Tienen deudas
Lluvias y sequía severa, el cambio climático golpea a los productores de soya
Cuatro Cañadas, San Julián, Pailón, importantes zonas productoras de soya y otros cultivos, sufren los efectos del cambio climático, porque primero hubo lluvias intensas y luego sequía, fenómeno que deja grandes pérdidas económicas a los productores que piden apoyo para una reprogramación de créditos con bancos, casas comerciales. También está la solicitud de aprobación de nuevos eventos de soya transgénica.
La Asociación Nacional de Productores de Oleaginosas (Anapo), estima que se dejarán de producir unas 800 mil toneladas por efecto de la sequía.
“Desde el año pasado sufrimos el cambio climático, primero en San Julián, comunidades enteras se llevó el agua, luego en Pailón, en Cuatro Cañadas entró el agua. Ahora los productores estamos sufriendo una grave sequía”, precisó.
Explicó que él y sus hijos sembraron 400 hectáreas este año y se prestaron 40 mil dólares para insumos, semillas, con casas comerciales y otra suma similar con un banco, y que ahora por la pérdida generada con la sequía, tienen problemas para honrar.
Añadió que, en otros años, la producción generaba un rendimiento de tres a tres y media toneladas por hectáreas, pero ahora la falta de lluvias ha provocado la pérdida de cultivos. “Ahora, por la sequía estamos fregados. En la zona de Villa Paraíso se han perdido entre 50 mil a 60 mil hectáreas”, lamentó.
Por eso se pide a los bancos puedan reprogramar deudas, que dejen de cobrar intereses, hasta que los productores se puedan reactivar.
Hugo Flores, también productor, explicó que en las zonas productoras los rendimientos han sido bajos y no permiten cubrir la inversión realizada. “Sólo se ha extraído 300 kilos por hectárea que no es ni el 10% que se sacaba antes”, subrayó.
Aseguró que para la sequía y las plagas se podrían paliar con biotecnología como ya los hacen países vecinos como Paraguay, Brasil, además permitiría reducir el uso de agroquímicos.
El presidente de Anapo, Fernando Romero, indicó que la sequía que enfrentan las principales regiones productoras de soya, tiene que ver con el cambio climático que afecta a diferentes países.
Recordó que hace dos años, en Argentina se perdió más del 50% de la producción por sequía, ya que se cosechaban habitualmente 50 millones de toneladas y sólo se lograron 22 millones. “Este año van a cosechar 22 millones de toneladas porque las lluvias acompañaron la campaña. Por los fenómenos el Niño y la Niña el clima se ha vuelto complejo”, remarcó.
Para Romero, no sólo se puede apuntar como causa a la deforestación, porque también están las acciones y repercusiones de las actividades de sectores extractivos y el uso de combustibles fósiles. “Por ejemplo un vuelo en un transatlántico de Estados Unidos a Europa gasta millones de litros de combustible y contamina el espacio”, puntualizó.
De acuerdo con el presidente de Anapo, es necesario mejorar la productividad, uso de la tecnología y lograra mejores rendimientos en la misma superficie.
Agregó que en el país, las lluvias se retrasaron, porque la época óptima de siembra es desde el 1 de noviembre al 20 de diciembre, y se comenzó la campaña con precipitaciones aisladas en diciembre y más el 52% de la superficie en enero y febrero. Si las lluvias eran constantes quizá el rendimiento podía llegar a un mayor nivel por hectárea.
En Cuatro Cañadas, productores mostraron que las plantaciones de soya están por debajo de su tamaño ideal. Las mismas debería llegar a la altura del hombro, pero no alcanzan ni la rodilla y los granos salieron muy pequeños.