domingo 19 de abril de 2026

Diplomacia

Canciller: “La reivindicación marítima no debe ser el ancla que limite avanzar en otros temas con Chile"

"Restablecer relaciones materializaría un diálogo en muchos temas que ya venimos conversando y trabajando", expresó el ministro Fernando Aramayo.
El canciller Fernando Aramayo, con su par chileno Alberto van Klaveren. Foto: @Minrel_Chile
El canciller Fernando Aramayo, con su par chileno Alberto van Klaveren. Foto: @Minrel_Chile

El canciller Fernando Aramayo visitó Chile esta semana y celebró reuniones con su homólogo chileno. Tras su gira, afirmó que la reivindicación marítima de Bolivia no debe ser el ancla que limite avanzar en otros temas con Chile y que ve “mucha voluntad” de ambos países para avanzar y restablecer relaciones diplomáticas.

"La reivindicación marítima tiene incluso un estatus constitucional y naturalmente es una reivindicación histórica del pueblo boliviano. Esto no quiere decir que deba ser, como fue en el pasado, el ancla que limita avanzar en muchos otros temas que nos convocan como países", dijo Aramayo durante una entrevista con el rotativo chileno La Tercera.

“Obviamente, esto tiene que tener un espacio de discusión y de diálogo que aspiramos a plantear también de manera seria y comprometida”, añadió.

En su visita a Chile, el canciller celebró reuniones con el canciller Alberto van Klaveren, con directivos de la Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa), así como con representantes del equipo del presidente electo, José Antonio Kast.

Relaciones diplomáticas

Consultado sobre el interés que ve en Chile sobre un eventual restablecimiento de relaciones diplomáticas, Aramayo dijo que “se va realmente muy contento”

"Es el tema más importante, porque veo que hay voluntad. Y veo que es la voluntad no solamente de una persona, sino que veo que es la voluntad de una sociedad, que es la voluntad de un Estado", le respondió al medio chileno.

"Cualquier realidad es transformable o cambiable si hay voluntad. Y esto creo que es muy importante. Además, creo que se está planteando una relación simétrica en la perspectiva de poner sobre la mesa un aspecto fundamental. Restablecer relaciones materializaría un diálogo en muchos temas que ya venimos conversando y trabajando", agregó.

Aramayo aseguró que desde el primer día en el cargo comenzó a trabajar con el cónsul de Chile en su país, Fernando Velasco, con un objetivo claro: el restablecimiento de las relaciones diplomáticas, rotas desde 1978.

Relación bilateral

Tras su encuentro con su par boliviano, Van Klaveren destacó que “la presencia en Chile del canciller Aramayo realmente marca un hito en nuestra relación bilateral, porque en el pasado no ha sido frecuente un encuentro entre cancilleres de Chile y de Bolivia, ya sea en nuestro país o en Bolivia”.

Aramayo, en tanto, puso de relieve que los acuerdos suscritos durante su visita “dan cuenta de un buen camino por el que estamos transitando, en la aspiración común de poder restablecer relaciones diplomáticas en el tiempo más breve posible”.

Acuerdos comerciales

Luego fue consultado en sentido de que la prensa internacional destacó que su visita a Chile tenía como objetivo principal abordar el restablecimiento de las relaciones diplomáticas.

Esta fue su respuesta: “En realidad, el motivo central ha sido dar materialidad a un conjunto de acuerdos en materia comercial, migratoria, energética, que hemos venido trabajando desde que afirmó el presidente Rodrigo Paz, avanzando sobre un diálogo que rápidamente instalamos con la representación consular de Chile en Bolivia”.

“Chile está en un momento de cambio en la administración del gobierno y por eso también hemos sido muy respetuosos, incluso con declaraciones a medios de comunicación chilenos durante el período electoral”, destacó.

El camino por avanzar

En criterio del canciller, restablecer relaciones diplomáticas mostraría es que ambos países han podido actuar con madurez frente a la historia y dar respuesta a los chilenos y bolivianos en la frontera, "que a veces desde Santiago y desde La Paz no lo vivimos en el sentido de las problemáticas que enfrentamos en lo cotidiano. Es un tema de responsabilidad también con nuestra propia población".

"Es evidente que el restablecer relaciones ya tiene un largo camino avanzado. Lo que pareciera que no hemos logrado hacer en el tiempo reciente es poner todo lo bueno sobre la mesa y nos hemos concentrado en aquello más bien que nos distancia, que puede ser el pretexto, el justificativo para no hacerlo", expresó el ministro de Exteriores.

Voluntad bilateral

Cnsultado sobre si sería un fracaso que el restablecimiento de relaciones diplomáticas no se concretara este año, Aramayo dijo que “no, en absoluto, porque yo creo que hay que ser respetuosos de las dinámicas de los países, y en esto hay que ser muy claro: incluso la voluntad expresa de los gobernantes tiene que tener legitimidad de origen, es decir, hay una ciudadanía, hay una población que tiene que endosar esto, hay una institucionalidad democrática que tiene que acompañar este proceso”.

"Hemos esperado 48 años, entonces, dos, tres años en una perspectiva de 50 años en nuestras propias vidas de quienes somos cincuentones ya es un suspiro. Entonces, ¿por qué no? Si va a ser algo que va a cambiar y va a transformar la realidad de nuestros pueblos a mediano y largo plazo. Incluso si nos tomara los próximos cuatro años de nuestras gestiones de gobierno, ¿por qué no?", dijo Aramayo.

La reivindicación, una rendición de cuentas

Sobre la reivindicación marítima, Aramayo señaló que toca también a Bolivia revisar el nivel de seriedad con el que se trató el tema en el lado boliviano.

"Habrá que rendir cuentas también frente a ello en Bolivia, frente a los bolivianos, de las autoridades que tuvieron a su cargo la conducción de esta temática. Pero somos más bien nosotros partícipes de evitar que este sea el tema ancla, el tema que limita la posibilidad de avanzar en los otros temas".

"Queremos salir de esa dinámica y más bien aspirar a tener un pensamiento lateral en esta lógica, sin negarla, sin relativizar su importancia, pero creemos que hay que salir de ese entrampe de la agenda de los siete puntos entre Bolivia y Chile. Si tenemos esa pedagogía del acuerdo, de pronto vamos a poder enfrentar desde otra perspectiva el tratamiento de la agenda de la reivindicación marítima boliviana", concluyó Aramayo.