Abuso policial
El activista Giacoman tras quedar en libertad: “La vida y los ecosistemas no tienen precio”
El activista Juan Marcelo Giacoman Vargas, detenido el pasado miércoles mientras protestaba por los incendios forestales que azotan al país, fue puesto en libertar este viernes al no encontrarse pruebas en su contra. En contacto con la prensa, aseguró que está fortalecido por el apoyo de la gente.
“Como activista puedo soportar los balines de goma y las inclemencias del tiempo, lo que no se puede tolerar es el dolor de ver a nuestros animales sufrir quemaduras, que tengan que escapar de su hábitat y sufrir el ecocidio y la indiferencia de las autoridades”, aseguró Giacoman tras ser liberado.
Giacoman fue aprehendido el miércoles por la tarde en plaza Murillo. Él era parte de un grupo de 50 personas que marchó en protesta por la muerte de los animales, a raíz de los incendios generados por los chaqueos. Sufrió ocho impactos de balines de goma, que le dejaron heridas abiertas en la espalda.
“Me he sentido muy fortalecido por todas las personas que me han acompañado y por todas las instituciones que valoran lo que hemos hecho y que saben que es lo justo y correcto”, añadió.
Reclamó, asimismo, que “la vida y los ecosistemas no tienen precio”. “Han tratado de bajarnos la cabeza, pero esta lucha no es por ningún interés particular y esta causa no puede morir”, declaró a los medios.
Antes, el director de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) de La Paz, Omar Zegada, justificó la aprehensión de Giacoman y dijo que sería procesado por deterioro de bienes del Estado, debido a que un vehículo policial había sido grafiteado. Pero la policía adelantó que podría defenderse en libertad.
La detención de Giacoman generó múltiples protestas de varios sectores. La diputada de Comunidad Ciudadana, Milena Reque, informó a Visión 360 que el jueves logró visitar a Giacioman en celdas de la Felcc, donde recibió las denuncias sobre los abusos policiales cometidos en su contra.
Durante la protesta del pasado miércoles, frente a la Asamblea Legislativa Plurinacional, la policía utilizó gases lacrimógenos contra los manifestantes e incluso agredió a un diputado opositor, al que también rociaron agentes químicos en el rostro.