martes 5 de mayo de 2026

Diplomacia

El embajador de Irán expresa su deseo de que Cochabamba sea la capital de Bolivia y recibe críticas

“La capitalidad es un tema sensible, histórico y de unidad nacional, que no admite interpretaciones externas ni sugerencias provenientes de representantes diplomático”, señaló la Gobernación de Chuquisaca.
El embajador de Irán, Bahram Shahabeddin. Foto: RRSS
El embajador de Irán, Bahram Shahabeddin. Foto: RRSS

El embajador de Irán, Bahram Shahabeddin, desató malestar y recibió críticas tras expresar su deseo de que a futuro Cochabamba sea la capital de Bolivia. Lo hizo el lunes, durante su asistencia al acto de posesión de Leonardo Loza como gobernador de ese departamento.

La respuesta fue inmediata desde la gobernación de Chuquisaca y la Alcaldía de Sucre, que mediante comunicados condenaron su “impertinencia” y recordaron que la capital de Bolivia es Sucre, por mandato de la Constitución Política del Estado.

“Espero que en el futuro Cochabamba sea la capital de Bolivia, es muy bonita y me gusta”, afirmó Shahabeddin durante un contacto con los periodistas que asistieron al acto de posesión de Loza, quien logró la mayor victoria electoral subnacional del frente Evo Pueblo, liderado por el expresidente Evo Morales, quien justamente el fin de semana destacó sus coincidencias ideológicas con los embajadores de Irán y Rusia.

La Gobernación de Chuquisaca emitió un comunicado en el que rechaza las declaraciones del diplomático y recuerda que Sucre es la capital del país por mandato constitucional y en reconocimiento a la lucha del pueblo boliviano.

“Rechazamos categóricamente dichas declaraciones por constituir una opinión impertinente sobre un asunto interno, histórico y constitucional del Estado Boliviano”, señala el documento.

“La capitalidad es un tema sensible, histórico y de unidad nacional, que no admite interpretaciones externas ni sugerencias provenientes de representantes diplomático”, agrega.

De igual modo, la Alcaldía de Sucre publicó un pronunciamiento en el que hace saber que “Sucre es la capital plena e irrenunciable de Bolivia, por mandato de nuestra Constitución Política del Estado”.

“Lamentamos afirmaciones que, aun cuando puedan haber sido formuladas en un contexto de cordialidad, desconocen nuestra historia, nuestra institucionalidad y el orden constitucional vigente. La capital de Bolivia no responde a opiniones, deseos no apreciaciones personales; es una determinación jurídica que debe ser respetada por todos, tanto por ciudadanos bolivianos como por representantes extranjeros”, se lee en el documento.

El lunes, el Ministerio de Relaciones Exteriores emitió un comunicado en el que recuerda a los miembros del Cuerpo Diplomático y a los organismos internacionales acreditados en el país la obligación de respetar los principios de soberanía, legalidad y no injerencia en asuntos internos.

"En los últimos meses, esta Cartera de Estado ha observado con preocupación la emisión de pronunciamientos y manifestaciones públicas por parte de representantes de algunas misiones diplomáticas, a través de canales no institucionales, en los que se han formulado juicios de valor o consideraciones sobre asuntos de competencia interna. Estas acciones no se ajustan a la práctica diplomática habitual ni a los canales formales establecidos", señala el comunicado oficial.

"En este sentido corresponde recordar que, la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961, en su Artículo 41, establece con carácter vinculante el deber de los agentes diplomáticos de respetar las leyes y reglamentos del Estado receptor, así como la obligación ineludible de no inmiscuirse en sus aviones externos. En consecuencia, cualquier opinión sobre la organización territorial, el sistema judicial, la administración pública o los procesos políticos de Bolivia emitidos fuera de los mecanismos institucionales, resulta incompatible con dicho marco normativo", agrega.