Revuelta militar
Handam, mediante una carta, denuncia que lo quieren como chivo expiatorio por un falso golpe de Estado
El activista de Derechos Humanos, Fernando Handam, detenido por su presunta participación en la revuelta militar del pasado 26 de junio, aseguró este martes que lo quieren como “chivo expiatorio por un falso golpe de Estado”.
“Hoy me quieren como chivo expiatorio para una conspiración, sin otro propósito que perseguirme, perseguir a otros por un falso golpe de estado”, señala la carta manuscrita de Handan.
El activista fue aprehendido la madrugada del domingo en la ciudad de Santa Cruz y trasladado a La Paz, donde luego de someterse a una audiencia de medidas cautelares, la autoridad jurisdiccional ordenó su reclusión en el penal de San Pedro por seis meses.
Cuestionó en la carta la audiencia porque desconoció sus derechos y fue “violenta, indebida y arbitraria”.
Así también expresó que su trabajo lo realizaba de manera abierta y contando con todos los documentos que lo acreditan.
“Mi trabajo en función de la protección de la sociedad siempre fue frente, con documentos, declaraciones y denuncia, en el marco de la democracia”, se lee en la misiva.
No obstante, el ministro de Gobierno, Eduardo Del Castillo, cuando lo presentó a Handam, indicó que no tiene una condición de defensor de Derechos Humanos en Bolivia y respaldó sus afirmaciones en un informe de la Cancillería.
Handam admitió que se reunió con Juan José Zúñiga, excomandante del Ejército, quien lideró la toma de Palacio Quemado, pero indicó que lo hizo para tratar el tema de los “presos políticos” en las filas de los militares.
Esa admisión, para que Gobierno es una prueba de la conexión entre ambos – Handam y Zúñiga- porque este último en medio de la asonada reclamó por los “presos políticos” y dijo que estaba para lograr su libertad.