La feria empieza hoy
El Alto lleva sillones odontológicos como novedad a la Expocruz, que abre sus puertas con 32 delegaciones del exterior
La feria empresarial más grande e importante del año, la Expocruz abre sus puertas este viernes con la expectativa de genera un importante movimiento económico y batir récord de visitantes. El Alto estará presente con 15 microempresarios y entre las novedades se presentará una exposición de sillones odontológicos.
Con más de 3.000 expositores del exterior, de 32 delegaciones internacionales, este evento busca ofrecer el ambiente perfecto para quienes quieren expandir sus negocios, conectar con nuevos socios y explorar mercados emergentes en América Latina.
El gerente de la Expocruz, Raúl Strauss, informó que a las 17.00 de este viernes se abrirán las boleterías y puertas de la feria, con 32 delegaciones, como las de Estados Unidos, Brasil, Argentina y la Unión Europea que contará con su propio pabellón.
Se espera un movimiento de 200 millones de dólares en las citas de negocios, aunque el evento también genera 70 mil empleos antes, durante y después de la feria.
El Alto presente
Una vez más, una delegación de 15 expositores de la ciudad de El Alto participará del evento, con diferentes sectores como metalmecánica, quinua, biodiésel y automotriz.
El Alto estará presente en la Expocruz de Santa Cruz con una propuesta innovadora en su stand. Para esta cuadragésima octava (48) versión, el espacio de exposición alteño resaltará por la tecnología, con la máscara gigante de un moreno, informó la alcaldesa Eva Copa, imagen que dará la bienvenida a los visitantes al stand.
La marca ciudad para esta versión tiene que ver con la exhibición del potencial industrial alteño. Hay una variedad de producción en metal mecánica, derivada de la industrialización de la quinua, una muestra de la construcción de la Planta de Biodiésel II en El Alto y vehículos a escala.
“Nosotros queremos mostrar que El Alto es una ciudad tecnológica, pero que también tenemos turismo con altura, gastronomía con altura, junto a nuestros industriales que transforman alimentos naturales como el pito, el amaranto, la quinua y otros”, precisó Copa.
Sillas odontológicas made in El Alto
Una de las novedades con las que llega a Expocruz la ciudad de El Alto es con los sillones odontológicos que tienen un acabado de exportación, la automatización con sensores y que compite con la producción de otros países.
La empresa Amakella Group, cuya tradición son los coches metálicos a escala, será la propuesta tecnológica en la feria Expocruz 2024. “Este año vamos a llevar un producto innovador que es el sillón odontológico, hecho para apoyar a los bolivianos. Hemos visto que en Bolivia los productos importados subieron mucho de precio, por eso decidimos fabricar los mismos sillones, con la misma calidad pero hechos acá (en El Alto). Fue así como iniciamos el proyecto”, señaló el copropietario de Amakella Group, Dany Huarachi.
La suya es una empresa familiar dirigida por José Huarachi y su hijo Dany, quienes, junto a un equipo de 15 trabajadores, dedican largas jornadas a ensamblar cada una de las piezas que este año llegarán a la feria cruceña.
La idea de los sillones para Amakella surgió cuando José y Danny se percataron de los muebles importados cuyos precios se elevaban por la variación del cambio de dólar y vieron la oportunidad de replicarlos con la misma calidad y tecnología, pero a un costo inferior.
Es la primera vez que crean este tipo de equipos y cuyo proceso de desarrollo duró meses. Desde el diseño hasta la fabricación, cada pieza fue meticulosamente trabajada y ajustada para obtener un producto de calidad e innovación.
Dany recordó cómo su emprendimiento comenzó en 2020, en la pandemia, en un modesto taller que fabricaba juguetes de metal, como los famosos ‘Tonka Boliviano’, carros conocidos por su durabilidad y capacidad para soportar el peso de una persona adulta.
Amakella Group expandió su línea de producción que incluye muebles de metal, aluminio y melamina, además de enseres médicos como andadores, bipedestadores, simuladores de marcha y equipos de rehabilitación. Ahora, se suman a su creciente lista los sillones odontológicos.
“Ya hemos participado en varias ferias en La Paz, Cochabamba y ahora, por segunda vez, en Santa Cruz. Hemos tenido buena aceptación y los productos que llevamos a las ferias son de calidad. Queremos que conozcan nuestra marca y que la gente vea que, al comprar un producto hecho en Bolivia, estamos apoyándonos entre bolivianos”, enfatizó Huarachi.
Con manos de mujer
En la Expocruz 2024 estará presente también la Industria Metalúrgica Carap Bolivia (MCB), una empresa liderada por Gabriela Acarapi, quien desarrolló una producción cuyo pilar es el reciclaje del aluminio. La línea de ventas se denomina Evoluzion y consiste en jaladores de puertas, manijas, tiradores con imágenes y diferentes diseños, y otros objetos que tienen un fino acabado.
“Este emprendimiento se enfoca en gestionar y valorizar los residuos de aluminio, dándoles una nueva vida útil como accesorios metálicos de uso cotidiano. Nació del deseo de trabajar juntos con mi esposo y de la intención de dar una nueva vida útil a estos residuos, como las latas de aluminio, que de otro modo contaminan el medio ambiente”, explicó Acarapi.
Los objetos que se fabrican en el taller reflejan el legado, tradición y el esfuerzo invertidos para lograr la perfección en los detalles. Este emprendimiento familiar nació hace cuatro años y logró establecerse en el mercado de El Alto, La Paz y Viacha.
El esposo de Gabriela es Iván Carguani, un experto en metales que aporta su conocimiento y experiencia. Ambos desarrollaron el horno principal, cuya tecnología fue aplicada para automatizar el proceso de fundición.
La línea de producción de la empresa se denomina Evoluzion, con jaladores de puertas, manivelas, números y souvenirs. El proceso comienza con la recolección y selección de la materia prima, que es el aluminio; en esta etapa intervienen mujeres y familias.
Una vez acopiada la materia prima, cada objeto se limpia y se almacena en bloques que serán fundidos. Para obtener material de alta pureza es que se limpia de todos los elementos contaminantes. El horno incinera a casi 700 grados centígrados, tiene una activación eléctrica, con casi un metro y medio de diámetro y una altura de 1,20 metros. El líquido fundido se recibe en pequeños moldes que forman los lingotes.
Ya con los lingotes elaborados se procede al mecanizado respectivo en el torno mecánico o si son molduras prediseñadas, en el pulido. Los jaladores de Industrias MCB son de acero inoxidable. Acarapi precisó que tiene varios clientes de ferreterías.
Gabriela Acarapi, junto a su esposo, consideran que la Expocruz es una catapulta para expandir su emprendimiento. “En esta, la feria más grande de Bolivia, estamos emocionados y agradecidos por la oportunidad de ir a Santa Cruz y mostrar lo que hacemos. Queremos generar más mercado y establecer contactos. Los jóvenes tenemos la capacidad de desarrollar nuevos productos y ser competitivos en el mercado; solo necesitamos apoyo, como el que está brindando la Alcaldía de El Alto”, agregó.