martes 22 de septiembre de 2026

Reporte

Gobierno: Más del 80% del transporte público no utiliza diésel de forma exclusiva

Datos de YPFB y la ANH muestran que 162.302 vehículos de servicio público funcionan con gasolina, GNV o una combinación de ambos, mientras que 39.880 dependen únicamente del diésel.
Minibuses en el centro de la ciudad de La Paz. Foto: Archivo
Minibuses en el centro de la ciudad de La Paz. Foto: Archivo
martes 22 de septiembre de 2026

La eliminación de la subvención al diésel tendrá un impacto directo sobre una parte minoritaria del parque automotor del servicio público, de acuerdo con un reporte publicado por el Ministerio de Presidencia. Según datos actualizados de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), el 80,3% de los vehículos destinados al transporte público utiliza gasolina, Gas Natural Vehicular (GNV) o ambos combustibles.

De los 202.182 vehículos de servicio público registrados en la actualización de 2026, 39.880 funcionan exclusivamente con diésel, lo que representa el 19,7% del total. En contraste, 67.815 vehículos utilizan gasolina exclusivamente (33,5%), 29.290 operan solo con GNV (14,5%) y otros 65.197 pueden funcionar con GNV y gasolina (32,2%). En términos generales, 162.302 vehículos, equivalentes al 80,3% del transporte público, no dependen exclusivamente del diésel, según una publicación del Ministerio de la Presidencia.

Los datos también muestran que el Gas Natural Vehicular tiene una presencia significativa en el transporte público boliviano. En total, 94.487 vehículos, el 46,7% del parque de servicio público, pueden operar con GNV.

De ese grupo, 29.290 vehículos utilizan exclusivamente este combustible y 65.197 combinan GNV con gasolina. De acuerdo con la información proporcionada, el GNV mantiene la subvención y su distribución continúa con normalidad.

La composición del parque automotor permite dimensionar el alcance de la eliminación de la subvención al diésel. Mientras dos de cada 10 vehículos de servicio público utilizan exclusivamente este combustible, otros ocho tienen como alternativa la gasolina, el GNV o ambos.

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El mayor número de vehículos subvencionados es particular

La estructura del parque automotor nacional también muestra que la mayor cantidad de vehículos beneficiados por el esquema de combustibles subvencionados corresponde al transporte particular.

A diciembre de 2025, Bolivia registraba 2.672.176 vehículos. De ese total, 129.148 correspondían al servicio público, equivalentes al 4,8% del parque automotor nacional, según el registro de entonces. La actualización de YPFB y la ANH para 2026 eleva el número de vehículos de servicio público a 202.182.

En contraste, 2.503.680 vehículos, equivalentes al 93,7% del parque automotor, corresponden a motorizados particulares.

El Gobierno sostiene que esta composición evidencia que una parte importante del beneficio de los combustibles subvencionados llegaba a sectores de mayores ingresos.

“Este mecanismo tuvo una función económica y social, pero también generó distorsiones muy crecientes. Una parte importante de este beneficio, como puede verificarse en informes de diferentes organismos internacionales, más del 50% del beneficio de este precio diferenciado llegaba a sectores de ingresos altos y solamente cerca del 7% beneficiaba a hogares pobres”, explicó el ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo Carrasco.

La eliminación de la subvención al diésel es presentada por el Gobierno como una medida destinada a reducir el contrabando, la corrupción vinculada con la distribución de combustibles y el gasto que este mecanismo representó para el Estado durante más de dos décadas.

“Durante años, este sistema de precios de combustibles ha permitido mantener artificialmente un precio interno, con un costo elevadísimo para la sociedad y la ciudadanía”, señaló Aramayo durante una conferencia de prensa posterior a la promulgación de la norma.

El Gobierno calcula que la subvención representaba un gasto anual de $us 2.600 millones, recursos que, según la administración, podrán ser destinados a infraestructura y servicios públicos, como la construcción de carreteras, hospitales y escuelas.

Así, la composición actual del parque automotor muestra que la eliminación de la subvención al diésel no afecta de la misma manera a todo el transporte público: el impacto directo se concentra en los 39.880 vehículos que funcionan exclusivamente con este combustible, mientras que el resto utiliza gasolina, GNV o ambos.