La Casa de la Literatura Peruana
Una visita a la casa de los grandes referentes de la literatura peruana
En una de las paredes de la Casa de la Literatura Peruana se lee un párrafo de Conversación en la Catedral, de Mario Vargas Llosa. En otra se destaca un fragmento del poema Yo no me río de la muerte, de Javier Heraud. En otra de las salas se impone el texto Mujer escritora, de Mercedes Cabello de Carbonera.
En cada rincón, en cada pared, en cada ventana de esta casa patrimonial, que se encuentra a unos pasos de la Plaza de Armas de la ciudad de Lima, se evoca, con fragmentos de textos, pinturas, fotografías y objetos, a los máximos referentes de la literatura de Perú.
Cada homenaje, cada recuerdo y cada diálogo es parte de la exposición permanente de la Casa de la Literatura Peruana: “Intensidad y altura de la literatura peruana”.
Para ingresar y hacer el recorrido, no se necesita un guía o un mapa. A cada paso, el visitante descubre diálogos e interpelaciones entre autores, sus obras y sus respectivos contextos.
Al ingresar, se encuentra con una torre de vidrio y metal, donde desde el interior se escuchan voces en quechua, aymara y lenguas amazónicas. Toda esta instalación fotográfica y sonora es el inicio del viaje, es decir, el punto de partida de la exposición permanente.
Esta muestra “realiza un recorrido por la historia de la literatura peruana teniendo como eje la construcción de las identidades”, según la explicación de los curadores Kristel Best, Diana Amaya y Mauricio Delgado.
“En ese sentido, los docentes pueden utilizar esta muestra como un recurso que complemente su trabajo de enseñanza de la literatura peruana, así como contribuir al fomento de nuevos lectores”, agregan.
La exposición está dividida en al menos seis partes. Todo comienza con una instalación de libros, audios y videos, entre otros objetos, que sirven de antesala para reflexionar sobre la diversidad cultural y lingüística de Perú.
Con una imagen y una Biblia en un piso de tierra se recrea el encuentro entre Pizarro y Atahualpa, “el momento del quiebre que inició la complejidad cultural” de Perú, según los curadores.
A unos pasos de la sala se exhiben textos coloniales, como Los comentarios reales, del Inca Garcilaso, y Nueva Crónica y Buen Gobierno, de Guamán Poma. También se pueden observar libros originales, facsimilares y colecciones de fotografías.
¿Cómo dialogan los textos y los objetos? Según los curadores, estos elementos ayudan a comprender el desencuentro entre culturas. Para muchos de los visitantes, es un sitio para reflexionar sobre el pasado, el presente y el futuro.
En otras de las salas se destacan fragmentos de obras y fotografías de Vargas Llosa, Julio Ramón Ribeyro y Alfredo Bryce Echenique, entre otros. En otro espacio se leen poemas de Carmen Ollé, María Emilia Cornejo y Mariela Dreyfus. En otra sala, el poeta César Vallejo invita a vivir la revolución del lenguaje.
Además de la exposición, el público puede ingresar a la biblioteca dedicada a Vargas Llosa o al café cultural. De esa manera, los visitantes descubren y evocan la literatura en su casa en Lima.