Historia
Esposa de Andrés, un chofer de cisterna que murió en Paraguay: “Me dijo que estaba cansado”
Lourdes Padilla nunca imaginó que escucharía por última vez la voz de su esposo, Andrés Gareca Durán, quien perdió la vida mientras esperaba su turno para cargar combustible en la localidad de San Antonio, Paraguay. El hombre de 67 años conversó con su esposa y le dijo que la situación de espera era insostenible.
“Me dijo que estaba cansado porque recién le iban a cargar combustible este lunes o martes y que hacía un calor terrible”, contó Padilla, en Red Uno. Relató que cuando le preguntó si tenía acceso a una ducha o los servicios más básicos, él le reiteró que el panorama era desolador.
Gareca, quien trabajaba en una empresa particular, viajó a Paraguay hace tres semanas y todo ese tiempo estaba a la espera de cargar combustible. Las altas temperaturas y la situación precaria del lugar jugaron en contra del conductor de cisterna.
Según sus familiares, se descompensó y fue trasladado a un hospital, pero perdió la vida. Todo esto ocurrió la anterior semana. “Recién nos enteramos que estaba internado el viernes (5 de abril)”, dijo Padilla.
Reveló que su esposo “tenía problemas de presión arterial y tomaba medicamentos”.
El fin de semana, camioneros de Bolivia reportaron que cuatro choferes de cisternas perdieron la vida en los últimos 20 días en Paraguay, mientras esperaban la carga de combustible. Este martes, el sector informó que falleció César J. de 63 años y aseguró que en total ya suman cinco decesos.
Los choferes se encuentran en esa localidad paraguaya durante casi un mes sin saber cuál es el motivo por el que no los despachan con el carburante requerido, aunque en los recientes días se informó que 20 cisternas recibieron combustible y emprendieron el camino de retorno a territorio nacional.
Gabriela Delgadillo, gerente de Productos Derivados de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), explicó que la estatal petrolera no realizó las nominaciones para que las cisternas viajen a Paraguay, los choferes lo hicieron “por su propio riesgo”.
Al enterarse del deceso de Andrés, su hija viajó hasta Paraguay para repatriar el cuerpo de su papá.
“Pienso que él está de viaje y que algún día volverá”, comentó Padilla y dijo que su esposo era muy trabajador, que hacía viajes de larga distancia, pero siempre volvía a casa. Ahora, mientras realiza un velorio simbólico, lamenta que ya no escuchará la voz de Andrés.