Bancos, empresas y comerciantes se las ingenian para tener dólares
Bolivia ya suma 21 meses con escasez de dólares y las empresas y microempresas aún hacen “malabarismos” para conseguir la moneda norteamericana y no les queda más que acudir al mercado paralelo, con el consiguiente encarecimiento de costos en su actividad, apelar a criptomonedas, acuerdos con exportadores, y destinar personal y tiempo a obtener estas divisas para realizar transferencias al exterior.
Desde aquel 17 de febrero de 2023, cuando se reportaba que las Reservas Internacionales Netas (RIN) habían caído a 3.538 millones de dólares y las divisas a 372 millones de dólares (al 8 de febrero de 2023), el problema aún no se resuelve, porque las exportaciones nacionales (principal fuente de obtención de divisas) continúan en descenso, la Inversión Extranjera Directa (IED) es baja y hay créditos pendientes de aprobación en la Asamblea Legislativa por el conflicto interno del MAS.
21 meses después, las RIN alcanzan a 1.970 millones de dólares al 7 de noviembre, superior en 262 millones de dólares respecto a 2023, gracias al oro. Sin embargo, el stock de divisas disminuyó y solo se dispone de 121 millones de dólares, informó hace poco el Banco Central de Bolivia (BCB).
¿Cómo se consiguen dólares?
El past presidente de la Federación de Entidades Empresariales de Cochabamba, Luis Laredo, sostuvo que las empresas deben hacer “malabarismos” para conseguir dólares en el mercado paralelo, aunque tampoco hay la suficiente oferta y en algunos casos hay quienes acuden a las criptomonedas.
“De alguna manera se están acomodando ciertos sectores, no todos, y están tratando de salir del embrollo de los dólares, para continuar operando, pero no hay la fluidez que se necesita para seguir operando; la capacidad adquisitiva del boliviano ha disminuido”, dijo Laredo.
Añadió que en su momento se podía intentar la compra de dólares del BCB, con tres meses de espera, pero ahora ya no existe esa posibilidad.
De esa manera, a las empresas no les queda más alternativa que buscar dólares en el mercado paralelo donde el precio está en 10,50 bolivianos u 11,20 bolivianos, dependiendo del momento, y existe el riesgo de que en cualquier momento se dispare mucho más.
“La situación se torna insostenible, no hay dólares y tampoco diésel; por lo tanto, no hay producción, exportación, habrá desabastecimiento, el boliviano perderá valor. Todo esto impacta en el crecimiento económico que se estima alcance el 1,5% o 1,6%, y la inflación puede llegar a más de 10%”, advirtió.
Según Laredo, muchas empresas, ante la dificultad de conseguir dólares, prácticamente han paralizado inversiones o las han postergado y es complicado que inviertan, por ejemplo, en renovar su maquinaria o que incurran en otros gastos. Más al contrario, tratan de evitar gastos, como Alicorp que comenzó a vender por partes su negocio.
Agregó que uno de los sectores complicados con la falta de divisas es el de las empresas aseguradoras, que deben reasegurar el patrimonio o bien de sus clientes y para eso necesitan al menos 1,5 a dos millones de dólares. “De dónde sacan esa cantidad de dólares, estamos hablando de una sola compañía de seguros; imagina en Bolivia, son varias las compañías que prestan este servicio. Tener esa cantidad de dólares... en la calle no encuentras”, remarcó.
Este problema además afecta, dijo, a empresas, microempresas y al sector gremial, que tenían que traer mercadería para vender en las fiestas de fin de año, un hecho confirmado por los comerciantes, quienes hacen sus pedidos antes de medio año.
Para Laredo, urge cambiar el modelo económico, liberar el tipo de cambio, ajustar la subvención a los hidrocarburos, porque ya no se cuenta con la fuente de ingresos del gas del mercado argentino. Se necesita una ley de inversiones que permita atraer capitales a Bolivia, liberar exportaciones.
El gerente de la Cámara Nacional de Comercio (CNC), Gustavo Jáuregui, indicó que la escasez de dólares ha llevado a las empresas, especialmente del sector comercial, a ser muy creativas y adoptar estrategias para obtener divisas, como ser:
a) Recurrir al mercado informal o paralelo para adquirir dólares, aunque esto puede implicar costos más altos y riesgos asociados.
b) Acuerdos con empresas que exportan bienes o servicios y obtienen dólares a través de sus operaciones de venta en el extranjero, lo que les permite acceder a la divisa que luego puede ser transada para la importación de bienes hacia Bolivia.
c) Acuerdos con proveedores internacionales que permitan pagar en bolivianos, evitando el pago en dólares.
d) Solicitar financiamiento internacional en dólares, mediante una entidad de intermediación financiera o crédito directo del proveedor, aunque muchas veces eso conlleva a una mayor carga de deudas y la imposibilidad de repago en moneda extranjera.
e) Algunas empresas han optado por el uso de criptomonedas como una forma alternativa para realizar transacciones internacionales, aunque este es un área más arriesgada y menos regulada.
De acuerdo con el gerente de la CNC, la escasez de dólares ha limitado la capacidad de las empresas para importar insumos, materias primas y productos terminados, lo que ha generado desabastecimiento y encarecimiento de los productos.
Muchas empresas han tenido que reducir su operación debido a la falta de insumos importados, lo que ha afectado a la generación de empleo y a la actividad económica en general.
Además, Jáuregui mencionó que la escasez de dólares y los mayores costos de importación han contribuido a generar un efecto inflacionario en el país.
El presidente de la Cámara Nacional de Industrias (CNI), Pablo Camacho, indicó que las empresas del sector industrial para conseguir divisas acuden al sistema financiero formal, pero eso demanda tiempo y costo. “Los gerentes administrativos financieros deben dedicar hasta dos horas a hablar con bancos y lograr la programación necesaria para transferir esos recursos al exterior”, ejemplificó.
Esto ha tenido, como efecto, una baja de las importaciones de bienes de capital y se ha tenido que priorizar la compra de bienes esenciales, lo cual significa dejar de internar bienes intermedios o de lujo por poca disponibilidad.
“Se tiene que acudir a diversas fuentes para conseguir dólares; por ejemplo, al mercado paralelo, para poder cumplir con la importación de insumos, repuestos y otros para continuar produciendo. Todo esto a mayor costo, hoy ya no es posible conseguir dólares a 6,96 bolivianos”, lamentó.
Añadió que antes todas las empresas e industrias formales gozaban de una línea de crédito de 60 a 90 días con proveedores, pero al no poder transferirse a tiempo las divisas, estas opciones ya no existen. Reciben dinero y despachan y eso es crítico. Pese a la predisposición del Ministerio de Economía nunca se pudo asignar las divisas necesarias para los distintos sectores.
$us 1.970 millones es el nivel de las Reservas Internacionales Netas (RIN) del BCB al 7 de noviembre. Las reservas de oro suman $us 1.914 millones y las divisas alcanzan a $us 121 millones, según el BCB.
El presidente de la Federación de Empresarios de Tarija, René Segovia, señaló que la falta de divisas perjudica la importación de equipos, insumos para la agroindustria que hoy produce menos. También provoca que algunas empresas se achiquen o cierren. A esto se suma la falta de diésel, que impide impulsar los cultivos agrícolas.
“Es insostenible la situación para las empresas. Desde 2014, y son ya más de 10 años con la caída de la producción de gas, Tarija es el único departamento que registra tasas negativas de crecimiento del PIB departamental, pero con la falta de divisas y diésel, la crisis se profundiza y no hay empleo”, puntualizó.
Para mantener algo de actividad e importar maquinaria e insumos se recurre al cambio paralelo con mayores costos, tanto por el tipo de cambio y comisiones de los bancos, pero tampoco es posible conseguir, por ejemplo, 100 mil dólares para internar bienes.
El presidente de los empresarios de Tarija dijo que existe la opción de usar criptomonedas, que es una solución parcial para adquirir 10 mil o 30 mil dólares, pero no montos mayores.
El gerente del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (Ibce), Gary Rodríguez, indicó que, ante la situación, las empresas recurrieron a varias formas de conseguir dólares, desde obtenerlos a través del sistema financiero con altas tasas de comisión, totalmente entendibles; comprar dólares en el “mercado negro”; y recurrir a dólares virtuales y a criptomonedas.
También se busca obtener las divisas directamente de empresas exportadoras. “Incluso, hay empresas importadoras que han decidido empezar a exportar para conseguir dólares”, subrayó.
Atraer dólares
Para Rodríguez, una solución estructural, para que no falte la divisa estadounidense en el mercado y baje su cotización, pasa por, literalmente, “inundar de dólares el mercado”, lo que idealmente se puede hacer a través de la exportación de bienes tangibles y servicios (turismo, software, transporte y remesas) así como la atracción de inversión extranjera directa.
Ante la urgencia, se podría captar dólares con préstamos comerciales externos y el apoyo a la balanza de pagos por parte de organismos internacionales, apuntó el gerente del Ibce.
Según Jáuregui, en el corto plazo se debe impulsar el incremento de las exportaciones, con la reducción de la dependencia de los hidrocarburos y fomentar productos con valor agregado, como minerales procesados, productos agroindustriales y manufacturas. También se debe apostar por exportar servicios y fomentar el turismo.
A mediano y largo plazo, la inversión privada debe ser el motor del crecimiento; promocionar sectores estratégicos para atraer inversión, pero con seguridad jurídica.
Abrir una cuenta en el exterior, otra alternativa
El analista financiero Jaime Dunn señaló que las empresas han tenido que ajustarse y apelar a acuerdos con los exportadores para obtener las divisas o abrir cuentas en el exterior.
“Hay una triangulación entre exportadores, importadores y bancos para conseguir las divisas, y muchas empresas han logrado abrir cuentas de servicios afuera, esto se ha intensificado”, precisó.
En el caso de las pequeñas y medianas empresas, muchas han logrado superar sus problemas acudiendo a las criptomonedas, y acceden a cuentas en el exterior y tarjetas de crédito en esta modalidad. El economista Fernando Romero señaló que las empresas acuden al mercado paralelo para obtener divisas, también a las criptomonedas. Esto en un contexto de la devaluación de la moneda boliviana.