificultoso no referirse a quienes han cultivado protagonismo en un determinado cotejo. Una de las máximas del fútbol reza que un buen árbitro es el que pasa inadvertido en 90 minutos.

Cursos, seminarios, capacitaciones, pruebas físicas. Todo para ir de la mano de 17 reglas dentro de un documento de 246 páginas que parece no tener traducción cabal al español.

Y sí, en el vigente torneo nacional saltaron nuevamente los fusibles, hecho recurrente, sin embargo. El arbitraje tiene dificultades y no las mejores condiciones. Se duda demasiado en sancionar una falta, un penal. No hay seguimiento posicional correcto de las acciones de juego. No coinciden los criterios para una amonestación, menos para mostrar una tarjeta roja y cuando el VAR entra en acción, lo de menos es la demora de incluso 3 o hasta 4 minutos en tomar una decisión, el inconveniente mayúsculo es saber que la tal decisión es incorrecta.

Este, que es uno de nuestros males, también pasa por la cantidad de árbitros que dirigen en primera división. No es solo que tenemos muchos clubes en acción, también demasiados árbitros.  44 colegiados dijeron presente en 246 partidos de los dos torneos domésticos celebrados este año (registro hasta el sábado 4 de octubre de 2025). De los 44, solo 7 dirigieron más de 10 partidos. Los restantes 37 tienen un promedio menor a 4 partidos dirigidos en lo que va de 2025. 10 apellidos se encargaron de un solo partido en la temporada. De pronto es conveniente reducir el universo arbitral y llevar adelante una categorización. Estos son solo algunos datos y motivos por los que el referato boliviano es ajeno a la tarima internacional.

Este lunes 6 de octubre se cumplen nueve años desde la última vez que un “referee” boliviano impartió justicia en un partido de clasificatorias CONMEBOL. Raúl Orosco dirigió el 6 de octubre de 2016 el compromiso: Uruguay 3 – 0 Venezuela, en Montevideo. Fue la fecha 9 de ese camino mundialista. Con antelación, Gery Vargas comandó el encuentro Venezuela 1 - 3 Ecuador, por la fecha 4 de ese mismo evento. Es decir, más allá del tiempo, pasaron dos procesos eliminatorios y medio sin noticias de árbitros bolivianos, para entenderlo de otra manera, suman 225 partidos de eliminatorias sin presencia de nuestros jueces.

El contrapeso a esta columna, el registro de Gery Vargas en Copa Sudamericana. 46 presencias lo sitúan como la persona que más veces dirigió en esa cita.

Aunque estoy convencido de que nada cambia, para mí es importante actuar como si no lo supiera… decía el poeta y cantautor canadiense Leonard Cohen.