2024-07-28

La Tribuna

Pude sacarle por lo menos una sonrisa a Galarza antes de su partida

Como presintiendo algo, se me ocurrió grabar un video en el que le saludo y le mando muchas fuerzas para su recuperación. Me dijeron que le mostraron el video, me reconoció y se alegró. Esa era la idea, que sepa que aquí no lo hemos olvidado. Horas después, en la madrugada del sábado, falleció.

Triste por la partida de Luis Galarza. Quedé impresionada con la noticia.

Nos hicimos amigos durante la pandemia (2020). Recuerdo que él se quedó “atrapado” en La Paz y todo ese tiempo de restricciones estuvo en un céntrico hotel de la ciudad.

Lo visité para realizar una entrevista especial para el programa El Equipo Deportivo. Nos recibió muy bien, nos contó que había venido para una revisión médica.

Pero con sorpresa me enteré que un mes y medio o dos después, cuando todos estábamos encerrados, él seguía en La Paz sin poder regresar a Santa Cruz, donde residía.

El programa continuaba emitiéndose y el hotel me quedaba cerca, le llamé y fui a visitarlo. Llevé algunos víveres, galletas y frutas. Se molestó conmigo, no quería recibir.

Comimos fruta, conversamos y pude convencerlo para que reciba la ayuda. Pensaba que estando solo en una habitación de hotel podía deprimirse, por eso lo llamaba seguido y pasamos horas conversando.

Me puse en campaña para solicitar más ayuda y me contacté con Fernando Costa, entonces presidente de Always Ready, le conté la situación y quedamos en que iba a colaborar con 3.000 bolivianos.

Debo reconocer que para que Luis reciba esa ayuda, Costa le dijo que iba a trabajar en las escuelas de Always Ready y que el dinero era un adelanto por su trabajo. Quedó feliz, ilusionado, listo para presentar un proyecto. El ahora presidente de la FBF fue el único que le tendió la mano.

También ayudó el exfutbolista Iván Castillo, juntos fuimos a visitarlo, él llevó mates y frutas. Escuchaba las charlas de ambos recordando historias del fútbol.

Hace más de un año que perdí contacto con él. Lo llamaba y le escribía por redes sociales, pero no tuve suerte.

Por medio de amigos de su familia acordé una videollamada para el sábado y poder saludarlo. Ya no fue posible.

Como presintiendo algo, se me ocurrió grabar un video en el que le saludo y le mando muchas fuerzas para su recuperación.

Pedí a Germán Encinas, apodado “gringo”, un amigo de la familia Galarza que lo visitaba con frecuencia, para que le haga llegar el mensaje. El viernes se lo dio a Sergio Galarza y Luis pudo verlo.

Me dijeron que me reconoció y se alegró. Esa era la idea, que sepa que aquí no lo hemos olvidado. Horas después, en la madrugada del sábado, falleció.

De esa manera pude despedirme. Me da tristeza porque quedó pendiente su invitación para que vaya a Santa Cruz a visitarlo. No será posible, pero sé que pude sacarle por lo menos una sonrisa antes de su partida.

Te puede interesar