lunes 15 de junio de 2026

La Tribuna

La muralla australiana

Los argumentos futbolísticos asumían la gran diferencia de manejo de pelota de los turcos. Analizando la conformación de los oceánicos, los “socceros” no tenían opción.

No importa si el juego es vistoso o nos entrega calidad superlativa por la exigencia que nos obliga a brindar espectáculo por ser una Copa del Mundo. El estratega australiano, Popovic, estudio sus limitaciones y desechó cualquier posibilidad de entregarse con el tú a tú. Lo defensivo también es fútbol, los oceánicos demostraron con creses que la táctica y estrategia igual es un poema en la cancha.

Los turcos, comandados por el brillante Calhanoglu y la estrella madridista Guler, tenían todo para encontrase con un triunfo. Los argumentos futbolísticos asumían la gran diferencia de manejo de pelota, analizando la conformación australiana, los “socceros” no tenían opción, de paso, el DT se las juega en el pórtico por un joven de 22 años dejando al gran Ryan en el banco…que pasaría por la cabeza de Popovic.

Es así que una línea de cinco en el fondo marcó la tendencia ordenada de esta versión del fútbol australiano. Con seguridad que Souttar nunca estuvo más convencido de haber dejado la nacionalidad escocesa para defender cual canguro boxeador las arremetidas del cuadro turco. Orden, marca escalonada y un gran comandante del imperio sobraron para brindar una oda defensiva a la primera victoria amarilla.

¿A quién le importa si la posesión de la pelota es 30 a 70 por ciento? El orden táctico es la bandera de este imperio criticado por dejar a un lado las exigencias de un público que cree que el espectáculo solo es cautivar con los hombres de buen pie. Claro que este imperio necesita ser contundente para no terminar en cero, se necesita ser más que efectivos si se quiere vencer en el campo de batalla.

El sistema funcionó, los turcos se desgastaron tocando la pelota y el pragmatismo australiano fue letal a la hora de definir. Fue Iracundo y en la primera llegada dijo presente el marcador y después de una hora el Metcalfe le presentó al mundo este imperio que será difícilmente derrotado. Los tres puntos dejan a Australia en la puerta de la clasificación, Resta saber si los Pulisic de Estados Unidos podrán contra ellos.