viernes 18 de septiembre de 2026

¡No hay venta!

Hay incertidumbre, desconfianza y disminución de la credibilidad sobre el estado de la economía, por la escasez de dólares y combustibles y la reiterada sugerencia de vender las barras de oro del BCB.
viernes 18 de septiembre de 2026

El título de la presente narrativa “¡No hay venta!” lo repiten en los mercados los vendedores y los compradores cuando se enteran que subieron los precios y que su dinero perdió su poder adquisitivo. Dicen: “¡Grave están subiendo los precios! y ¿La gente no dice nada?”. Es un hecho económico referido a uno de los problemas económicos que afectan a los bolivianos en sus actividades cotidianas, desde las más sencillas hasta las más complejas, con efecto directo e indirecto en el corto, mediano y largo plazo, en toda la economía boliviana.

El profesor de economía de la Universidad de Harvard Gregory Mankiw[1] menciona al gran economista del siglo XIX Alfred Marshall, quien en su libro Principios de economía escribió: “La economía es un estudio de la Humanidad en los negocios ordinarios de la vida”.

El premio nobel de economía en 2013, profesor Robert J. Shiller, afirma: “Las narrativas y relatos importan y que el pensamiento de las personas está motivado y marcado por historias que forjan nuestro parecer y nuestra comprensión del funcionamiento del mundo”. 

En la vida diaria de las personas la economía es importante y, por tal razón, los principios, fundamentos, leyes e instrumentos económicos se divulgan en lenguaje claro y sencillo, así como ya manifestó en el siglo XX el premio nobel de física Albert Einstein (1879-1955) “La mayoría de las ideas fundamentales, la ciencia, son esencialmente sencillas y, por regla general, pueden ser expresadas en un lenguaje comprensible para todos.” 

Por otra parte, hay libros para no economistas en lenguaje sencillo para utilizar en la toma de decisiones en sus actividades. Algunos son: Ha-Joon Chang y su libro “Economía para el 99% de la población” ¿es realmente tan difícil la economía? “No tiene por qué serlo…si es explicada en términos claros y sencillos”; “Macroeconomía en la práctica” de Felipe Larraín, “…va dirigido a quienes deseen saber cómo la macroeconomía nos afecta a todos: en la empresa, en los estudios, en la casa, en el país y en el mundo…”; “El economista callejero” de Axel Kaiser “…busca divulgar lecciones económicas que debieran formar parte de la cultura general.  Así, entonces, hay esta obra está dirigida al lector común, sea o no ilustrado en otras materias” y “La economía en una lección” de Henry Hazlitt (1894-1993) “He tratado de escribir este libro con cuanta sencillez y ausencia de tecnicismo eran compatibles con la necesaria precisión, de modo que pueda ser perfectamente comprendido por el lector que carece de una previa preparación económica”.

Efectivamente la economía es importante en la vida diaria de las personas, en sus decisiones, porque son ellos quienes sostienen la economía y conocen a detalle sus actividades, si les va bien o mal.

Los más de 11 millones de bolivianos, individualmente, toman sus decisiones en todo momento en sus actividades cotidianas según sus incentivos que se denomina la acción humana y repercute en el resultado de la economía agregada del país.

En Bolivia su PIB cambio de tendencia de crecimiento a decrecimiento desde el año 2024 que registro -2,39 %, continuo el 2025 registrando -1,14% y se proyecta para el 2026 que continuaría disminuyendo un -3,6%, es decir una recesión económica durante 3 años continuos, en palabras sencillas es una reducción, achicamiento, enfriamiento del sector productivo real de la economía.

El costo de vida medido con la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró una tendencia creciente a partir del año 2024, registrando 9,97%, se duplicó el 2025 alcanzando un 20,4% y al mes de agosto del 2026 un 5,02%.  Proyecciones de organismos internacionales sobre la variación del IPC anual 2026 varían entre un dígito y dos dígitos, y de las autoridades económicas de un dígito, o sea continúa la tendencia creciente de la tasa de inflación y la elevación del costo de vida.

La macroeconomía (cuentas contables agregadas) del país durante 3 años registra: recesión económica; elevación del costo de vida; elevado déficit fiscal; depreciación de nuestra moneda, el “boliviano”, con el dólar, iliquidez de dólares y bolivianos.

Los consumidores, empresarios bolivianos y extranjeros, son agentes racionales que conocen el estado de la economía y por lo tanto toman sus decisiones anticipadamente a los efectos de las políticas públicas.

Hay incertidumbre, desconfianza y disminución de la credibilidad sobre el estado de la economía, por la escasez de dólares y combustibles y la reiterada sugerencia de vender las barras de oro del BCB.

La política gubernamental durante 10 meses buscó, primero, la reactivación económica y, recientemente, el ajuste recurriendo al FMI, es decir que optó por el gradualismo, discrecionalidad y heterodoxia económica, para luego aplicar un ajuste severo en la economía.

Recientemente, el país llegó a un acuerdo técnico con el FMI en el marco de Facilidad del Servicio Ampliado del Fondo por 36 meses, $US 1.900 MM y un ajuste económico que reconocen que provocará contracción económica en 2026 y 2027 que la Asamblea Legislativa Plurinacional tendrá que aprobar y fue tratada y aprobada en la Comisión de la Cámara de Diputados el miércoles 16 de septiembre.  Las principales medidas: enero 2027 se eliminaría la subvención a los combustibles; marzo 2027 un marco legal de subsidios focalizados (Registro Social Unificado). Los recursos serán destinados a fortalecer las reservas internacionales netas, la balanza de pagos y abrir nuevos canales de financiamiento con el BID, con el BM y la CAF, de alrededor de más de 5.000 millones de dólares.

Finalmente, ¿la frase de “¡No hay venta!” en los mercados será resuelta inmediatamente por las acciones que realizan los funcionarios del Ejecutivo y Legislativo? Al respecto la solución no es inmediata, tomará tiempo y depende principalmente de las personas en la toma de decisiones en sus actividades, asimismo, ningún programa, modelo y política económica es cien por ciento correcto o erróneo. Todos tienen aspectos positivos y también negativos. Algunos son económicamente consistentes y otros inconsistentes. Otros son consistentes políticamente, pero no son sostenibles económicamente. Es decir, la realidad concreta de Bolivia respecto a otros países es muy diferente y, por supuesto, a un modelo económico teórico, que aun ajustándolo no resuelve las necesidades de las personas, por lo tanto, no se tiene que insistir, forzando que todos se ajusten a un modelo teórico, sino hacer las cosas bien dejando de hacer alquimia económica y se respete los principios y leyes económicas, es decir, operativamente se requiere una permanente evaluación de los resultados de las políticas públicas en los consumidores, empresarios y particularmente del sector público que causó la crisis económica, para corregir si hay desvíos respecto a lo que se busca lograr que es la estabilidad macroeconómica y crecimiento económico.  Es decir, el estado actual de la economía al 2026 de: recesión económica; elevación del Costo de Vida; elevado déficit fiscal; depreciación de nuestra moneda el “boliviano” con el dólar, iliquidez de dólares y bolivianos, continuaría el 2027.

[1] Principios de economía, N. Gregory Mankiw, Octava edición 2020, CENGAGE.

* La opinión expresada en este artículo es de exclusiva responsabilidad del autor y no representa una posición oficial de Visión 360.
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