viernes 10 de abril de 2026

Tenis

Italia confirma su hegemonía en la Copa Davis y gana su tercer título consecutivo

Le ganó en la final a España por 2 a 0 gracias a las victorias de Matteo Berrettini sobre Pablo Carreño y Flavio Cobolli ante Jaume Munar.
Los jugadores de Italia celebran con el trofeo el título de la Copa Davis. Foto: EFE
Los jugadores de Italia celebran con el trofeo el título de la Copa Davis. Foto: EFE
domingo 23 de noviembre de 2025

Agencias

Bolonia se vistió de fiesta para celebrar un nuevo capítulo en la historia del tenis italiano. La selección azzurra conquistó su tercera Copa Davis consecutiva —la cuarta en su palmarés— tras imponerse a España por 2-0 en la final disputada en el Unipol Arena.

El triunfo tuvo un sabor especial: llegó sin sus principales figuras, Jannik Sinner y Lorenzo Musetti, ausentes por motivos de preparación y personales, respectivamente. Sin embargo, la llamada “Unidad B” respondió con autoridad y no cedió un solo punto en toda la eliminatoria.

El primer golpe lo dio Matteo Berrettini, que se reencontró con su mejor versión para superar a Pablo Carreño por 6-3 y 6-4. El asturiano resistió en los intercambios, pero el saque demoledor del romano —con 13 aces— y el empuje de la grada marcaron la diferencia. Berrettini, convertido en líder, abrió el camino hacia la ensaladera con un triunfo sólido que dejó a España contra las cuerdas.

La sentencia llegó en el segundo duelo. Flavio Cobolli, número uno del equipo italiano en esta edición, protagonizó una remontada épica frente a Jaume Munar. El balear arrancó con un set impecable (6-1) y acarició la posibilidad de forzar el dobles, pero el joven italiano se rehízo en el tie-break del segundo parcial y terminó imponiéndose por 7-6 y después por 7-5.

Cobolli celebró como un campeón cada punto, alimentado por el fervor del público boloñés, que convirtió la final en un escenario de resistencia emocional y deportiva.

La victoria confirma a Italia como dominadora del tenis mundial, también campeona en la Billie Jean King Cup, y refuerza la profundidad de su plantel. Simone Bolelli, presente en las tres conquistas consecutivas, simboliza la continuidad de un proyecto que ha sabido reinventarse más allá de sus estrellas.

España, por su parte, se marchó con la frente en alto, consciente de que Carreño y Munar ofrecieron batalla, pero insuficiente ante el poderío azzurro.

Italia festejó en casa un título que consolida su hegemonía y proyecta confianza hacia el futuro. La Davis, una vez más, habló italiano.