Industrialización
Reparación de piscinas de evaporación de litio demorará 2 años y Bolivia perderá ingresos y mercado
La reparación de las 18 piscinas de evaporación destinadas a generar la materia prima para la Planta Industrial de Carbonato de Litio, demorará al menos dos años. Hasta entonces, expertos creen que el país habrá perdido ingresos y llegará con su producción a una cuota del mercado mundial cada vez más chica y con más países en competencia.
Luego de identificar tres fallas graves en el complejo del litio en Uyuni (Potosí), el Gobierno, mediante la empresa Yacimientos del Litio Boliviano (YLB), presentó este jueves ante la Fiscalía una denuncia por un daño económico al Estado de más de 425 millones de bolivianos.
“Por estos hechos identificados se hubiera provocado un grave daño al Estado de más de 425 millones, esto directamente en dos montos, son 212 millones 991 mil, involucrados en el incumplimiento de contrato, y 239 millones 995 mil, que involucraría el lucro cesante”, dijo la presidenta de YLB, Karla Calderón, en conferencia de prensa.
El exministro de Minería, Dionisio Garzón, explicó que el origen de los problemas fue la decisión de impulsar el proceso con tecnología propia, en lugar de comprarla o invitar a una compañía especializada con sus propia tecnología para impulsar proyecto conjunto como lo hicieron Chile y Argentina.
“Se perdió el tiempo, en algún momento se le dijo a la gente encargada que estaban buscando descubrir el agua tibia porque la tecnología para extraer litio con piscinas de evaporación es de los años 70”, precisó.
De esa manera se impulsó el proyecto con una tecnología que tiene muy baja recuperación de materia prima, y que necesitó de la construcción de muchas piscinas, porque la evaporación en el Salar de Uyuni es mínima, no como en el desierto de Atacama.
Garzón explicó que esta tecnología es muy cara porque se tarda más de un año para obtener la materia prima por las lluvias que se presentan en Uyuni, a diferencia de lo que pasa en el desierto de Atacama, en Chile, y como no hubo un diseño estricto, no se cumplieron normas, básicamente se demorará otro par de años en reparar las piscinas y otro tiempo más en ingresar a la cadena industrial.
“Hemos perdido la carrera por el litio, exagerando la eficiencia, vamos a pasar un par de años en el arreglo de las piscinas y para entrar en la cadena otro par de años más. Cuando logremos hacerlo, accederemos a lo que queda del mercado mundial de litio. Vamos a ser el vagón de cola del tren de litio a nivel regional”, advirtió Garzón.
Señaló que mientras ocurra todo esto la producción de carbonato de litio seguirá pequeña, pero no queda otra alternativa que reparar las piscinas, si se cuenta con una Planta industrial que necesita materia prima.
El expresidente de la Corporación Minera de Bolivia (Comibol), Héctor Córdova, señaló que la colocación de las geomembranas para recubrir las piscinas de evaporación requiere una gran especialización, pero hubo falta de sincronización y varios problemas.
Estas líneas de producción no sólo generan la materia prima para producir carbonato de litio, sino cloruro de potasio y cuando en 2022 el Gobierno decidió cambiar de tecnología con la técnica de Extracción Directa de Litio (EDL), tampoco se explicó cómo se empalmaría esto con el proceso de extracción anterior.
Según Córdova el problema es que el país no está produciendo y no hay materia prima para la planta industrial y con esto Bolivia puede quedar fuera del circuito y la fabricación de las baterías de litio porque muchos países como Perú, Brasil, Estados Unidos han explorado y cuentan ya con yacimientos.
Indicó que, si la Planta industrial estuviera produciendo al 100% con las 15 mil toneladas de carbonato de litio de capacidad, la utilidad neta para Bolivia después de pagar costos, sería de 150 millones de dólares anuales. “Eso es lo que se está dejando de percibir por la falta de producción a capacidad plena de la Planta Industrial de Carbonato de Litio”, advirtió.
La presidenta de Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB), Karla Calderón, explicó el jueves en el programa Noches Sin Tregua que para la reparación de las 18 piscinas que presentaron problemas se necesita un año y otro más cuando se necesite la obtención de la materia prima. “Estamos hablando que hemos perdido todo este tiempo para obtener materia prima por las malas decisiones y errores cometidos en la implementación de las piscinas”, subrayó.
Señaló que esto tiene un impacto porque no se puede obtener la materia prima suficiente para que en la Planta industrial se puedan alcanzar los niveles máximos de producción de cloruro de potasio y carbonato de litio, que actualmente sólo llega a un 30% de la capacidad.
Entre los presuntos implicados en el daño y problemas presentados en las piscinas, se encuentra Luis Alberto Echazú, ex gerente Nacional de Recursos Evaporíticos, además de exdirectores y exsupervisores.