Nueva rectora
García busca retomar el rol académico y científico de UMSA, pero con menos recursos del IDH
Luego de 25 años de trabajo en la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), la ambientalista y doctora en Hidroquímica, María Eugenia García, asumirá como nueva rectora de esa casa superior de estudios, y anuncia que lo hace con el propósito de devolverle el rol académico y científico a "una institución venida a menos en esa área". Además, afirma que afrontará esa misión con la reducción de los recursos asignados a partir del Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH).
García es la segunda mujer en ser rectora de la UMSA, la primera fue Teresa María Rescala en la gestión 2007 – 20210. Ejercerá el cargo junto al vicerrector, doctor en bioquímica, Tito Estévez, luego de que ambos se postularan como dupla por el Movimiento Académico Universitario (MAU), que ganó en la segunda vuelta de las elecciones académicas con el 61,79% de los votos.
Irónicamente, García le ganó la pulseta electoral a Óscar Heredia, su antecesor y compañero de fórmula en las anteriores elecciones, en las que ella ya había logrado el cargo de vicerrectora. Si bien se puede pensar que existiría una continuidad en esa gestión, al contrario, García calificó de “tortuosa” la etapa de tres años junto a Heredia, debido a que la relegó desde el día que ganaron las anteriores elecciones, sostuvo en entrevista con radio Fides.
Al ser consultada sobre la razón por la que volvió a participar en las elecciones de la UMSA, esta vez como rectora, García afirmó que lo hizo “por todo el apoyo de la gente que le pidió clamorosamente que me presente, porque la UMSA necesita volver a retomar ese rol académico, científico en diferentes temas”, sostuvo.
A diferencia de lo que aconteció con Heredia, García aseguró que en su gestión tiene el compromiso de hacer un trabajo coordinado con Estévez, a quien pidió que ningún tema o persona deteriore la buena relación que tienen. Esto con vistas a mejorar el trabajo académico.
“A la UMSA le falta crecer bastante, si bien somos la primera universidad del país, aún tenemos un largo camino que recorrer. A nivel de Latinoamérica estamos en el puesto 126, a nivel mundial ni qué decir, en el puesto 2.140. Entonces debe haber mejoras académicas, actualizar los planes de estudio, (…) desarrollar más investigación científica, aunque la UMSA es la que más aportes tiene en esa área”, explicó García.
Puntualizó que la casa de estudios superiores también debe dar resultados en cuanto a la cooperación internacional que recibe. Por otro lado, citó como ejemplo de gestión, la creación de la carrera de Ingeniería Agroforestal en la provincia Ixiamas, la más grande del departamento de La Paz, con la premisa de extender la formación académica a las provincias y municipios.
Sin embargo, esa labor podría verse mermada debido a la falta de recursos. “Desde hace 15 años hay la misma (cantidad de) plata que el TGN (Tesoro General de la Nación) da a la UMSA, sin embargo, el dinero del IDH está en decrecida total. Por ejemplo, para la investigación, (con el IDH) teníamos 24, 26 millones y se podían hacer convocatorias en ese sentido”, mencionó.
García también cuestionó que, aún durante el auge del financiamiento del IDH a las universidades, el presupuesto para la investigación siempre fue bajo. “La UMSA, a lo largo de la historia (en ese rubro) ha dependido de la cooperación internacional y ahora que reducirá el IDH también dependeremos de esa cooperación. Por eso hay que generar capacidades para concursar en proyectos, formar socios estratégicos en otros países”, manifestó.
Empresas universitarias
Cuando se le preguntó por las medidas más importantes para el primer año de gestión, García señaló: “Lo más urgente es implementar las empresas universitarias, considero que el emprendimiento es fundamental, porque se debe generar recursos propios para la UMSA en el marco de esta reducción del IDH. Pero también es generar espacios para que nuestros estudiantes de los últimos años y las personas que recién han obtenido su título también tengan su espacio laboral para adquirir experiencia, un requisito que se les pide al momento de postular a un trabajo”, señaló.
La rectora afirmó que es por esa falta de experiencia que los nuevos profesionales no pueden acceder al campo laboral luego de titularse, se frustran y deciden por trabajar en áreas diferentes a las que se formaron académicamente.
Gestión “tortuosa”
Sobre los tres años como vicerrectora de la UMSA junto a Heredia, García afirmó que esa alianza se rompió el mismo día que ganaron las elecciones, hace tres años, pues el entonces rector electo la relegó incluso del programa para la posesión y del debate administrativo. Denunció que esa mala actitud se reprodujo en que los funcionarios encargados de los medios de comunicación de la UMSA le cerraron las puertas.
Contó como un hecho anecdótico que sólo unos días antes de las elecciones, luego de tres años, cuando Heredia había dejado el cargo a un suplente para participar en los comicios, pudo volver a recibir cobertura en el Canal de Televisión Universitaria 13.
Por otro lado, sostuvo que durante la gestión de Heredia se iniciaron procesos contra quienes fueron señalados como sus opositores. “Yo no estuve de acuerdo en que luego de ingresar al cargo entre a despedir a la gente sin un análisis previo. Fue una gestión tormentosa, no solo para mí, sino para la gente que nos acompañó y trabajó en la universidad”, relató.
García explicó que, si bien se conocieron de casos en los que funcionarios actuaron fuera de la norma, considera que la UMSA tiene procedimientos administrativos que se debieron respetar. “Sin embargo, Heredia comenzó a realizar procesos a la gente que se le opuso, llevó los casos a la Fiscalía, dejamos de ser una universidad y pasamos a ser un centro penitenciario; sacó a secretarias enmanilladas de la universidad para llevarlas presas y ahora la UMSA debe pagar montos elevadísimos por daños y perjuicios”, aseveró la nueva rectora.
En ese contexto, dijo que las personas procesadas lograron resoluciones de la Fiscalía que les permitieron cerrar esos casos y que las mismas presentaron contrademandas, por las que se debe pagar un monto cercano a los dos millones de bolivianos.
En ese sentido, recalcó que, a diferencia de lo sucedido en la gestión de Heredia, ella impulsará el tema de gestión administrativa, además del trabajo en medioambiente, como lo hizo con los estudios sobre la calidad del agua en La Paz y otros sobre contaminación.