miércoles 22 de abril de 2026

Combustibles

Exministro propone cumbre de líderes y aprobación de ley corta que defina nuevo rol de YPFB

Ante la situación que vive el país por la falta de gasolina y diésel, las advertencias de los transportistas, las demandas de Asociación Departamental de Surtidores Comercializadores Privados de Hidrocarburos y Derivados (Asosur), entre otros factores, el exministro de Hidrocarburos Álvaro Ríos teme que la democracia esté en riesgo y, debido a ello, plantea una posible salida a esta crisis.
El exministro de Hidrocarburos, Álvaro Ríos, hizo una propuesta para definir el nuevo rol de YPFB. Foto Unitel
El exministro de Hidrocarburos, Álvaro Ríos, hizo una propuesta para definir el nuevo rol de YPFB. Foto Unitel
miércoles 22 de abril de 2026

El exministro de Hidrocarburos, Álvaro Ríos, planteó la realización de una cumbre de líderes políticos para aprobar una ley corta que defina el nuevo rol de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos y nombrar al nuevo presidente de la empresa estatal con dos tercios de votos de la Asamblea Legislativa.

Dijo que hacía esta propuesta ante la delicada situación que atraviesa el país, debido a la falta de abastecimiento de combustible y a los riesgos para el sistema democrático por el descontento generado en la población.

Esta propuesta surge después de la renuncia de la presidenta de la empresa estatal, Claudia Cronenbold, 23 días después de asumir el cargo, tiempo en el que no hizo ninguna aparición pública, a pesar de la crisis provocada por la gasolina de mala calidad, el desabastecimiento de combustibles y las amenazas de sectores productivos de asumir medidas de presión.

En su carta de renuncia, dirigida al presidente del Estado, Claudia Cronenbold explicó que, tras asumir el cargo, encontró una empresa en un estado más deteriorado de lo previsto, marcada por problemas estructurales acumulados durante dos décadas de gestión, que han condicionado su funcionamiento institucional.

“Entendiendo que el Gobierno requiere resultados con una celeridad que los tiempos técnicos y los marcos legales actuales condicionan, considero que lo más responsable y leal con el proyecto de país es permitir que se exploren nuevas rutas de gestión que se alineen con las urgencias de la agenda nacional”, sostiene parte de la carta de renuncia.

Álvaro Ríos, en entrevista con Asuntos Centrales, hizo pública una propuesta ante el temor de que esa situación afecte a la democracia, como sucedió en el pasado. Dijo que, desde hace tiempo, viene expresando su preocupación por la situación en la que se halla Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos.

“Debería haber una cumbre de líderes políticos y deberíamos sacar una ley corta sobre el nuevo rol de YPFB en el destino energético del país, donde se debería nombrar un presidente de YPFB por dos tercios”, planteó.

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Explicó que el propósito es alejar a la empresa del poder político de turno y garantizar que, por un tiempo, tenga recursos para comprar combustible y abastecer; esto tendría que venir del Banco Central de Bolivia.

En ese tiempo, la empresa estatal podría quedarse con algunas actividades esenciales, como el transporte y la distribución de gas, entre otras, y enfocarse en lo esencial: el abastecimiento de energía, precisó.

Álvaro Ríos afirmó que el Movimiento al Socialismo (MAS), especialmente en los últimos cinco años de gestión del expresidente Luis Arce, hizo un manejo discrecional de la empresa estatal.

“Ha manejado a su regalado antojo la principal empresa de los bolivianos, la que le da casi el 100% de la energía al país —de la energía primaria—; es decir, hablo de gas natural, diésel, GLP, gasolina y jet fuel”.

Manifestó que la situación es muy complicada debido a que, si la empresa no opera “como un relojito”, como se está viendo que no lo hace, el país se desabastece, y esa es una gran preocupación.

Respecto a la renuncia de Claudia Cronenbold, observó que desde el día de su posesión no se la vio más; sin embargo, consideró que en ese tiempo se empapó de lo que sucede en Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos y comprendió que una sola persona no puede cambiar la situación en la que se halla la empresa estatal.

“Una sola persona no puede ir a cambiar un monstruo tan grande, con supernumerarios, una empresa deficitaria, sin dólares, una empresa con pérdidas desde 2024”, manifestó.

Álvaro Ríos dijo que, haciendo un recuento de la historia de Bolivia, el Movimiento al Socialismo llegó al Gobierno por los hidrocarburos, por el desabastecimiento y por los problemas que existían. Aseguró que, en estos casi cinco meses de gestión del Gobierno del presidente Rodrigo Paz, ya se llevaron a dos presidentes de YPFB.

Si bien reconoció que el ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, desde su punto de vista, “está dando la cara”, advirtió que no se sabe hasta cuándo aguantará ante este problema de la gasolina, debido a todos los inconvenientes que se presentan.

Entre ellos mencionó que el país sigue sin gasolina, la falta de diésel, los transportistas que están en “pie de guerra”, las demandas de la Asociación Departamental de Surtidores Comercializadores Privados de Hidrocarburos y Derivados (Asosur) y otros problemas, como que Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos tiene muchas deudas y no atiende el problema principal, que es el abastecimiento de combustible al país.

Consideró que Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos tiene que concentrarse en abastecer al país, porque ese es su rol en este momento, ya que no hay otra posibilidad de abrir estas tareas al sector privado de inmediato.

Explicó que no es posible abrir el abastecimiento a capitales privados porque todavía existen elevados subsidios. “Por ahora es un rol que debe cumplir y, por eso, estoy lanzando la propuesta. Estoy preocupado por la democracia en el país; he visto presidentes, en otras partes, irse por la energía y, en realidad, por los hidrocarburos. Estoy preocupado por el desabastecimiento y porque se arrase nuestra democracia”, afirmó.

Álvaro Ríos advirtió que el tiempo juega un rol valioso en estas circunstancias: “Hemos perdido seis meses y esta ingeniería —esta que plantea Claudia Cronenbold— yo la he mencionado hace bastante tiempo. YPFB necesita una consultora internacional que le haga un diagnóstico sobre su nuevo rol hacia el futuro y que debe hacerse inmediatamente; ese trabajo no se ha hecho”, afirmó.

Dijo que se lo manifestó personalmente al expresidente Yussef Akly y que ahora Claudia Cronenbold dice lo mismo. Sin embargo, señaló que los tiempos ya no dan para contratar una consultora y demás, por lo que considera que, al más alto nivel político, por la seriedad que amerita el tema y la gravedad del abastecimiento —que es lo que más le preocupa—, se deben tomar decisiones.

En este momento, planteó que la Planta de Amoniaco y Urea, la Planta de Gas Natural Licuado (GNL), la Planta Separadora de Líquidos del Gran Chaco o la Planta de Propileno y Polipropileno de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos no inciden en que un país esté desabastecido de energía, que es lo más importante.

Sin embargo, para tomar esas decisiones se debe designar un presidente ejecutivo que no responda al poder político de turno, sino que sea elegido por la Asamblea Legislativa. La persona que asuma la responsabilidad podrá ir a YPFB con toda la potestad.

Insistió en que, de asumirse esas acciones de emergencia, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos debe concentrarse en el abastecimiento de combustible, que es la actividad esencial que requiere el país en estos momentos.