Balance de 4 años
Arce ve con esperanza al litio y dice que su gestión se desenvolvió en un contexto internacional complejo
En su mensaje, tras 4 años de Gobierno, el presidente del Estado, Luis Arce Catacora, aseguró que desde el inicio de su mandato, su gestión enfrentó cuatro años de asedio, en el frente externo e interno, pero destacó que el litio abre una esperanza para la economía boliviana junto a los proyectos de industrialización que se han encarado.
El dignatario de Estado no pudo brindar un informe desde la Asamblea Legislativa por la suspensión de la sesión, luego de observarse uno de los mayores bochornos de la historia legislativa, protagonizado por los miembros del ala “evista” del Movimiento Al Socialismo (MAS).
Arce indicó que le tocó impulsar la reconstrucción y superar la crisis económica, sanitaria, educativa, política y social, y un gobierno “de facto” que les entregó un Estado colapsado. “Pero cuatro años después, lo que no se logró prever, fue que se iba a tener cuatro años de asedio sistemático, progresivo desde todos los frentes, como nunca antes se vio en la historia. Se enfrentaron fenómenos climáticos con influencia del Niño y la Niña”, precisó.
Señaló que en este período su gestión se tuvo que desenvolver en un contexto internacional complejo, caracterizado por conflictos bélicos, disputa por hegemonía, coyuntura de inflación, deterioro del comercio, y agudización de la crisis climática.
Sin embargo, dijo que las mayores adversidades que se ha tenido que enfrentar, por increíble que parezca, provinieron del ámbito interno, que no descansaron en intentar hacer naufragar al Gobierno.
Detalló que se llevan años de bloqueo de parlamentarios opositores en la Asamblea Legislativa, que frenan cualquier iniciativa, en 2023 rechazaron la ley contra la impunidad de delitos sexuales contra niños y adolescentes. “Se rechazó financiamiento externo, hubo intentos frustrados de golpe de Estado, extrangulamiento de la economía nacional con marchas, bloqueos. Solo este año, los bloqueos del evismo han costado cuatro mil millones de dólares al Estado”, lamentó.
Aseguró que no exagera en señalar que su Gobierno enfrenta un asedio y sabotaje prolongado con pedidos de renuncia, acortamiento de mandato, amenazas por las buenas o por las malas, el rito del bloqueo que se alimenta de sangre y muerte o guerra civil, que es el plan de todos los días.
Sin embargo, Arce remarcó que no se victimiza, porque la respuesta a las amenazas y chantaje ha sido “trabajo, trabajo, trabajo y más trabajo”.
En ese marco, resaltó que se ha logrado preservar la vida como valor supremo, mantener una economía estable a pesar de los vaivenes en los precios de la canasta básica, desabastecimiento inducido de alimentos, encarecimiento internacional de bienes de consumo básico, contrabando, inflación mundial.
Para Arce no ha sido fácil enfrentar esos problemas con el permanente asedio y sabotaje y con una nacionalización de hidrocarburos que se desatendió de manera irresponsable por más de una década y que hoy toca remediar a contra reloj.
Recordó que hasta 2014 se alcanzó el punto máximo de producción y de reservas de gas natural, pero luego hubo decisiones de Gobierno que descuidaron la nacionalización y se abandonó la exploración y se priorizó solo la explotación. “Esta falta de previsión tuvo sus consecuencias, la producción de gas bajó en 54% afectando a los ingresos en contexto de crisis de divisas. Pero no estamos de brazos cruzados, se ha impulsado un cambio para no depender de un solo producto, se impulsa la exploración con resultados en el pozo Mayaya”, puntualizó.
La gestión apostó por la industrialización, la instalación de más de 170 plantas industriales, la planta de procesamiento de litio, el desarrollo del Mutún, química básica, farmacéutica, biodiesel que permitirán dejar de importar y atender el 60% de la demanda y plantas de zinc, procesadoras de alimentos, bioinsumos, entre otros.
Arce aseguró que el horizonte de su gestión fue el fortalecimiento del Estado plurinacional y la industrialización y subrayó que no se tiene complejos y no se evade las críticas y tampoco es ciego ni indolente a los problemas que aquejan al país.
Es el caso de la iliquidez temporal de dólares que se enfrentará hasta resolver el problema o la inflación y normalización de la provisión de combustible.
Para este último año de gestión, Arce se comprometió a seguir reconstruyendo la economía y en ese plano, demandó a la Asamblea Legislativa a viabilizar la aprobación de los contratos de crédito pendientes y los de industrialización del litio.
Litio, la esperanza
El presidente destacó que el futuro del país y de Estado se ilumina con el litio y por eso en esta gestión se hizo que la industrialización sea una prioridad, por ejemplo se invirtió en la primera planta industrial de carbonato de litio con 15 mil tonelada anuales. “El litio no solo es un recursos, es un recurso estratégico para el mundo y una oportunidad para Bolivia, por esos hemos convocado a las empresas internacionales con tecnología avanzada para acelerar la industrialización con soberanía”, remarcó.
Por eso se ha enviado el primer contrato a la Asamblea Plurinacional y se espera la firma de otros dos contratos con empresas de extracción directa de litio. “Si se aprueba el primer contrato este mes, en julio de 2025 comenzaremos a producir las primeras mil toneladas de carbonato de litio, grado batería y con eso estaremos consolidando la presencia del país en el mercado global”, recalcó.
El presidente Arce reconoció que hay insuficiencias y limitaciones en el proceso de cambio, y que el modelo económico, social, comunitario es perfectible, pero subrayó que es innegable que el mismo ha traído mejoras significativas para las familias bolivianas.
“Tenemos un modelo económico social comunitario productivo perfectible, pero indiscutiblemente justo, que impulsa un crecimiento económico con redistribución ingresos, lucha contra la pobreza y reducción de brechas entre ricos y pobres. Nuestro Estado Plurinacional y nuestro modelo económico nos dan razones para estar orgullosos”, apuntó.
Admitió que se tiene problemas, pero también esperanzas en los pasos que se están dando hacia la plena independencia económica y soberanía política. “Por eso, resguardemos y blindemos lo conquistado, y rectifiquemos los errores cometidos. No nos equivoquemos ni nos dejemos engañar con cantos de sirenas o las viejas promesas de siempre, de quienes decían que con sus recetas importadas sacarían a Bolivia de la pobreza y lo único que hicieron fue hundirla y saquearla. No arriesguemos todo lo que hemos avanzado”, exhortó, al finalizar.