2024-04-10

Producción de soya

Alertan sobre los riesgos medioambientales por la producción de biodiésel

Las áreas forestales serán las principales afectadas por la ampliación de la frontera agrícola por la habilitación de tierras para sembrar más soya, para alimentar la planta de biodiésel.

Visión 360 / Santa Cruz

Bolivia no tiene un “exceso” de producción de soya, la materia prima principal para el funcionamiento de la planta de biodiésel, por lo que, según el director de la Fundación Tierra, Juan Pablo Chumacero, se demandará la habilitación de nuevas áreas de producción o cultivo, en desmedro de áreas forestales.

“Para mantener los distintos compromisos en temas de exportación y consumo interno, y además para producir para la planta… supone ampliar la frontera agrícola y se da, como lo hemos visto todos estos años, a costa del bosque”, dijo Chumacero.

En Santa Cruz, entre los años 2000 y 2022, la superficie cultivada de soya se incrementó de 608.500 a 1.506.869 hectáreas, sin embargo, esta cantidad no contempla la producción excedente para la planta de biodiésel.

Según una publicación de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Armin Dorgathen, presidente de esta entidad estatal señaló que “a diferencia de Paraguay, Argentina y Perú, en Bolivia estamos encarando un proyecto con características y alcances muy particulares como la flexibilidad de los equipos para producir biodiésel con diferentes materias primas como la soya, aceites usados de cocina y aceites vegetales que se obtienen del macororo y distintos cultivos disponibles”.

Sin embargo, no está claro cuánta materia prima demandará esta producción, con cuánta se cuenta y de qué origen.

Efectos drásticos

Según Chumacero, la posibilidad de intentar reemplazar o sustituir la importación de diésel, con el subsidio que ello implica, a partir de producir biodiesel en base a soya, tiene “una serie de costos ambientales, serios, grandes e importantes y en el país no sea ha hecho esta evaluación”.

A ello se suma que la nueva planta de biodiésel no tiene el estudio de costos ambientales, que este tipo de infraestructura demanda, hecho que genera dudas sobre su sostenibilidad.

Los costos ambientales tienen que ver con la elevación de la temperatura, presencia o ampliación de las sequías, intensidad de lluvias e inundaciones en periodos de tiempo muy concentrados, explica el Director a Visión 360.

Por otro lado, también se conoce que la planta de biodiésel puede funcionar con palma africana como materia prima, pero también sería necesario establecer plantaciones exclusivas para alimentar la factoría. Según Chumacero, “para esto está prevista una intervención en el norte La Paz, que también se hará a costa del bosque, además hay comunidades campesinas, territorios indígenas, y el impacto ambiental en estos territorios, en estas zonas va a ser muy serio.

Deforestación

Bolivia es el tercer país con mayor deforestación del mundo. Es decir que, sin planta de biodiésel ya hay una tendencia creciente de deforestación en todo el país, pero principalmente en zonas boscosas donde se habilitan tierras fiscales y no fiscales para el cultivo, principalmente de soya.

“Los últimos tres años hemos batido récords cada año, el nivel de deforestación de bosque primario. En Bolivia, la tendencia es creciente, no hay ninguna iniciativa estatal ni voluntad ni capacidad para detener esta ampliación de frontera a costa del bosque y lo único que hacen las políticas ligadas al biodiésel es ampliar esta presión para convertir bosque en cultivos de soya”, señala Chumacero.

Reflexiona en relación a que este tipo de avance no es positivo en términos ambientales y no sostenible para el país, es decir que “no es un crecimiento, no es una ampliación que tenga futuro en términos de sostenibilidad, de pensar el país en términos sostenibles con el bosque, no a costa del bosque”.

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