martes 7 de abril de 2026

Historias

El día en que los Lions de Camerún derrotaron a los campeones del mundo: Argentina

Los africanos dieron la sorpresa de Italia 90 al imponerse por la mínima diferencia, con dos hombres menos en cancha y con Maradona presente
El gol de cabeza del camerunés François Omam-Biyik. Foto: FIFA.
El gol de cabeza del camerunés François Omam-Biyik. Foto: FIFA.

Sports 360 / La Paz

Ante casi 80.000 espectadores, en el estadio San Siro de Milán, Camerún dio una de las sorpresas al derrotar por la fase de grupos de la Copa Mundial de Italia 1990, a Argentina, vigente campeona del mundo (1-0), con el único tanto de François Omam-Biyik (67').

Camerún se disponía a disputar la segunda Copa Mundial de su historia. La primera, ocho años antes, se saldó con tres empates en tres partidos y la eliminación en la fase de grupos en España. De la generación de 1982 solo permanecían los porteros Thomas N’Kono y Joseph-Antoine Bell, Emmanuel Kundé y el incombustible Roger Milla. Del resto del plantel, ocho jugaban por entonces en Europa, mayoritariamente en Francia. En la clasificación rumbo a Italia 1990, Camerún había terminado en el primer puesto de un grupo integrado además por Nigeria, Angola y Gabón.

Su estreno en el torneo les deparó un rival mayúsculo: la Argentina campeona del mundo cuatro años antes, con Diego Armando Maradona al frente y seis campeones más en México en sus filas —Sergio Batista, Jorge Burruchaga, Ricardo Giusti, Julio Olarticoechea, Nery Pumpido y Óscar Ruggeri—. El capitán argentino militaba entonces en el Nápoles, en la misma Italia que organizaba el Mundial, y acababa de ganar la liga. Así las cosas, Argentina partía como indiscutible favorita en el primer partido del grupo B.

El onceno de Camerún que enfrentó a Argentina. Foto: FIFA.

 

El partido

En los primeros minutos, la defensa camerunesa no transmitía demasiada seguridad y despejaba el balón con nerviosismo ante las rápidas combinaciones de Maradona, Burruchaga y Abel Balbo, entonces jugador del Udinese. Aun así, logró contener al mítico 10. Aunque a veces recurrió a una contundencia excesiva: el árbitro francés Michel Vautrot mostró tarjeta amarilla a Benjamin Massing por una entrada a destiempo sobre el capitán argentino.

El público de San Siro, entregado a cada avance camerunés, acompañó el empuje de los africanos, que poco a poco empezaron a soltarse y llegaron a disponer de una ocasión clarísima. En un contraataque tras un córner a favor de Argentina, N’Kono abrió a la derecha y la jugada terminó en los pies de Cyrille Makanaky. Solo la intervención a la desesperada de Néstor Lorenzo evitó que la jugada terminara en gol. Ambas selecciones regresaron al vestuario con el marcador igualado, después de que François Omam-Biyik pusiera a prueba los reflejos de Pumpido en los últimos instantes de la primera parte.

En la reanudación llegó un golpe duro para los cameruneses, que hasta entonces habían incomodado a la Albiceleste: en el minuto 60, André Kana-Biyik fue expulsado por una zancadilla sobre Claudio Caniggia, que se marchaba al ataque. Pese a quedarse con 10, los hombres de Valeri Nepomnyashchi no se rindieron y siguieron con la misma dinámica. En un tiro libre desde la izquierda, Kundé centró al corazón del área, donde Makanaky desvió de primeras y el balón salió bombeado. Omam-Biyik fue a buscarlo, se impuso físicamente a Roberto Sensini y se mantuvo suspendido en el aire el tiempo justo para conectar un potente cabezazo. Sorprendido por el bote, Pumpido vio cómo el balón se le escapaba entre las manos. El estupor se adueñó de San Siro: ¡Camerún se adelantaba en el marcador!

Los africanos, lejos de replegarse, mantuvieron la ambición de ir a por su primer triunfo mundialista. Tras la expulsión de Massing, que recibió la segunda tarjeta amarilla por otra dura entrada sobre Caniggia, Roger Milla, que había entrado unos minutos antes, lanzó un contraataque fulminante que Émile Mbouh acabó malogrando con un tiro desviado. Por suerte para los cameruneses, aquel fallo no tuvo consecuencias y terminaron celebrando una sorprendente victoria sobre los defensores del título.

El argentino Maradona trata de superar la marca de un camerunés. Foto: FIFA.

 

Declaraciones

"Cuando llegamos al espacio común donde calentaban ambos equipos, los sudamericanos se mostraban algo altivos. Nosotros empezamos a entonar nuestros cantos de guerra y vi el temor en sus rostros. Después de aquella victoria contra Argentina, la gente decía que ya podíamos volver a casa, que nuestro Mundial estaba hecho". André Kana-Biyik, Camerún

"En aquel momento, me costó creérmelo. Marqué muchos goles más en mi carrera, pero aquel tenía otro significado: llegó en mi primer Mundial y frente a la Argentina de Maradona. Su peso fue enorme, sobre todo porque nadie imaginaba que pudiéramos ganar. Ese gol fue el que me dio proyección internacional". François Omam-Biyik, autor del gol de Camerún

"Maradona no estuvo cómodo en ningún momento y no le dejamos desplegar su juego. Nuestro plan era impedir que encontrara espacios, y el equipo lo logró con ayudas constantes y marcajes muy estrechos. Sabíamos que debíamos imponernos físicamente para que entendieran que no les sería fácil derrotarnos. Pero, para nosotros, el partido empezó en el calentamiento, que se hacía en el mismo espacio para los dos equipos. Cuando llegamos, los argentinos estaban cantando, pero nosotros empezamos a cantar más fuerte y al final decidieron marcharse. Fue una auténtica batalla psicológica". Thomas N’Kono, guardameta de Camerún

"En el fútbol puede pasar de todo: ganar, perder, empatar, una injusticia o una sorpresa. Pero hay algo que no se puede aceptar: perder como perdimos nosotros. Fallamos en todo y regalamos el partido". Carlos Bilardo, seleccionador de Argentina

Curiosidades

Claudio Caniggia y Pedro Troglio fueron sorprendidos a las tres de la madrugada jugando con videojuegos pocos días antes del partido contra Camerún, y por eso Carlos Bilardo decidió no alinearlos como titulares.

Thomas N’Kono, el histórico portero de Camerún, fue la figura que inspiró a Gianluigi Buffon para convertirse en portero. "La selección de Camerún del Mundial de 1990 siempre tendrá un lugar especial en mi corazón— declaró el campeón del mundo en 2006 a BBC Afrique—. Recuerdo a los 22 jugadores porque, para mí, eran auténticos héroes. Ver a N’Kono bajo los palos me hizo decidirme por la portería. Me fascinaba la manera en que interpretaba el puesto. Me impresionaban su personalidad y sus salidas para despejar el balón. Tenía unos reflejos fuera de lo común".