domingo 29 de marzo de 2026

Voto

Chile marcó una participación récord del 85% en la primera vuelta por el voto obligatorio

La obligatoriedad del voto se implementó en 2022, en las últimas elecciones sólo participo un 47% de los votantes.
Una mujer en un recinto electoral el domingo en Santiago. Foto: EFE
Una mujer en un recinto electoral el domingo en Santiago. Foto: EFE
lunes 17 de noviembre de 2025

EFE / Santiago

Chile registró una participación del 84,4% de los votos en la primera vuelta celebrada este domingo en la que votaron 13,3 de los más de 15,7 millones de personas que estaban llamadas a las urnas, lo que supone la mayor participación de la historia en unas presidenciales.

A diferencia de la primera vuelta de 2021, cuando votó el 47,6% del padrón (7,1 millones), este domingo el voto era obligatorio, bajo riesgo de multas de hasta 104.000 pesos chilenos (cerca de 112 dólares).

La izquierdista Jeannette Jara, exministra de Trabajo del actual Gobierno de Gabriel Boric, ganó con un 26,8% de los votos, seguida de cerca por el ultraderechista y líder del Partido Republicano, José Antonio Kast, que se hizo con un 23,9%, según el 100% de las mesas escrutadas.

Como ninguno consiguió el 50% más uno de los votos, habrá una segunda vuelta el 14 de diciembre.

La gran sorpresa de la noche fue el populista de derechas Franco Parisi que, como en las presidenciales de 2021, va en tercer lugar, con el 19,7% y un considerable avance en las regiones mineras del norte del país.

La obligatoriedad se implementó en 2022 para el plebiscito sobre la primera propuesta de nueva Constitución y luego de varias elecciones con una bajísima participación, producto de la desafección de la ciudadanía con la clase política.

La incógnita de estas elecciones era a quién favorecería el voto obligatorio y cómo se decantaría ese grupo de votantes que habitualmente no acudía a las urnas, compuesto principalmente por jóvenes y sectores populares despolitizados y sin una ideología definida, según expertos.

A la incertidumbre del voto obligatorio, se sumaba este domingo la del voto migrante, ya que Chile es uno de los países con mayor flexibilidad para permitir el voto de los extranjeros y los migrantes, principalmente venezolanos, se han duplicado desde 2017.

La ultraderecha se come a la derecha tradicional y Kast

La derecha tradicional chilena fue la gran perdedora de la primera vuelta de las elecciones presidenciales, sepultada a un quinto lugar y devorada por dos ultraderechas cada vez más fuertes: una más clásica y mayoritaria y otra más minoritaria, mucho más radical y confrontacional.

Con un 12,5% de los votos, la exalcaldesa Evelyn Matthei quedó fuera de la segunda vuelta del 14 de diciembre, que se disputarán la izquierdista Jeannette Jara y el ultraderechista José Antonio Kast, que consiguieron el 26,8% y 23,9%, respectivamente.

Era lo que pronosticaban las encuestas y lo que ocurrió también hace cuatro años cuando Kast se impuso al entonces candidato Sebastián Sichel, lo que no había pasado nunca desde el retorno a la democracia.

Matthei fue incluso superada este domingo por el diputado ultraderechista libertario Johannes Kaiser, que representa a una nueva extrema derecha más dura y vociferante y que consiguió el 13,9%.

"Estos malos resultados generan la necesidad en la derecha tradicional de replantearse sus valores y propuestas y asumir que es necesario promover reformas sociales, reformas al sistema político y reformas estructurales", dijo a EFE Octavio Avendaño de la Universidad de Chile.

“Lo que se movilizó en esta elección tiene mucho más que ver con una impugnación a las élites, a los partidos tradicionales, como partidos que no hacen nada, que son autointeresados”, agregó a EFE Claudia Heiss, de la Red de Politólogas.

"Un fenómeno global"

El aumento de la delincuencia, la migración y la ralentización de la economía monopolizaron la campaña electoral, una agenda tradicionalmente manejada por las derechas y que además ha coincidido con un aumento exponencial de la sensación de inseguridad en el país, aunque sigue siendo uno de los más seguros de América.

Según Avendaño, la estrategia de Matthei ha sido “incongruente” en la campaña, pues ha alternado fórmulas más moderadas y llamados a la unidad nacional con propuestas más propias del extremo de su sector, como cuando dijo que en su gobierno los delincuentes “terminarían en la cárcel o en el cementerio”.

"La derecha no puede ser reactiva, sobre todo la derecha liberal y democrática, porque de lo contrario asume una suerte de pasividad que provoca que la termine comida por la extrema derecha", añadió el sociólogo.

La situación de la derecha tradicional chilena "no es algo episódico en el mundo", sino que forma parte de un "fenómeno global" que también está afectando a otros países de Sudamérica y Europa, como Argentina, Francia o Italia, indicó a EFE Rodrigo Espinoza, de la Universidad Diego Portales.

Kast, que defiende el legado de la dictadura militar (1973-1990) y una agenda ultraconservadora en materia de libertades individuales, ya cuenta con los apoyos de Matthei y Kaiser de cara a la segunda vuelta.

Falta por determinar si conseguirá respaldo de la gran sorpresa de la noche: el populista de derechas Franco Parisi, que quedó tercero con 19,7%.

Aún así los números son favorables y Kast podría convertirse en el primer ultraderechista en llegar a La Moneda por votación popular.

¿Fin de ciclo?

El segundo gran triunfo del Partido Republicano de Kast fue el "sorpasso" que le hizo a la derecha tradicional en las constituyentes de 2023, lo que les permitió liderar el segundo proceso constituyente chileno, que terminó en fracaso, como el primero liderado por la izquierda.

Si ahora Kast consigue llegar a La Moneda, Chile dará paso a un cambio de ciclo que comenzó con las multitudinarias protestas de 2019 que abrieron los procesos constituyentes fallidos y marcaron el camino hacia La Moneda del progresista Gabriel Boric.

"El auge de esta ultraderecha tan radical surge como respuesta a la izquierda identitaria que emergió tras el estallido",  explicó a EFE el sociólogo Alberto Mayol y director de la encuestadora La Cosa Nostra.

En su primer discurso tras los resultados, Kast dijo que "Chile sí despertó" esta noche, en referencia al lema que se coreaba en aquellas manifestaciones.

"Luego de seis años de violencia, de ideología, de mediocridad, hoy millones de chilenos han decidido abrazar un proyecto que es la oposición a este Gobierno fracasado", indicó el ultra, admirador de Donald Trump y Nayib Bukele, aunque con un estilo más sosegado.

Chile celebró en paralelo elecciones parlamentarias para renovar la totalidad de la Cámara de Diputados y parte del Senado, unos comicios en los que los republicanos de Kast lograron un avance considerable en ambas cámaras, lo que podría darle mucha gobernabilidad a un futuro Ejecutivo del ultraderechista.

 

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