lunes 23 de febrero de 2026

Combustible

Exministro de Hidrocarburos pone en duda explicaciones del Gobierno sobre la distribución de gasolina contaminada

El exministro de Hidrocarburos, Álvaro Ríos, consideró que lo sucedido con la distribución de la gasolina contaminada es un misterio. Afirmó que sí hubo una contaminación masiva en varios departamentos del país y se preguntó si los 360 funcionarios despedidos fueron los responsables de lo sucedido, cuando el Gobierno identificó solo tres lugares en los que se distribuyó ese combustible, tomando en cuenta que las protestas también se dieron en La Paz y Cochabamba.
Una de las instalaciones de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB). Foto: YPFB
Una de las instalaciones de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB). Foto: YPFB

Los argumentos esgrimidos por Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) para explicar el origen de la distribución de gasolina de mala calidad, hecho que generó la protesta de choferes en varios departamentos, fueron puestos en duda por el exministro de Hidrocarburos, Álvaro Ríos.

La pasada semana, según el presidente de YPFB empezaron a difundirse denuncias sobre los daños provocados en los motores de vehículos del transporte público, y en esta semana, las denuncias aumentaron, choferes con botellas de combustible denunciaron que lo que recibieron sus vehículos fue una gasolina de mala calidad que había provocado daños, por los cuales pedían el resarcimiento de daños al gobierno.

Después de varias explicaciones de las autoridades, entre ellas, del ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, de la presidenta de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) y del presidente de YPFB, Yussef Aky, las protestas siguieron, se registraron bloqueos y marchas de protesta en varios departamentos y el anuncio de un paro indefinido de los choferes.

Finalmente, ayer, Akly, en conferencia, dio a conocer los resultados de la investigación que realizó la empresa estatal y reveló varios hallazgos. Como consecuencia de ello, informó que se desvinculó a 360 funcionarios de YPFB; que la gasolina de mala calidad se distribuyó solo en tres puntos del país, que son Trinidad, Montero y Oruro; y que, como consecuencia de ello, 2.000 vehículos y motocicletas en el país podrían haber sufrido algún efecto.

En una entrevista con Visión 360, el exministro de Hidrocarburos, durante la gestión del expresidente, Carlos Mesa, observó los argumentos del gobierno, lo único definitivo es que “ha habido un problema de contaminación, quién lo ha causado, cómo se ha causado, por qué no lo han detectado a tiempo, es un misterio”.

También se refirió al despido de 360 funcionarios de YPFB, “ese es otro misterio, ¿360 personas han contribuido a esta causa? Me pregunto si se ha hecho una depuración, ya estaba hecha o se ha buscado esto para sacar a la calle a 360 personas, no me parece adecuado, es un acto improvisado”.

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Observó que, en unos cuantos días, 360 personas tengan la culpa de esto, además en varios lugares del país, a no ser que ese problema “ya lo hayan tenido detectado y por eso digan que es una mano negra y que saben que esto ha ocurrido”.

Una segunda duda que planteó es que, si se identificaron a las 360 personas, ellas “han sido las que han hecho que esto pase, bueno, es otro acto que a mí no me convence, porque cuando uno hace una selección, uno deja a personal capacitado, al que necesita y saca a los que no necesita, a los que están demás y a los que no tienen capacitación”, afirmó.

Observó que el gobierno reconozca que el problema se haya presentado solo en tres lugares. “Yo creo que hay más lugares, yo he visto problemas en Cochabamba y La Paz también, el gobierno dice que son tres, pero algunos reportes de protestas, se dieron en La Paz y en Cochabamba, ese es otro de los misterios”. Este caso es una de los misterios más grandes que ha tenido el país, en mucho tiempo.

Cuatro elementos a tomar en cuenta

Para Ríos, hay cuatro elementos que considerar en este problema, el primero, es que efectivamente ha habido una contaminación; el segundo, es que se ha causado daños; el tercero, el estado en que se halla YPFB, lo que muestra la necesidad de una reconfiguración y; finalmente debe descartarse que el etanol es el responsable de esa contaminación.

Respecto al primero, consideró que, “si ha habido la contaminación masiva en el país, no será total, en todo el país, pero es en varios departamentos, no se sabe exactamente (en cuántos)”.

El segundo elemento es que esta contaminación de gasolina “ha llevado a que motos y vehículos tengan desperfectos y eso ha ocasionado el daño al patrimonio de los bolivianos y alguien tiene que resarcir los daños, habrá que ver el mecanismo, como se resarce”, planteó.

Explicó que propietarios de motocicletas, en particular que tienen deudas en el banco y que trabajan día a día y, han quedado sin fuente de trabajo. “Este es un tema que hay que tocarlo muy claramente”.

Respecto al tercer elemento mencionado, sostuvo que YPFB necesita una reconfiguración, hay que “hacer algo con esa empresa, porque si no va traer muchos más dolores de cabeza para los bolivianos”, dijo.

Y con relación al etanol, sostuvo que es un aditivo que se añade al 12%, por lo que el color del combustible, no cambia, como se ha visto en las botellas con gasolina expuestas por los choferes.

Para Ríos, “la contaminación de la gasolina fue causada por algún otro tipo de contaminante, una mala operación, una mano negra, eso es lo que no se sabe”.

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Gestión informativa del gobierno fue deficiente

Además, se refirió al tratamiento comunicacional e informativo que llevó adelante el Gobierno. Primero aparecen tres autoridades, luego aparece otra; “la comunicación de eso no ha sido efectiva, lo que tenemos que criticar. No entendemos el monstruo que es YPFB, pero es algo que el Gobierno tiene que aclarar. Ojalá aclare; solamente cuando se dice la verdad, la ciudadanía le tiene confianza a su Gobierno”.

Observó que el Gobierno ha dado varias versiones para explicar el origen de este problema con la calidad de la gasolina. Comentó que el ministro dio una información que salió “entremezclada” con la de otras entidades, tanto de la ANH como del ministerio y de YPFB, lo que “no deja entender claramente cuál ha sido el problema de fondo y dónde se ha dado”.

Sin embargo, sostuvo que una de las posibilidades es que el problema haya sorprendido al Gobierno, porque era algo que no esperaban y, ante la molestia de la ciudadanía, “han salido diferentes versiones de lo que ha pasado”.

Ahora que está más controlada la situación, dijo que se espera que se dé una versión oficial; de eso se trata. No queremos que esto quede en un misterio, como el de las 32 maletas, porque hace dos meses y medio no se sabe nada de lo que entró en las 32 maletas.

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YPFB es un “dolor de cabeza”

Ríos consideró que un Gobierno no puede seguir trabajando con misterios; ojalá se revele lo que pasó exactamente y luego se resarzan los daños. En cuanto a YPFB, planteó una reconstrucción, una reconfiguración, un cierre, su privatización o una asociación con capital privado, porque “si la mantenemos como está, de repente nos va a dar más problemas”.

Afirmó que la profunda crisis que tiene YPFB ha sido heredada del anterior Gobierno. “El Movimiento al Socialismo dejó una empresa que está quebrada, tiene demasiados empleados, tiene varias unidades que pierden plata; la empresa como tal, YPFB Corporación, desde el 2024 ya ha perdido 1.500 millones de dólares”.

YPFB, desde su punto de vista, es una empresa que cada vez produce menos, refina menos, transporta menos y produce menos hidrocarburos. Ese es un tema muy de fondo, heredado del anterior Gobierno, que es parte de lo que hoy ha pasado con esta contaminación y que, bueno, hasta ahora no se sabe qué es lo que exactamente ha pasado.