2024-11-25

Muchos estaban con hipotermia

“Lo perdimos todo, el barro nos llegaba hasta el cuello”, testimonios de la tragedia de Bajo Llojeta

En la sede social de Bajo Llojeta pernoctan unas 30 personas. Los niños perdieron sus útiles escolares, las familias su inversión, dinero, muebles, ropa, vehículos y otros enseres.

“Lo perdimos todo”, “el barro nos llegaba hasta el cuello”, son algunos de los testimonios de las  familias que habitaban las 40 viviendas afectadas por la mazamorra que el sábado descendió con fuerza en Bajo Llojeta, quienes ahora reciben ayuda en un albergue en la sede social de la zona.

Rita una de las damnificadas contó, en contacto con Visión 360, que su familia es una de las más afectadas, ya que su vivienda está en el sector donde unas cuantas quedaron completamente anegadas por el barro, solo se puede observar el techo. “Nuestra casa está totalmente tapada, solo se ve el techo, hemos perdido todo, de la casa del frente, por lo menos la van a poder reconstruir. Ayer, hemos podido sacar algunas cosas, pero no los muebles, todo está tapado”, relató

El día del desastre estaba junto a su pequeña hija, su mamá, hermana y sobrina, tomando el té, cuando comenzó a llover a las 19.15. Las piedras que arrastraba el río hicieron temblar la casa. Por eso es que su hermana salió y vio cómo el lodo comenzaba a bajar y pidió a su sobrina meter su auto al garaje.

“Ni tiempo nos dio para cerrar el garaje, entró el lodo, llenó la sala rompiendo las ventanas, mi cuarto también se inundó. El barro nos elevó, nos estaba llevando, felizmente el mueble de la sala se trancó en la puerta y ahí nos pudimos agarrar, el barro nos ha cubierto hasta el cuello, nos congelábamos. Pedimos auxilio y no había nadie”, testimonió.

La ayuda llegó mucho después, cuando los vecinos al escuchar los gritos, se subieron al techo y con pitas lograron sacarlos, cubiertos de lodo. “Nos hemos podido duchar en la  casa de un vecino de más arriba, nos dieron ropa, estábamos casi con hipotermia. Mi hija está muy afectada psicológicamente y yo estoy adolorida en mi cuerpo, por salvar a mi madre e hija creo que me hice una herida”, añadió.

Rita perdió los documentos de la casa, los útiles escolares de su hija, muebles, tres televisores, cocina, cómodas, electrodomésticos. Su casa pudo ser construida con mucho esfuerzo y un crédito bancario.

“Mi hija no tiene ni un lápiz, mochila, uniforme, todo está enterrado y justo es época de exámenes.  Ojalá nos puedan ayudar a reubicar en otra zona, no tenemos dónde ir a vivir, pediría que el presidente Luis Arce nos ayude a conseguir otra vivienda”, manifestó.

“Abraham perdió todo, hasta sus mascotas”

Abraham es otro joven que junto a su familia lo perdió todo tras la inundación de su hogar con lodo en el barrio de Bajo Llojeta.

Contó que el día de la tragedia a las 7 de la noche, comenzó a bajar un río de barro espeso y de uno a dos minutos solo escucharon un potente ruido que había derribado la puerta del garaje y comenzó a ingresar a los cuartos, derribando muros.

“El barro llegaba casi a un primer piso. Todos salimos como hombres de barros, nos tapó todo el cuerpo, estábamos por ahogarnos, yo como tenía que salvar a mi hermana menor, me subí al techo, de ahí vi como el barro tapó a mi familia. Mi hermano mayor quedó tapado con mi madre y mi tía, él las cuidó. De mi tía es su hijita la que falleció”, agregó.

Señaló que el rescate llegó recién a las 10 de la noche, en medio del frío y la lluvia. Muy triste, Abraham indicó que con la tragedia perdió a sus tres perritos y dos gatitos. “No los pudimos salvar, yo me atasque la pierna entre el muro y las calaminas”, manifestó.

Él y su familia perdieron documentos, dinero, celulares, televisores, laptop. Tuvieron que salir con la ropa puesta para salvar sus vidas. En este momento lo que más necesitan es calzados, ropa interior, chinelas y útiles escolares.

Michael Guzmán, comandante del grupo de rescate GAEM del municipio de La Paz, informó que con los grupos de auxilio intentan recuperar junto a las familias todo lo que se pueda de los enseres que quedaron bajo el lodo.

“Son 40 viviendas damnificadas. El día del evento hemos tratado de ayudar a la mayor cantidad de personas atrapadas y que han sido trasladadas al hospital de Los Pinos. Uno de los últimos fue un señor de 52 años que estaba en una situación crítica. Él contó que se quedó para tratar de ayudar a la niña que quedó atrapada, porque escuchaba gritos”, subrayó.

Aunque el agua y el barro ha descendido un poco gracias a que ya no llovió y por la limpieza que se realiza con todos los grupos de apoyo, el riesgo aún es latente y las casas permanecen anegadas por el lodo y hay lugares de difícil acceso.

Guzmán sostuvo que en la labor de ayuda se ha logrado rescatar a seis perritos y otros gatitos que quedaron atrapados. “Mi persona logró rescatar a un perrito que estaba entre fierros y calaminas. Nos llena de alegría colaborar y dar una esperanza de vida a estos animalitos que son parte de las familias”, apuntó.

En la sede social de la urbanización Illimani del barrio de Bajo Llojeta están alojadas entre 27 y 30 personas que quedaron sin hogar y están pernoctando de manera temporal y se les ha prestado ayuda médica. Entre ellos hay unos 14 menores, un adulto mayor y el resto personas adultas, informó Enrique Arauz, encargado de coordinar la ayuda en ese alberge temporal.

Se ha recibido donación de ropa, alimentos y desde el mercado Rodríguez se recibió verduras y se ha hecho una olla común y desde el Segip se colabora para que puedan recuperar sus carnets de identidad.

Se pide a los compañeros de los nueve niños en edad escolar y cuatro adolescentes de colegio que los profesores tengan tolerancia y a sus compañeros les pueden pasar las tareas que se deben realizar.

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