martes 21 de julio de 2026

Hilando Fino

Un florero de Viceministro

Hay autoridades que llegan al deporte sin haber escuchado una largada, sin haber sentido el frío de una piscina al amanecer o el golpe de una caída sobre un tatami.
lunes 20 de julio de 2026

El deporte boliviano no necesita un administrador de escritorio. Necesita un viceministro que entienda el valor de una medalla antes de posar junto a ella. Hay autoridades que llegan al deporte sin haber escuchado una largada, sin haber sentido el frío de una piscina al amanecer o el golpe de una caída sobre un tatami. Confunden administrar con mandar y creen que un escritorio enseña lo que solo el sacrificio puede explicar.

El deporte no se aprende por cercanía al poder. Se aprende bajo el sol, entre ampollas, lágrimas y derrotas. Cuando un atleta cambia cumpleaños por entrenamientos y una familia vende lo poco que tiene para comprar un pasaje, nace la verdadera autoridad moral.

Señor Viceministro Ricardo Bustamante, recuerde que el salario que hoy recibe existe porque existen deportistas. Son ellos quienes justifican la existencia de su despacho. Sin atletas no habría Viceministerio; ellos seguirían haciendo patria con o sin autoridades.

La patria también se construye cuando un atleta representa una bandera. Bolivia arrastra una vieja deuda con sus héroes deportivos. Muchos terminan abandonados después de darle gloria al país y otros mueren sin recibir un reconocimiento en vida. Ese no es un país agradecido; es un Estado ingrato.

Señor Presidente Rodrigo Paz Pereira, escuche a los deportistas de hoy y también a los de ayer. Ellos conocen las carencias y también las soluciones. Si el Estado los escucha con humildad, encontrará más respuestas que en cualquier informe de escritorio.

 

 

Lo más doloroso de esta crisis fue ver a deportistas bolivianos gasificados y tendidos sobre el pavimento mientras reclamaban respeto. Un Estado que enfrenta a sus propios atletas pierde de vista para quién debe gobernar.

Ojalá mañana las autoridades no aparezcan disputándose una fotografía cuando esos mismos deportistas regresen con una medalla. Las victorias no pueden convertirse en escenario para quienes estuvieron ausentes en las derrotas.

Señor Bustamante: administre recursos públicos y sirva a los deportistas. Si existen dudas sobre gestiones anteriores, haga las auditorías que correspondan, pero no convierta a los atletas en víctimas de disputas políticas.

En Tarija ya marcharon y protestaron contra su gestión cuando usted fue autoridad en ese departamento. Hoy ese descontento parece repetirse.

Mientras algunos discuten cargos y presupuestos, hay campeones nacionales e internacionales entrenando con zapatillas rotas, madres rifando para pagar un viaje y exdeportistas mirando una medalla como único recuerdo de que alguna vez hicieron grande a Bolivia. Ellos no piden privilegios; exigen respeto y dignidad.

Es hora de que los deportistas despierten y entiendan que unidos no solo conquistan medallas; también pueden defender su dignidad.

Los gobiernos pasan. Los viceministros cambian. Las fotografías se borran. Pero la memoria de un deportista nunca olvida quién lo acompañó... y quién le dio la espalda.

La historia olvida a los burócratas, pero jamás a los deportistas que le dieron gloria a un país.

 

* La opinión expresada en este artículo es de exclusiva responsabilidad del autor y no representa una posición oficial de Sports 360.

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