lunes 6 de julio de 2026

La Tribuna

Hay que aplaudir a Paraguay: Alfaro y sus muchachos se van por la puerta grande

No tuvieron el debut esperando ante Estados Unidos, pero luego fue de menos a más y el momento cúspide fue eliminar a Alemania en los penales

Se jugaba el tiempo adicional en Philadelphia, la impotencia y la bronca se notaba; Matías Galarza quería ir a frenarlo a como dé lugar a Kylian Mbappé, quién a propósito estuvo hablando más de lo pensado en el campo de juego sacando de sus casillas a más de un paraguayo la impotencia era evidente. No es que no funcionó el plan de partido, un penal fue clave para dejar a Gustavo Alfaro y sus muchachos fuera de la Copa del Mundo, pero ¿quién puede dudarlo?, Paraguay dio de qué hablar en el mundial.

El comienzo no fue lo que se esperaba, el primer encuentro con el equipo de Mauricio Pochettino fue perfecto para los estadounidenses y por eso el 4-1 categórico para los locales, que comenzaban con todo el mundial.

La autocrítica fue muy evidente y ante Túnez, la “Albirroja” fue otra, de entrada, comenzó ganando con el tanto de Matías Galarza, el partido se puso cuesta arriba tras la expulsión de Almirón, pero el orden defensivo y el buen estado físico de los paraguayos pudieron más y consiguieron una victoria que olía a clasificación.

Ante Australia se hizo un partido inteligente ya sabiendo algunos resultados, y si bien el 0-0 fue el resultado final, se consiguió avanzar a los dieciseisavos de la Copa del Mundo, enfriando un poco las aguas después de un comienzo que anticipaba lo peor.

El partido contra Alemania entrará en la historia, Enciso hizo el primero y si bien Havertz igualó en la segunda etapa, el desenlace se definió en el alargue con una monumental actuación de Gill.

Orlando fue una muralla para los alemanes negando la posibilidad de gol en más de una oportunidad. Los penales fueron letales y una vez más Gill fue determinante y Paraguay dejaba nada menos que a Alemania en el camino.

Hazaña, batacazo, como usted lo quiera ver un resultado impensado, pero el poder de convencimiento pudo más. De este partido de seguro se hablará en otras ediciones de la Copa del Mundo.

Ante Francia, en octavos de final, ya sabemos la historia.

Paraguay volvió a jugar un mundial después de 16 años y creo que Alfaro y sus muchachos tienen que sentirse orgullosos por lo mostrado. Con la “Albirroja” ya clasificada al torneo de 2030 por ser uno de los anfitriones, el proyecto tiene que continuar y con una base ya consolidada al mando de Gustavo Alfaro, la dirigencia, Paraguay dio la talla y de aquí a cuatro años espera seguir haciendo historia en una Copa del Mundo.