Es menos de un tercio que hace un año
Los precios del litio se desploman a $us 10.483
Los precios del litio a nivel internacional se desplomaron a 10.483 dólares, tres veces menos de la cotización vigente hace un año. Un experto considera que la cotización aún es expectable, pero el problema de Bolivia es que aún no logra arrancar la industrialización por la falta de materia prima.
Según un reporte de Ambito.com, actualmente, una tonelada de carbonato de litio equivalente (LCE) se cotiza a 10.483 dólares, menos de un tercio de lo que valía hace un año y muy lejos del pico de 80.909 dólares registrado en noviembre de 2022. La caída en los precios se debe principalmente a un exceso de oferta y a la moderación en las ventas de vehículos eléctricos, cuya producción depende en gran medida del litio para las baterías.
En los primeros 8 meses (hasta agosto) de 2023 el promedio de la cotización fue de 48.152 dólares la tonelada, de acuerdo con datos de la dirección de Transparencia e Información Minera del gobierno de Argentina.
El investigador Pablo Poveda, opinó que los precios del litio se dispararon, luego de la pandemia y las políticas de China que promocionaron la subvención de autos eléctricos, pero ahora esos subsidios se cortaron y eso ha ralentizado la producción de estos vehículos. Esa es una de las principales razones del desplome de los precios.
También hay nuevas tecnologías que han ido apareciendo, como el hidrógeno, que podrían reemplazar al litio. “Pero las expectativas de los precios han sido que no superen los 10 mil dólares. Pero en el caso de Bolivia, no solo se enfrenta el problema de precios, sino que se han hecho mal las cosas. La tecnología de evaporación no ha funcionado, las piscinas de evaporación no se terminaron y no se tiene materia prima para procesar carbonato de litio a nivel industrial”, observó.
Añadió que el Gobierno ha optado por la tecnología de Extracción Directa de Litio (EDL), pero de manera improvisada y ha convocado a empresas de Rusia y China para que hagan las pruebas respectivas.
Sin embargo, dijo que en todo este proceso, Bolivia ha ido cediendo propiedad y control de la producción de futura industria, ya que de tener una presencia de 100% en las primeras normas sobre el litio, ahora sólo se apunta a un 51% de participación frente a la impericia del país de desarrollar una tecnología propia.
De acuerdo con Poveda, aún se puede impulsar la industrialización a pesar del descenso de precios, pero sin una tecnología, Bolivia corre el riesgo de hacer una explotación intensiva y se logren los mismos resultados del gas, agotamiento de reservas.
Datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) y del Ministerio de Desarrollo Productivo revelan que en el periodo de enero a junio de 2022, el país vendió al exterior 23,5 millones de dólares de este producto. El año pasado, en el mismo período, comercializó 6,3 millones de dólares. Este año, las ventas bajaron a 520 mil dólares por un volumen comercializado en el exterior de 50 toneladas.
El carbonato de litio es la materia prima para la fabricación de baterías, que tienen alta demanda en el mercado internacional por la creciente producción de vehículos eléctricos. Para Bolivia, por sus enormes reservas en sus salares, este recurso se constituía en una esperanza de divisas frescas.
Omar Miranda, jefe del Departamento de Ventas y Marketing de YLB, en una nota de prensa de la estatal el 13 de agosto, indicó que entre enero y julio de este año, se comercializaron poco más de 770 toneladas métricas de carbonato de litio, que representa un ingreso económico de 46,9 millones de bolivianos.
“Se han comercializado 770 toneladas de carbonato de litio, desde el inicio de gestión hasta julio, en comparación con el 2023, en toda esa gestión se comercializaron 150 toneladas, entonces, existe un incremento porcentual de aproximadamente 413%, Traduciéndolo a ingresos, el 2023 se tenía 19,8 millones de bolivianos y en lo que vamos de la presente gestión, tenemos 46,9 millones de bolivianos”, detalló.
De acuerdo a los datos del área de Comercialización, en el primer semestre de este año, YLB comercializó 270 toneladas de carbonato de litio a mercados de Letonia, Francia y China, este último requirió 100 toneladas más, iniciado el segundo semestre.
Perspectivas de la industria
El reporte de Ambito.com, da cuenta que a pesar del difícil contexto actual, las empresas del sector mantienen el optimismo a largo plazo.
Paul Graves, presidente y director ejecutivo de Arcadium Lithium, afirmó a la agencia de noticias EFE que espera una "fuerte trayectoria de crecimiento a largo plazo para la demanda de litio" y anticipa que, con el tiempo, el mercado regresará a fundamentos más saludables.
Fernando Zevallos Sulca, analista senior de CRU, señaló que las robustas inversiones en Argentina, aunque enfrentan retrasos, no serán canceladas. Según sus estimaciones, la producción de litio en Argentina podría competir con la de Chile en la próxima década, siempre y cuando los proyectos actuales logren financiamiento adecuado.
Argentina es uno de los principales destinos para las inversiones en litio ya que cuenta con importantes beneficios a nivel geológico. Además, el Gobierno espera que a partir del nuevo Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) lleguen nuevos interesados en el mineral.
Este régimen ofrece beneficios impositivos, aduaneros y cambiarios, con el objetivo de atraer capital extranjero y fomentar el desarrollo de sectores estratégicos como el litio.