lunes 6 de abril de 2026

Tarjetas de crédito y débito

Economista: más de 2,7 millones de usuarios podrán retomar actividades esenciales, pero esto incrementará la demanda de dólares

Para sostener una liberación total y sin restricciones del uso de tarjetas, es necesario reducir la brecha cambiaria y aumentar la oferta de dólares mediante exportaciones, inversión, financiamiento externo y manteniendo disciplina fiscal, según el economista Fernando Romero.
La liberación del uso de tarjetas, normaliza una situación que afectaba a más de 2,7 millones de usuarios y permite retomar actividades esenciales como educación, salud y servicios digitales, según el economista, Fernando Romero. Foto: El Potosí
La liberación del uso de tarjetas, normaliza una situación que afectaba a más de 2,7 millones de usuarios y permite retomar actividades esenciales como educación, salud y servicios digitales, según el economista, Fernando Romero. Foto: El Potosí

La liberación del uso de tarjetas para pagos en el exterior permitirá que más de 2,7 millones de usuarios en el país retomen actividades esenciales. Sin embargo, esta medida también incrementará directamente la demanda de dólares, según el economista Fernando Romero.

El Gobierno del presidente Rodrigo Paz instruyó al sistema financiero a liberar el uso de tarjetas, tanto de crédito como de débito, para compras y pagos de servicios digitales y otras operaciones en el exterior a partir de este martes.

El ministro de Economía y Finanzas Públicas, José Gabriel Espinoza, informó que las tarjetas de crédito y débito estarán habilitadas desde el martes 7 de abril en todo el país.

En el caso de las tarjetas de crédito, el uso será irrestricto, limitado únicamente por la capacidad de pago de cada usuario.

Las tarjetas de débito, en cambio, estarán sujetas a un monto mínimo de 500 dólares mensuales, es decir, cualquier usuario podrá realizar compras por al menos 500 dólares en el exterior, plataformas electrónicas, pagos y otras operaciones, precisó el ministro.

Espinoza explicó que el tipo de cambio aplicable a estas transacciones será el referencial publicado diariamente por el Banco Central de Bolivia (BCB). Esto permitirá que más de 2,7 millones de usuarios de tarjetas en el país —entre estudiantes, comerciantes y personas con problemas de salud— puedan volver a un escenario de normalidad.

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“Buscamos transitar hacia un escenario de normalidad en un entorno absolutamente ordenado, con un manejo adecuado de la política económica y sobre la base de los escenarios que hemos construido durante los últimos meses”, indicó el comunicado oficial.

“Con estas medidas, avanzamos en la transformación del país desde el Gobierno central, pues las restricciones del pasado se convierten ahora en nuevas oportunidades y en una normalidad para la vida cotidiana de la gente”, afirmó.

Según Romero, esta medida “normaliza una situación que afectaba a más de 2,7 millones de usuarios y permite retomar actividades esenciales como educación, salud y servicios digitales”.

No obstante, advirtió que la medida incrementará directamente la demanda de dólares, ya que cada transacción implica salida de divisas del país. “Al aplicarse con un tipo de cambio referencial de aproximadamente Bs 9,15 por dólar, que aún puede estar por debajo del valor real de mercado, se genera un incentivo a usar más dólares de los que el sistema puede sostener, presionando las reservas internacionales y la liquidez en moneda extranjera”, explicó.

El economista señaló que, para el sistema financiero, la medida tiene un efecto mixto: por un lado, reactivará operaciones y generará comisiones para la banca; por otro, puede generar riesgos de liquidez en dólares si los bancos no logran acceder a divisas al mismo tipo de cambio al que están obligados a procesar las transacciones.

Esto podría traducirse en restricciones indirectas, como límites en el uso de tarjetas, encarecimiento del crédito o condiciones más estrictas para préstamos, especialmente en un contexto donde la disponibilidad de dólares es limitada y existe una brecha con el mercado paralelo.

En términos generales, según Romero, la población es la principal beneficiada a corto plazo, pero el equilibrio del sistema depende de medidas más profundas.

El economista sostuvo que, para sostener una liberación total y sin restricciones, es necesario reducir la brecha cambiaria y aumentar la oferta de dólares mediante exportaciones, inversión, financiamiento externo y disciplina fiscal.

Sin estos ajustes, la medida podría ser temporal y terminar generando mayor presión sobre el tipo de cambio, afectando la estabilidad económica en el mediano plazo.