miércoles 16 de septiembre de 2026

Hidrocarburos

Bolivia se encamina a una crisis energética si no adopta una nueva política para el sector

Hoy, Bolivia importa el 86 por ciento de diésel y el 56 por ciento de gasolina para consumo interno, según cifras oficiales publicadas en junio de 2024.
Una de las Plantas de almacenaje de hidrocarburos, de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos. Foto: YPFB
Una de las Plantas de almacenaje de hidrocarburos, de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos. Foto: YPFB
miércoles 16 de septiembre de 2026

Sputnik / Santa Cruz

Bolivia puede sufrir una crisis energética en los próximos años debido a la caída en un 63 por ciento de su producción hidrocarburífera y su alta dependencia de las importaciones, por lo que urge una nueva política para el sector, opinó este martes Raúl Velásquez, experto en hidrocarburos de la Fundación Jubileo, en entrevista con la Agencia Sputnik.

"¿Qué pasa si no hacemos nada? ¿Qué pasa si no ajustamos los precios de la gasolina del diésel o del gas? ¿Qué pasa si no tenemos una nueva ley de hidrocarburos? Lo que va a ocurrir es que Bolivia se va a dirigir con mayor velocidad a una crisis energética muy profunda y muy complicada", advirtió.

En 2023, el país sudamericano pasó de ser un productor de hidrocarburos a convertirse en un importador.

Hoy, Bolivia importa el 86 por ciento de diésel y el 56 por ciento de gasolina para consumo interno, según cifras oficiales publicadas en junio de 2024.

A marzo, las reservas de gas natural también cayeron a 3,7 trillones de pies cúbicos, alcanzando mínimos históricos, de acuerdo con datos de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos.

"Un sector de largo plazo"

"Somos un país que importa cada vez más gasolina y diésel. Somos un país que va a tener que empezar a importar, probablemente en dos o tres años, gas natural. El sector de hidrocarburos es un sector de largo plazo. Revertir las causas estructurales va a tomar entre por lo menos 5 a 8 años hasta que se puedan descubrir nuevos campos y atraer inversión privada", explicó Velásquez.

El Gobierno de Rodrigo Paz estimó que actualmente el costo de la importación de carburantes, incluida la subvención estatal, llega a 3.500 millones de dólares anuales, una cifra insostenible para las finanzas del país.

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"Entonces, es una situación muy compleja. Si no se toman las medidas adecuadas en el corto plazo, el país se va a encaminar a una profunda crisis energética, dada la dependencia. Hay que recordar que cerca del 80 por ciento del consumo energético en Bolivia depende de hidrocarburos", puntualizó.

En Bolivia el gas natural es un insumo estratégico para la economía, porque es empleado para generar electricidad, es utilizado por las industrias, por el parque automotor para reducir el uso de la gasolina y por las familias para preparar alimentos.

La meta del Gobierno es reducir la subvención a los carburantes a cero en enero de 2027, como parte del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional para un crédito de 1.900 millones de dólares.