La otra cara del departamento
Cochabamba muestra nuevo perfil y busca ser centro logístico de Bolivia
Se aproxima la efeméride de Cochabamba, un departamento que mantiene su vocación, pero emerge con un nuevo rasgo productivo, con empresas y desarrolladores de software y otros rubros, que apuntan a la llamada economía naranja, y que en el horizonte tienen el objetivo de convertirse en el centro de distribución logística de Bolivia.
Es una región que se consolida como la capital gastronómica de Bolivia, pero además es donde se promueven los servicios en educación y se busca apuntalar el “turismo” de salud con servicios especializados en esa materia.
Punto de inflexión
El pastpresidente de la Federación de Entidades Empresariales de Cochabamba, Luis Laredo, explicó que la denominada “guerra del agua”, en el año 2000, fue un punto de inflexión para que la economía del departamento empezara a diversificarse.
Desde entonces, comentó, muchos productores avícolas se fueron a Santa Cruz, debido a los bloqueos que paralizan el departamento por su ubicación geográfica, pero de manera paralela comenzaron a emerger empresas tecnológicas.
Laredo indicó que el aporte de Cochabamba al PIB nacional está en el orden de 16% al 17%, pero la actividad de agropecuaria, caza, pesca, silvicultura, aún tiene un peso importante en la economía departamental, con un 12% de participación; luego están la industria 11%, minas y canteras en casi 10%.
Se mantiene la vocación agrícola, avícola, ganadera, con la producción de papa, maíz, banano y piña de exportación, palmitos, leche, carne de pollo, que en un 70% tiene como destino los mercados de La Paz, El Alto y Oruro.
La minería, en los últimos años, se ha logrado posicionar y el departamento exporta minerales metálicos como oro; y no metálicos con valor agregado, como yeso, arcilla y mármoles.
Nuevo perfil
Laredo explicó que en los últimos años se registra un cambio, con la apuesta por la economía naranja o circular y el desarrollo de una fuerte industria tecnológica. Al respecto, se estima que a la fecha en el departamento hay más de 200 empresas de diferente dimensión, dedicadas al software, entre ellas unas 15 a 20 grandes con íconos como Jalasoft.
Detalló que Quantum es la primera empresa de fabricación de autos eléctricos que ya exporta a México. Mamut es otra compañía que fabrica y comercializa materiales de construcción sostenibles, para impulsar ciudades sostenibles, enfocados en la revalorización de residuos locales y el desarrollo de la economía circular y que ya llega a Paraguay.
Por ejemplo, fabrica productos viales como baldosas a partir de caucho reciclado, transforma la basura local en materiales de construcción. Su oferta es variada con pisos amortiguantes, pisos hospitalarios, deportivos, pavimento y diversidad de baldosas.
Otra compañía innovadora es Ecogrupo, un holding conformado por distintas empresas de triple impacto, que aborda la problemática de la basura plástica mediante su acopio y reciclado, para posteriormente convertirla en productos de alta calidad. Así nació Transforma, una fábrica de tubos y politubos de alta calidad hechos de plástico reciclado.
Ecogrupo también se ha sumergido en la producción, recolección y distribución directa de alimentos. Al utilizar sistemas y módulos hidropónicos, creados a partir de plásticos reciclados, no solo promueve prácticas agrícolas más eficientes y sostenibles, sino que también acerca alimentos frescos y saludables directamente al consumidor.
Banana Pack es otro emprendimiento que, a partir de las hojas de banana, elabora envolturas de alimento que son una alternativa ecológica al papel, al plástico o el aluminio. También encara la producción de biopolímeros para elaborar platillos, cubiertos, entre otros productos.
La fundación Proimpa, por otro lado, elabora bioinsumos, que son insumos agrícolas basados en microorganismos benéficos, extractos de plantas y caldos minerales para la producción orgánica y/o convencional de alimentos.
Gastronomía y educación
Laredo destacó que Cochabamba también es gastronomía, hotelería y turismo, y que por eso se trabaja con el municipio en la promoción de la ruta del chicharrón, del silpancho y otros platillos típicos de esa región del país.
En educación superior, indicó que el departamento cuenta con más de 18 universidades en las que cursan cuatro mil estudiantes del exterior que llegaron de Brasil, Perú y Chile, y que en promedio cada uno gasta al mes mil dólares, y por eso se trabaja para que se mejore cada vez más la calidad educativa y se la promocione. “Son cuatro millones de dólares que por mes están circulando en la economía de Cochabamba, porque estos estudiantes gastan en alquiler, transporte, comida y diversión”, resaltó.
Además, se está buscando promover el “turismo” de salud, con clínicas y hospitales, para que gente del interior o del exterior pueda arribar a Cochabamba para recibir atención médica.
El investigador del Centro de Estudios de la Realidad Social (Ceres), José Luis Barroso, en un ensayo escrito hace poco y enviado a este medio, señaló que la Cochabamba agrícola, otrora granero de Bolivia, quedó en el pasado, y que desde los años 80 ese departamento ha intentado desarrollar una nueva vocación, para lo cual exploró nuevos sectores, como la gastronomía, la salud y la educación.
Pero en este contexto surgió silenciosamente una industria, a la que nadie le daba la importancia ni la relevancia que merece, quizá por el desconocimiento del rubro, pero es un sector que crece y se desarrolla solo: la industria del software.
Ese sector se caracteriza por generar un ecosistema que involucra la interacción de empresas que demandan mano de obra muy calificada, que a su vez obliga a los trabajadores de este sector a estar actualizados constantemente para poder ser protagonistas en un mercado altamente competitivo.
“Este sector tiene una contribución en el PIB que es, incluso, equivalente y muy superior a muchos sectores tradicionales en el departamento; pero lo que llama la atención de la industria del software es su acelerado y potencial crecimiento exponencial, tanto en número de empresas como en contribución a la economía regional y a las exportaciones”, destacó.
Dentro de las empresas más representativas de Cochabamba dentro de esta industria, se destaca Jalasoft, que es la pionera y sirvió de base y ejemplo para que otras empresas emergieran con éxito en este rubro.
De acuerdo con Barroso, esta industria crece sola y por iniciativa privada, por lo que requiere que su ecosistema tenga garantizada mucha seguridad jurídica, así como una alta estabilidad social y política para estimular la inversión privada.
En este sentido, podrían generarse incentivos impositivos, como la liberalización de impuestos, a la importación de equipos tecnológicos para las empresas, cuyo objetivo sea la producción de software para la exportación; incentivos para la construcción de infraestructuras adecuadas; y desarrollo de cursos internacionales liberados de impuestos, entre algunas medidas.
Un centro logístico
Laredo manifestó que Cochabamba mira con expectativa el futuro, porque cuando se realice la integración con Beni, se va a convertir en un departamento de distribución y centro logístico de carga.
“Estimamos que en unos cinco años se concrete este centro logístico de distribución de carga. Cochabamba debe prepararse porque es la próxima ciudad en crecer, porque La Paz ya está colapsada y la gente se ha ido a Santa Cruz, pero esa ciudad también se llenará. Por eso Cochabamba se perfila como el nuevo polo de desarrollo en el mediano plazo”, sostuvo.
El departamento ofrece una serie de ventajas: su ubicación geográfica, un clima benigno para la industria textil, cuenta con el parque industrial más completo de Bolivia y si se generan todas las condiciones la gente vendrá a la región a invertir, agregó.
Economía naranja
El Instituto de Progreso Económico Empresarial (IPEE), en 2023, realizó el Censo de Economía Naranja y los datos revelaron que la región pasó de ser el granero de Bolivia a albergar nuevos ecosistemas de turismo, salud y educación “for export”, que ya fueron identificados en un primer prototipo.
“Cochabamba pasó de ser el granero de Bolivia a tener inmensos yacimientos de talento creativo”, declaró entonces Rolando López, vicerrector de la Universidad Franz Tamayo de Cochabamba, en la presentación de los datos, según una nota oficial. Solo este sector generó 23.550 empleos directos y 70.650 indirectos.
El estudio identificó que el aporte mensual a la economía de este ecosistema es de 36,1 millones de bolivianos.
El trabajo se realizó entre el 2022 y el 2023 a 2.260 unidades económicas. De ese universo naranja, el 54% está dedicado a la gastronomía, el 9% la moda, el 8% a la industria de productos, el 5% las artesanías. Cuatro de cada 10 personas trabajan en un sector creativo.
PIB y sus exportaciones
El tamaño del PIB de Cochabamba en 2023 llegó a 6.737 millones de dólares y la economía regional se desaceleró y creció a una tasa de 2,83%, según datos del Instituto Nacional de Estadística.
En 2022, la tasa de crecimiento había llegado a 5,85% y para este año el sector privado no espera una gran mejora.
Luis Laredo, pastpresidente de la Federación de Entidades Empresariales de Cochabamba, indicó que en 2023 se creció menos por los bloqueos y conflictos sociales, la escasez de dólares y el contrabando.
“Este año no va a cambiar mucho la situación, se va a mantener esa tasa de crecimiento, siempre y cuando la situación del país no cambie, falta inversión porque la gente está cauta. Este año y el próximo aún serán complejos”, advirtió.
Por su ubicación geográfica, dentro de Bolivia, los conflictos en La Paz o Santa Cruz repercuten en la región.
El año pasado los sectores económicos de Cochabamba que más crecieron fueron extracción de minas y canteras (7,92%); electricidad, gas y agua (6,13%); construcción (5%); establecimientos financieros, seguros, bienes inmuebles y servicios prestados a las empresas (4,76%); servicios comunales, sociales, personales y domésticos (11,36%).
La manufactura decreció en -0,71%; el comercio solo creció 2%; la agricultura, silvicultura y pesca, en 0,42%. Las exportaciones del departamento, el año pasado, alcanzaron un valor de 763,8 millones de dólares, un 41,2% más que en 2022, de acuerdo con las cifras del INE.
En el primer semestre del año, las ventas al exterior del departamento alcanzaron un valor de 252 millones de dólares, lo que representa una caída de 32,1% respecto a similar período de 2023.
Cochabamba exporta úrea, gas natural, oro en bruto, bananas, palmitos en conserva, aceite refinado de soya, aceite crudo de petróleo, zinc, plata y concentrados.