2024-05-07

La Tribuna

Lo mejor que hizo la FBF es traer árbitros internacionales

El tema del arbitraje en el fútbol boliviano es cada día más preocupante y si nos ponemos a analizar detenidamente, diríamos incluso que en los últimos años se volvió irresoluble.

La terna arbitral chilena tuvo dos jornadas absolutamente tranquilas en la definición del primer campeonato de la División Profesional. Jugadores de San Antonio Bulo Bulo y la U. de Vinto no dieron problema alguno en Cochabamba y en Entre Ríos. Los 2 equipos se concentraron en el juego y jamás pusieron en conflicto a los jueces de cada partido. Eso indudablemente le hace bien al fútbol y al desarrollo de los cotejos.

En el análisis, lo mejor que hizo la Federación Boliviana de Fútbol fue pedir a la Conmebol la designación de árbitros internacionales; ello motivó a juegos enfocados estrictamente en lo deportivo. Sin peleas, susceptibilidades, malas decisiones, polémicas interpretaciones, anómalas reacciones que derivan en histriónicas reacciones, agresiones verbales por parte de los jugadores. Los árbitros a su vez determinan sanciones erróneas y finalmente todo cae en una anarquía total.

El tema del arbitraje en el fútbol boliviano es cada día más preocupante y si nos ponemos a analizar detenidamente, diríamos incluso que en los últimos años se volvió irresoluble. Cada campeonato es peor; no hay compromiso que no termine en discusiones y estas a la vez generen polémicas, con reacciones duras y una coyuntura de crisis que arruina los partidos.

Lo peor de todo que no vemos la forma de cambiar esta situación; la dirigencia no encuentra estrategias acordes a este problema. Los jugadores tienen partido a partido actitudes más y más negativas. Aún peor, los árbitros no hacen el mínimo esfuerzo en tratar de mejorar su trabajo y hacer de su labor algo más prolija. El aficionado ha perdido la confianza en los referis del país. Algunos colegas periodistas, justifican ese mal desempeño con la falta de presupuesto para que sean mejor retribuidos económicamente y profesionalizarlos; así ellos solo abocarían su actividad laboral al fútbol y a capacitarse física y mentalmente a esta actividad deportiva

Será tan pobre nuestro balompié a nivel de organización que el ente que maneja este deporte en Bolivia no pueda solventar una mejora salarial para este gremio. Cada temporada esto va de mal en peor, algo se tiene que hacer. Nuestros campeonatos son muy precarios a nivel general, sobre todo si nos referimos al volumen de juego de los equipos y ese no es un descubrimiento, ni mucho menos; es la triste realidad que hoy nos tiene como país en el último lugar en el ranking de la FIFA. Si le sumamos el tema de los árbitros más, seguro seguiríamos cayendo.

De hacer un balance con ellos en este momento, seguro que no harían una auto crítica y más al contrario, todos serían culpables, menos los árbitros. En casi cuatro décadas de trabajar en medios de información, jamás escuché un mea culpa por parte de quienes dirigen los encuentros. Antes tal vez no había necesidad pues contábamos con figuras reconocidas y respetadas en el arbitraje bolivianos como: Oscar Ortubé, Jorge Antequera, Tito Villarreal, Armando Aliaga, Celier Vargas o en los 90 con: Juan Carlos y Edgar Lugones, René Marcelo Ortubé y pare de contar. Esa generación duró hasta los 2000. Se acabó, de ahí en adelante solo tenemos ilustres mediocres, faltos de conocimiento, sentido común, carácter y sobre todo preparación.

Por supuesto que hay ligeras excepciones como: Guery Vargas, Raúl Orozco, por dar un par de nombres. La mayoría son muy cuestionados y peor aún muy cuestionables. Una tristeza además ver que no hacen algo para mejorar esa situación. Tal vez si decidieran ellos tener una verdadera capacitación; una que se deje sentir en la producción misma de su trabajo.

Días pasados, se debatía el tema que los árbitros habían tomado la determinación de no dirigir el segundo campeonato todos contra todos que arrancará en los siguientes días. La verdad muchos pensábamos que era una buena noticia; que se haría un esfuerzo por pedir mediante conducto regular la designación de árbitros internacionales que garanticen un torneo sin problemas de esta naturaleza. Sin embargo, nos enteramos que árbitros y Federación hicieron “un sana sana” y que todo volverá a la normalidad. En otras palabras, más de los mismo.

No dejemos pasar este tema como algo superficial y transitorio. Con nuestros árbitros bolivianos, el torneo de la División Profesional, modalidad, todos contra todos, seguirá siendo un caos entre jugadores y jueces, entre dirigentes y jueces y entre la afición que se ha cansado de todo esto y partido a partido mostrará su intolerancia a las pobres actuaciones de los árbitros.

Este es un tema preocupante y se debe hacer algo para cambiarlo.

 

 

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