Constructores registran pérdidas
Materiales de construcción importados suben en 30% y encarecen obras y edificaciones
La ejecución de proyectos estatales continúa, al igual que la edificación privada, sin embargo, este año el sector de la construcción tropieza con un alza de hasta un 30%, en promedio, en todos aquellos materiales que se importan para la edificación de viviendas, edificios y obras del sector público.
Se trata de calaminas, marcos de ventanas, puertas, cables, térmicos, vidrio, aluminio, entre otros materiales básicos para la construcción y el inicio de la obra fina.
Los trabajadores en aluminio ya denunciaron que los importadores ahora venden más caro este material como el vidrio, por lo que se coordina con el Viceministerio de Defensa de los Derechos del Consumidor controles.
El past presidente de la Cámara Boliviana de la Construcción (Caboco), ingeniero Luis Bustillo, informó que el incremento es considerable, de más del 30%, sobre todo en los insumos de construcción que son importados.
“Los materiales ya han superado el 30% de incremento, estarían incluso camino a una segunda alza del 30%, porque el precio de hoy dura el día y mañana hay otro precio. Estamos hablando de aluminio, grifería, vidrio, quincallería (accesorios para armar puertas y ventanas), todo lo que se importa para la construcción ha subido debido a la dificultades que se tiene para conseguir divisas para la importación”, subrayó
Esto viene acompañado del hecho de que en 2023 las importaciones para infraestructura han caído en 19%, hay escasez de algunos materiales y lo poco que queda está más caro.
Obra fina
Según Bustillo, en el inicio de obra no hay mucho problema porque los materiales que más se emplean son cemento, arena, grava, clavos, alambres, madera que se producen en Bolivia.
“Los problemas comienzan cuando se encara la obra fina, porque se comienza con instalaciones sanitarias, eléctricas, hidráulicas, de gas. A medida que avanzas en la obra, los materiales se encarecen”, puntualizó.
Recordó que la construcción, el año pasado, ha terminado con un 12% más de incremento en su presupuesto y esto repercute en el precio final de la obra. Por ejemplo, si alguien ha presupuestado 100 mil dólares para la compra de un departamento, deberá cancelar 112 mil dólares.
“El costo final de un departamento ha sido de un 12% más el año pasado y este año, a medida que suben costos, el valor será mayor, hay tendencia al alza y la pregunta es cuál es el techo”, observó Bustillos.
En la obra pública no se puede aumentar o ajustar el precio de los contratos a medida que suben de costo los materiales de construcción, porque hay cláusulas que frenan un incremento. Por eso es que las empresas que hoy encaran, por ejemplo, la construcción de una planta industrial, deben asumir el precio al alza de los productos.