Tradiciones
Concejo de La Paz declara a la llajua como patrimonio cultural
El Concejo Municipal de la Alcaldía de La Paz declaró a la llajua como patrimonio cultural del municipio al ser “una expresión" de la identidad, cultura y de la gastronomía paceña. Esa salsa picante es considerada un elemento importante de la tradición de la Sede de Gobierno.
“Se degusta diariamente en hogares, en puestos de comida callejeros o en los mejores restaurantes de La Paz y del país. Esta salsa en sus diferentes formas de preparación se constituye en uno de los acompañamientos favoritos de la mesa de los paceños, cuya larga tradición de existencia hace que deba enaltecer su importancia”, expresó el concejal Óscar Sogliano.
La autoridad edil promovió una ley para este efecto, que fue aprobada durante una sesión ordinaria del Concejo.
Según se informó en una nota de prensa, Sogliano destacó esta salsa como una tradición de La Paz, al igual que la marraqueta, el Illimani, los Pumakatari o las "Cebras", y anunció una feria gastronómica en la cual se expondrán las diferentes variedades de este acompañamiento, junto a una diversidad de platos típicos del país.
La ley aprobada por el Concejo paceño señala que el Órgano Ejecutivo Municipal debe establecer “mecanismos de protección y promoción de la llajua como un elemento importante del patrimonio cultural del municipio de La Paz”.
Esta tradicional salsa picante se prepara habitualmente con locoto, tomate y hierbas aromáticas, como la quirquiña o wacataya, tiene su origen en el siglo XVII, según investigaciones históricas. Se conoce que en ese entonces la salsa se agregaba a las comidas más secas “para aportarles humedad y sabor”.
De acuerdo al estudio “Las cadenas de valor de los ajíes nativos en Bolivia”, en la época preincaica la llajua era reconocida como uno de los componentes más importantes de la dieta; y según libros de cocina boliviana, se cree que su origen se ubica en la región del altiplano, ya que su consumo ayudaba a combatir el frío de las zonas de altura.