viernes 10 de abril de 2026

Rentabilidad

Gobierno afirma que Quipus y San Buenaventura están en quiebra técnica y deben cerrarse

Según el reporte gubernamental, son cinco las empresas creadas durante los gobiernos del MAS que se encuentran en estado crítico. Solo la Empresa Azucarera San Buenaventura recibió préstamos por más de 1.800 millones de bolivianos.
Una trabajadora de la empresa Quipus. FOTO: Ahora el Pueblo
Una trabajadora de la empresa Quipus. FOTO: Ahora el Pueblo

El Gobierno informó que cinco empresas estatales se encuentran en situación crítica. Entre ellas destacan la Empresa Azucarera San Buenaventura (EASBA) y la factoría estatal de computadoras Quipus, las cuales, según el criterio del director de la Oficina Técnica de Fortalecimiento de la Empresa Pública, Pablo Camacho, están en quiebra técnica y deben cerrarse.

"El análisis va a salir uno por uno, pero los casos críticos son la planta azucarera, Quipus y otros que definitivamente ya tienen quiebra técnica y sí deberían cerrarse", afirmó Camacho la mañana de este lunes 15 de diciembre.

Camacho realizó estas declaraciones durante la presentación de un informe sobre la situación de las empresas estatales, en la que también participaron el ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, y el viceministro de Coordinación y Gestión Pública, Julio Linares.

Las autoridades calificaron la gestión de dichas empresas como un “desfalco” al Estado boliviano, ya que, entre otras irregularidades, se identificaron millonarios préstamos que no fueron devueltos.

Linares se refirió al caso de la Empresa Azucarera San Buenaventura, la cual recibió más de 1.800 millones de bolivianos en préstamos para establecer la planta procesadora de caña y la producción de azúcar en el norte paceño. “Hasta ahora ha devuelto apenas el 9% y no paga más capital ni intereses”, informó el viceministro.

Lea también: Ministro Lupo: solo tres de 67 empresas estatales son rentables

La autoridad explicó que el crédito fue gestionado por el Banco Central de Bolivia (BCB). “Lo que ha hecho el Ministerio de Economía durante las gestiones de Luis Arce y Evo Morales, el mismo ministro que luego fue presidente, fue coordinar con el BCB para que, cada vez, se ampliara el período de gracia y la empresa no apareciera como morosa. Eso no va a pasar más”, sostuvo.

Según los datos proporcionados por Lupo, además de EASBA y Quipus, la quiebra afecta a la Empresa Boliviana de Industrialización de Hidrocarburos (EBIH), Yacana y Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB). “Vamos a ver quiénes han sido los responsables y lo haremos a través de la Oficina Técnica de Fortalecimiento de la Empresa Pública, que está a cargo de Pablo Camacho y que en estos días empezó a trabajar”, dijo Linares.

Por su parte, Camacho destacó que EASBA tuvo 13 años de gracia. Esto significa que la empresa contaba inicialmente con cinco períodos de gracia cuando se fundó. “Como los números no cuadraban, le dieron ocho más”, agregó.

Respecto a Quipus, aseguró que la empresa cumplía principalmente funciones de propaganda, ya que complementaba las entregas de obras y regalos del expresidente Evo Morales. Consideró que “somos el único país en la región que ha querido competir con la tecnología china”, afirmó.

Lea también: Gobierno denuncia que el MAS creó 67 empresas públicas con más de $us 7.700 MM de las reservas

Se espera que las auditorías determinen qué autoridades estuvieron implicadas en los malos manejos financieros, como los que permitieron que Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB) cerrara 2024 con una pérdida de aproximadamente 196 millones de bolivianos, o los 48 millones de bolivianos correspondientes a la planta de confinamiento de Santa Cruz.

En total, Camacho calcula que las pérdidas de estas empresas alcanzan los 542 millones de bolivianos. “La industrialización fue nada más que un discurso”, afirmó.

Por su parte, Lupo mencionó que estas “otras empresas zombi” operan en quiebra técnica, con patrimonios negativos. “En este momento necesitamos 697 millones de bolivianos para poder cumplir con sus obligaciones”, señaló.