domingo 29 de marzo de 2026

La Tribuna

El deporte en Bolivia no goza de buena salud

Atletas de élite como Héctor Garibay y Jhoselyn Camargo, que le dieron más de una alegría al país en participaciones internacionales, decidieron no representarnos en los Juegos Bolivarianos de Lima y Ayacucho 2025.
lunes 10 de noviembre de 2025

El deporte boliviano a nivel general no está bien; las dificultades están a la orden del día y los resultados no acompañan. Solo en algunas disciplinas se tienen alegrías y no precisamente por el apoyo de las federaciones —obviamente existen excepciones— o del gobierno (léase el de Luis Arce), sino por esfuerzos personales o familiares y, en algún caso, de la empresa privada.

Pero cuando los éxitos llegan, ahí la figura cambia, porque el mérito es de todos, las colaboraciones aparecen y también los actos públicos.

Un ejemplo claro de nuestra realidad es lo que sucedió hace unos días. Atletas de élite como Héctor Garibay y Jhoselyn Camargo, que le dieron más de una alegría al país en participaciones internacionales, decidieron no representarnos en los Juegos Bolivarianos de Lima y Ayacucho que se inician dentro de 12 días.

Tampoco, según expresaron, representarán a Bolivia en otras competencias internacionales.

¿Los motivos? Se enteraron, aunque todavía no se ha hecho oficial la lista de los que serán beneficiados, de que no recibirán la beca olímpica, que significa una ayuda para su preparación.

“Es por la beca olímpica para la preparación del ciclo olímpico que va a iniciar y prácticamente el Comité Olímpico Boliviano me lo va a quitar. Para París hemos hecho un sacrificio; conseguimos la marca mínima en competencias internacionales y esa ayuda (económica) es importante”, declaró Garibay.

Camargo, por su parte, aseguró que por los logros que ganaron para el país se merecían ese beneficio y además les dio un palito a los dirigentes: "Sé de mi trabajo y podría pelear medalla, pero sacar una presea se vería como un mérito del Comité Olímpico y para la Federación (Atlética); sería decir que hacen bien su trabajo, cuando en realidad nosotros lo hacemos”.

A esa lista se sumó, aunque por otras razones, el también atleta Rubén Erick Arando, quien fue nominado para ser parte del equipo boliviano en los Bolivarianos, pero decidió bajarse de la lista porque para representar al país “se me pide 120 $ en efectivo”.

Las cosas están así en el atletismo, en otras disciplinas y ni hablar del fútbol, en el que el pan de cada día son los problemas en los clubes, en la Federación, con la selección, con los dirigentes, las deudas con los jugadores, los arbitrajes… En fin, la lista es larga.

En medio de ese contexto adverso, varios deportistas bolivianos manifestaron su expectativa de que el nuevo gobierno, encabezado por Rodrigo Paz y Edmand Lara, impulse transformaciones concretas. El sábado asumieron como presidente y vicepresidente, respectivamente, y anunciaron que habrá cambios sustanciales.

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