martes 14 de abril de 2026

Informe

YPFB eleva en 76% sus ingresos por venta de urea en el primer trimestre de 2026

De acuerdo con datos de la Gerencia de Productos Derivados e Industrializados de la estatal, el desempeño responde tanto a una mayor colocación en mercados externos como a una sostenida demanda interna.
Foto: YPFB
Foto: YPFB
martes 14 de abril de 2026

La estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) registró un crecimiento significativo en sus ingresos por la comercialización de urea durante el primer trimestre de 2026. Entre enero y marzo, la empresa facturó 53,79 millones de dólares por la venta de 139.765,65 toneladas métricas (TM) de este fertilizante, lo que representa un incremento del 76% en comparación con el mismo periodo de 2025.

De acuerdo con datos de la Gerencia de Productos Derivados e Industrializados de la estatal, el desempeño responde tanto a una mayor colocación en mercados externos como a una sostenida demanda interna. En el país, YPFB comercializó 15.279,65 TM, generando ingresos por 8,63 millones de dólares. En tanto, las exportaciones alcanzaron 124.486 TM, con una facturación de 45,16 millones de dólares.

El principal destino del fertilizante boliviano continúa siendo Brasil, que concentra el 61% de las compras. Le siguen Argentina con el 23% y Paraguay con el 11%, mientras que el restante 5% se distribuye entre Perú y Chile. Este posicionamiento regional, según señala un boletín de prensa de YPFP, consolida a Bolivia como un proveedor relevante de insumos agrícolas en el Cono Sur.

La urea producida en la Planta de Amoniaco y Urea —ubicada en Bulo Bulo, en el departamento de Cochabamba— es uno de los principales proyectos de industrialización de hidrocarburos del país. Desde su puesta en marcha en 2017, esta planta ha tenido ciclos de operación irregulares debido a factores técnicos y logísticos, pero en los últimos años ha logrado estabilizar su producción y ampliar su presencia en mercados internacionales.

El incremento en las ventas durante 2026 también se produce en un contexto de alta demanda global de fertilizantes, impulsada por la necesidad de mejorar los rendimientos agrícolas y enfrentar presiones sobre la seguridad alimentaria.