jueves 10 de septiembre de 2026

Balance

10 meses de gestión: analista subraya la apertura internacional del Gobierno, pero dice que predominaron los puntos negativos

El analista Marcelo Silva sostuvo que la ineficiencia, la lentitud y la corrupción prevalecieron sobre los aspectos positivos durante el tiempo de gestión que lleva Paz en el poder.
El gobierno de Rodrigo Paz cumplió 10 meses de gestión el pasado 8 de septiembre, Foto: ABI
El gobierno de Rodrigo Paz cumplió 10 meses de gestión el pasado 8 de septiembre, Foto: ABI
jueves 10 de septiembre de 2026

El 8 de septiembre, el Gobierno de Rodrigo Paz cumplió 10 meses desde que asumió la Presidencia. El analista político Marcelo Silva puso bajo la lupa la gestión durante ese periodo. Destacó como algo positivo que el Gobierno de Paz se haya abierto a organizaciones internacionales y a países como Estados Unidos. Del otro lado de la moneda, sostuvo que durante este tiempo predominaron la ineficiencia, la lentitud para tomar decisiones y la corrupción.

“Yo creo que en todo caso la evaluación, por supuesto parcial, con 10 meses de gestión no es positiva. Creo que hay elementos muy visibles, predominantes en la gestión y que de alguna manera creo que también ya la gente los ha percibido y está puesto en el imaginario colectivo”, señaló Silva en contacto con Visión 360.

El primer aspecto positivo, según Silva, es la apertura al Fondo Monetario Internacional (FMI), con el cual el Gobierno alcanzó un acuerdo para la implementación de un plan técnico de 36 meses por $us 1.900 millones, que está enfocado para respaldar el programa integral de reformas económicas en el país.

“Hay que entenderlas como oportunidades. La primera, obviamente estamos a puertas de un crédito del Fondo Monetario Internacional y creo que esto de alguna manera podría ser una estructura de oportunidad para el Gobierno en el sentido de cambiar ciertas percepciones fundamentalmente en el ámbito de la economía”, señaló el analista.

El segundo aspecto positivo es que el Gobierno de Paz goza de “un apoyo incondicional” del Gobierno de los Estados Unidos. “En el ámbito político creo que el gobierno goza del apoyo incondicional de los Estados Unidos, que, en el contexto actual, no solo regional sino también en el contexto interno, sin duda alguna no deja de tener un peso e importancia para la sostenibilidad política del gobierno del presidente Rodrigo Paz. Claro, esto no basta, pero no deja de ser importante”, manifestó Silva.

En cambio, el analista manifestó que los aspectos negativos tuvieron más peso que aquellos positivos durante los 10 meses de gestión de Paz.

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La primera cosa negativa fue la ineficiencia. Para Silva, el Gobierno de Paz no mostró “ni siquiera la intencionalidad de resolver los problemas estructurales del país y menos los problemas de emergencia”. Manifestó que durante los últimos años de la gestión de Luis Arce, los problemas en torno al combustible, la escasez de divisas y la corrupción no cambiaron nada durante esta gestión. “No han mostrado mejoras de ninguna manera en el ámbito de la resolución. Entonces es un gobierno ineficiente en el ámbito de dar soluciones”, dijo.

El segundo elemento negativo durante estos primeros meses de Gobierno es la lentitud. Según Silva, esto se debe a que la gestión de Paz carece “de una agenda económica y política, o política y económica”, lo que ocasiona que “el Gobierno dé vueltas sobre sus decisiones, en algún momento incluso retroceda sobre decisiones que ha tomado. Y yo creo que el otro factor que provoca la lentitud es definitivamente la falta de una estructura política, orgánica, cohesionada”.

El tercer aspecto negativo que identificó Silva es la corrupción. “Es un Gobierno que muy pronto ha dado señales muy preocupantes, no solo de no querer luchar contra la corrupción, sino también de usar el sistema establecido, de esa estructura de corrupción que indudablemente ha caracterizado la gestión del MAS”, señaló el analista.

Los dos caminos 

Silva señaló que el Gobierno de Paz tenía dos caminos respecto a la corrupción: desarmar la estructura, que “continúa funcionando” pese a que le hubiera costado un desgaste político, o “utilizar esa estructura para fines de beneficio de ciertos sectores gubernamentales o ciertos actores gubernamentales”, que es, según el analista, por lo que optó.

“Un camino difícil, probablemente con muchísimo costo político, muchísimo desgaste, que era desactivar, desarmar, desestructurar la estructura de corrupción que pasaba desde actores institucionales, por el funcionamiento estatal, actores privados, justicia, etcétera, y que indudablemente ya se había convertido en una cuestión anquilosada. La corrupción en Bolivia es un tema estructural. La otra alternativa que tenía el presidente Paz, y creo que es la que usó al final, era utilizar esa estructura para fines de beneficio de ciertos sectores gubernamentales o ciertos actores gubernamentales”, señaló.