2024-08-29

La Tribuna

La Selección de Villegas, una nueva incertidumbre boliviana

Si uno analiza uno por uno la lista de jugadores convocados, confirmará que hay un elemento humano interesante. No están los mejores, pues los experimentados quedaron fuera; se llamó a jóvenes que deben empezar a marcar el futuro de la Selección Boliviana.

Que no suene ni se interprete mal el título. No es ser irreverente al trabajo del director técnico de nuestro equipo y menos hacer una crítica mordaz o destructiva. Simplemente y con tanto cuestionamiento antes de jugar los próximos 2 partidos internacionales, en la reanudación de la eliminatoria mundialista, surgen también preguntas obligadas a esta “nueva era” de la Selección Boliviana.

¿Ante Venezuela en El Alto y visitando a Chile en Santiago, se hará un buen papel? ¿Qué y cuánto esperar de estos 2 partidos?

Para poner en contexto, Bolivia no ha tenido buenos encuentros en estas clasificatorias. La campaña internacional del cuadro boliviano es la peor de los últimos 50 años, incluyendo la participación en la Copa América de Estados Unidos. Llegamos a este punto del torneo eliminatorio con números bajos y muy pocas chances de avizorar una recuperación inmediata.

La Federación Boliviana de Fútbol pretende hacer una reingeniería planteando un modelo nuevo de Selección y apostando al trabajo de un profesional idóneo como Óscar Villegas. Empleando la lógica y lo palpable después de los amargos momentos deportivos que se vivieron con nuestra Selección, se promueve a una renovación del elemento humano. Jugadores más jóvenes y la mentalidad de empezar todo de nuevo, con un proyecto a 10 años.

Sin embargo, hay un giro inesperado y de pronto se siente una “patada al tablero de juego”, anunciando el cambio de sede y llevando los partidos de eliminatoria a la ciudad de El Alto, dejando el Hernando Siles y apostando, por ejemplo, al Estadio de Villa Ingenio, como una solución mediática a la obtención de buenos resultados. El “nuevo proceso” del Seleccionado Nacional, tendrá “casa nueva”, donde se asegura una recuperación inminente de puntos y resultados positivos, que nos pondrán nuevamente en competencia.

Pregunta obligada ¿Y el equipo?

La Federación Boliviana de Fútbol se toma muy en serio el espectáculo en El Alto y trabaja de manera coordinada con el Gobierno Municipal para que no falte ningún detalle técnico y logístico para el partido con Venezuela el 5 de septiembre a las 16:00. Estado del campo de juego en buenas condiciones, césped bien trabajado, vestuarios impecables, sistema de iluminación de última generación, graderías dotadas ahora por sentaderas improvisadas de poliestireno (plastoformo) que seguro servirán, hasta mejorarlas en todo sentido el próximo año. Se pone al nivel internacional la organización y sus respectivos códigos de la exigencia CONMEBOL. Detalles administrativos que seguro están verificados minuciosamente y nada fallará ese día.

Pero ¿El equipo?

Óscar Villegas trabaja con jugadores que él considera necesarios e importantes para este arranque de su gestión. No olvidemos que el proyecto es a largo plazo; no tendríamos que esperar mucho de esta Selección, pues supuestamente no estamos para lograr una clasificación a la próxima Copa del Mundo. Entonces ¿por qué se cambió de sede? ¿por qué la convocatoria no nos causa ninguna sorpresa y menos nos alienta a un futuro promisorio?

Pasa que la realidad es diferente a la ficción que pretende pensar en resultados de victoria y de creer que la solución llegó “caída del cielo”.

Si uno analiza uno por uno la lista de jugadores convocados, confirmará que hay un elemento humano interesante. No están los mejores, pues los experimentados quedaron fuera; se llamó a jóvenes que deben empezar a marcar el futuro de la Selección Boliviana. Estos futbolistas, hoy entrenando a órdenes de Villegas ¿están en condiciones de encarar partidos por eliminatoria?

Llevo años en esto y sé, así como lo sabe usted, que el fútbol es resultadista ayer, hoy y siempre. Nadie se “tragará, así como así” malos resultados, por más “joven” que sea el equipo boliviano.

En la fría evaluación, sabemos que todos los jugadores llamados en esta convocatoria son buenos en sus equipos. Sin embargo, no son los mejores, están muy por debajo que sus compañeros extranjeros y no hacen la diferencia en ningún puesto, a excepción de los arqueros. Ellos mismos se han “bloqueado” y no generan una clara certidumbre que haga pensar lo contrario.

Entre estos llamados “jugadores jóvenes”, no hay uno que se distinga por un carácter fuerte, una capacidad de liderazgo; aquel que maneje el equipo desde dentro de la cancha. El que sea referente, el que tenga el don de motivar a sus compañeros. El jugador atrevido que se ponga el equipo al hombro y cargue con la presión del juego, antes durante y después de cada partido. El jugador que de seguridad cuando el equipo juegue de local y cuando deba demostrar capacidad mental de visitante. El que ponga “pierna fuerte” y demuestre coraje con rivales difíciles. Para todo ello, no siempre se necesita experiencia, se requiere personalidad y eso viene de la cuna, ni siquiera de la formación. Es un detalle nato del individuo que llega para ser diferente, pero hay que activarlo.

Éxito a la Selección Boliviana y al trabajo de Óscar Villegas. Que asimilen los jugadores que, pese a que están iniciando un mal llamado “nuevo proceso”, de los resultados dependerá el presente y el futuro de La Verde. Los plazos largos en el fútbol de la Selección, son puros versos y retórica de quienes manejan a su turno la FBF.

Todos quieren ganar. Hasta que eso suceda, la Selección de Óscar Villegas seguirá siendo una incertidumbre boliviana.

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