La Tribuna
El que quiere ver a Boca tiene que pagar
Los jóvenes de los años 70, de la época en la que no había la famosa globalización, seguíamos el fútbol argentino y nuestros equipos favoritos eran River Plate, Boca Juniors, Huracán, Independiente o Racing.
Decir Boca era referirse a algo muy grande, talvez inalcanzable a pesar de que disputó 11 partidos en el país.
La marca de su camiseta hace que sea muy popular y cada vez que se anuncia su presencia en Bolivia o en otro país provoca gran interés.
Es el turno de Potosí para recibirlo y más allá de que en estos días se hable de que no estarán sus principales figuras, su nombre es tan grande a nivel sudamericano y mundial hace que el hincha muestre interés. La afición dice viene Boca, no dice quiénes van a llegar.
Será una fiesta en el estadio Víctor Agustín Ugarte. Es cierto que los precios de las entradas son altos, pero amerita. El que quiere ver a Boca debe pagar. Nacional entendió así y no tendríamos por qué criticar.
El hincha potosino podrá disfrutar de su fútbol y también el argentino, porque se animará a cruzar la frontera.
Se trata de un club ilustre. Uno hace memoria y recuerda las imágenes de televisión en blanco y negro para ver a Gatti, Suñé, Pernía, Pancho Sá, Marito Sanabria o Ernesto Mastrangelo.
Luego están en la retina las visitas de hace muchos años del Chino Benítez, con Mouzo o Tessare, que no pudieron controlar en un amistoso al atigrado Ovidio Messa.
Pasa el tiempo y vienen a la mente los dos goles de Miguel Sanabria al “xeneize” para Bolívar en 1991 ante 50.000 espectadores en el estadio Hernando Siles
Los recuerdos siguen como relator y es inolvidable la jornada en la que un joven José Alfredo Castillo le hizo tres goles. El “Pícaro” debe ser uno de los pocos jugadores que le hizo esa cantidad de goles.
O la gran actuación de Víctor Hugo Antelo para un triunfo agónico de Blooming en Santa Cruz también por Libertadores.
No se puede dejar a un lado la gran final de la Copa Sudamericana de 2004 entre Bolívar y el Boca de Roberto Abbondanzieri, Martín Palermo, Carlos Tévez y Guillermo Barros Schelotto.
Y las más recientes visitas, una en plena pandemia sin público contra The Strongest y luego frente a Always Ready.
Confieso una admiración por el fútbol argentino. A Boca se lo admira y respeta por ser tan popular.
Pero ahora quiero que gane Nacional. Estoy seguro que gran parte del país tiene el mismo deseo para que el pueblo potosino celebre ante un grande.
Nacional merece disfrutar una victoria.