Estafa
Harold Lora ya está en el penal de San Pedro, deberá cumplir cuatro meses de detención preventiva
Harold Lora, gerente de Las Loritas, ingresó la noche de este miércoles al penal de San Pedro de La Paz, donde deberá cumplir en total cuatro meses de detención preventiva. Es acusado por el delito de estafa con múltiples víctimas.
Este miércoles, Lora, quien fue aprehendido el lunes, se sometió a dos audiencias de medidas cautelares, en las que las autoridades jurisdiccionales determinaron tres y cuatro meses de detención preventiva, mientras se indagan los hechos.
La primera audiencia se inició la pasada jornada; sin embargo, debido a que el imputado sufrió una descompensación fue suspendida y continuó este miércoles.
El juez Primero de Instrucción en lo Penal de la zona Sur dictó tres meses de detención, según confirmó el fiscal departamental de La Paz, William Alave.
Horas más tarde, el aprehendido asistió a una segunda audiencia, en la que el mismo juez dispuso la detención preventiva por cuatro meses para Lora, de acuerdo con información de la Fiscalía Departamental de La Paz.
Concluida la segunda audiencia, el gerente de Las Loritas fue trasladado al penal de San Pedro con custodia policial e ingresó directamente sin atender el requerimiento de los periodistas que aguardaban en el ingreso del recinto penitenciario.
De acuerdo con la Fiscalía, no se suman los meses de detención, el acusado sólo cumplirá cuatro, hará los otros tres paralelamente.
Según los antecedentes, Lora vendió departamentos y recibió sumas elevadas de dinero; sin embargo, nunca entregó los inmuebles, por lo que las víctimas reclamaron e iniciaron demandas penales, para recuperar su inversión, que es su principal objetivo.
Según las autoridades de Gobierno, que hacen el seguimiento del caso, el número de familias víctimas del empresario superan las 100, las que hasta la fecha no tienen un acuerdo o la devolución del dinero.
La Asociación de Copropietarios de Las Loritas Edificio lamentó que Lora fuera aprehendido poco antes del inicio de un proceso de saneamiento de documentos que incluía la consolidación de hipotecas a favor de más de un centenar de familias, que ahora temen perder los ahorros de toda su vida e incluso préstamos bancarios que adquirieron para comprar departamentos en estos edificios.