Darly Villca, una “mujer extrema”
“El límite para cualquiera es el cielo; el límite lo pones tú”
Con la radio de comunicación sujeta en su cintura y el casco que hace juego con el chaleco celeste que la identifica, Darly Villca Cuisi ronda por los andenes de la estación Celeste de Mi Teleférico. Ella es una de las 10 mujeres —entre 200 varones— que realiza la labor de operadora del sistema electromecánico de esta empresa estatal de servicio.
El haber logrado escalar a un puesto que en otra época solo estaría reservado para varones, logró visibilizarla como una de las 11 Mujeres Extremas elegidas por Onu Mujeres este año.
Visión 360 conversó con ella para conocer sobre su vida y la labor que realiza dentro de la empresa de transporte y cómo ve su propia trayectoria.
Motivación
Darly Pahola Villca Cuisi describe con una palabra el motivo por el cual logró alcanzar su puesto actual como operadora: “motivación”.
“Para estudiar una carrera técnica, mis papás siempre estuvieron con nosotros, nosotras que somos mujeres, un hermano varón. Nos decían estudien, porque lo que aprendes en esta vida y en el estudio nunca nadie te lo quita”, comenta.
Al ser profesional, sus ganas de superación la impulsaron a buscar un buen espacio laboral, a lo que se sumaron “esas ganas de formar parte de Mi Teleférico”, que la llevaron a postularse inicialmente.
Fue aceptada y asegura que realizó su trabajo diario con satisfacción, en especial al finalizar la jornada porque, asegura, se transportan personas, vidas, con seguridad y compromiso. “Es algo que, en ninguna otra actividad te da la misma satisfacción”.
Nacida en Tumupasa, en el departamento de La Paz, cuenta que fue su curiosidad la que la llevó a buscar una carrera que “satisfaga” sus expectativas.
“Siempre tuve ganas de aprender cosas nuevas, y elegí una de tantas carreras técnicas, entonces quise buscar algo que me complace como persona, que me dé la oportunidad de crecer profesionalmente y de desarrollar mis capacidades. Es mi carrera lo que me llevó a todo esto”, comentó Darly Villca.
Una labor integral
Si bien el equipo técnico debe acompañar constantemente el buen funcionamiento electromecánico del transporte por cable, la atención al cliente y la revisión constante de las instalaciones son parte del trabajo integral que realiza ella, al igual que el resto de los operadores.
“Tenemos la función de operación, que nos encargamos de todo el manejo del sistema electromecánico del teleférico. También nosotros nos encargamos de la atención al usuario. Ayudamos a embarcar, a desembarcar, damos orientación, también tenemos la parte del control. No solo estamos viendo eso o viendo a los usuarios, tenemos que estar con constante supervisión del funcionamiento, viendo alguna anomalía o, si no, el buen funcionamiento”, señala.
Un tema que siempre está presente en su labor es la seguridad, no solo de ella, sino de las personas que utilizan este transporte. Por ello es importante el uso de implementos como el casco, de un color vistoso, y la ropa que la identifica como parte del personal que conoce y brinda seguridad al lugar.
En el trabajo en su área, también dice que se ve obligada a estar actualizada con las nuevas tecnologías, nuevas maneras de solucionar obstáculos o problemas y eso, asegura, le permite superarse constantemente.
Pocas como ella
“Claro que sí”, responde al afirmar que se identifica como una “Mujer Extrema”, y empieza por recordar que en ese puesto laboral aún hay “pocas” mujeres destacadas.
“El miedo de pertenecer a este tipo de proyectos, un poquito te hace intimidar, a otras personas les dice su inconsciente: no puedes hacerlo, y eso les hace retroceder”, comenta.
Pero no a ella. Con confianza se acercó a demostrar sus capacidades y lo logró. Ahora, su trabajo es valorado en la empresa, que respalda su nominación como una de las Mujeres Extremas elegidas en esta gestión.
“Ustedes son ejemplos vivos de que las mujeres tienen todo y, personalmente digo, que tienen más elementos, más cualidades. Las mujeres son un pilar fundamental para nuestro país”, señaló el gerente ejecutivo de Mi Teleférico, Alejandro Gonzales Blacutt, el día en que se presentó a las elegidas por Onu Mujeres.
Junto con ella, las otras 10 Mujeres Extremas de este 2024 son: Marsia Taha, que es la Mejor Chef Femenina de América Latina 2024; la nadadora olímpica Karen Torrez; la campeona de Jiu-Jitsu, Francielly Ruiz; la escaladora, Dora Magueño; Guadalupe Torres, atleta y competidora de los Juegos Olímpicos; María Celeste Añez, taekwondista; el colectivo Imillaskate, dedicado al skateboarding; la soldadora Luz Mamani; Martha Quispe, técnica en electricidad industrial; y Natalia Miserendino, ingeniera agrónoma.
Una de las claves de su éxito, revela Darly Villca, fue el apoyo de sus padres y de su hermana mayor. Por ello se anima a invitar a las niñas, jóvenes y mujeres profesionales que no ejercen, a que no tengan miedo a invadir todos los espacios.
Y dice que, más allá de convertirse en un ejemplo para muchas mujeres, quiere ser un buen ejemplo para su hija, “mostrarle que se puede, que todo lo que ella sueña, desee, lo puede lograr; el límite para cualquiera es el cielo, el límite lo pones tú”.
Mujeres Extremas, una evidencia del avance de ellas en todos los espacios
La representante de Onu Mujeres, Nidya Pesántez, explicó que la iniciativa Mujeres Extremas es una propuesta para mejorar la capacidad de la sociedad de analizar las relaciones entre mujeres y hombres, porque “una de las incapacidades sociales que tenemos es no darles a las mujeres y a los hombres el mismo valor y dejar que mujeres y hombres puedan desarrollarse en los ámbitos que quieren”.
Explicó, en una entrevista con Visión 360, que aún ahora las actividades que hacen los hombres son mucho más valoradas que las que la sociedad da a las mujeres.
“Sumado este pensamiento social a la discriminación continua de las mujeres, se tiene un pensamiento en el que se considera que no son aptas para ciertas cosas. Esta propuesta muestra que sí son aptas y que por ser aptas hay mujeres en espacios que se pensaba que solo podían estar los hombres”, explicó la representante.
Entre los ejemplos que Pesántez mencionó sobre el tema dijo que, antes, se pensaba que las mujeres no podían estudiar medicina y que ahora existen importantes cirujanas; o que no podían estudiar matemáticas y hoy hay astrofísicas y hasta astronautas. Igual sucede con el área de la electricidad y que, ahora, entre las 11 Mujeres Extremas de Bolivia, hay una electricista.
Y sucede lo mismo en áreas como la Fórmula 1 o karting, bomberos, en mantenimiento, lucha, escalada y otros, en los que efectivamente aún hay pocas, pero son el ejemplo de que son espacios donde las mujeres también pueden estar presentes.
“Entonces, eso es lo que busca la iniciativa, mostrar evidencia de que las mujeres podemos estar en los espacios que queremos estar, pero que no estamos allí porque la sociedad nos limita. ¿Cómo nos limita? Diciéndonos que no podemos, pero además sin darnos las condiciones como para poder estar o acceder en igualdad a las oportunidades de la sociedad”.
Acota que la idea es que las Mujeres Extremas muestren a las niñas, a los niños, que todos los espacios pueden ser compartidos por mujeres y hombres. Que, en todos los espacios de desarrollo, de creatividad, de competencia, pueden estar ambos, como equipos “si nos vemos como iguales”.