Desastre
Alcaldes de La Paz y Achocalla aseguran que no autorizaron movimientos de tierra en Bajo Llojeta
Los alcaldes de La Paz, Iván Arias, y de Achocalla, Manuel Condori, ofrecieron este martes una conferencia de prensa conjunta en la que aseguraron que ninguno de esos municipios autorizó el movimiento de tierras a la empresa Inmobiliaria Kantutani, que ocasionó la riada el sábado pasado en el barrio Bajo Llojeta de La Paz y que arrasó unas 40 viviendas, causando la muerte a una niña de cinco años.
Condori dijo que “son especulaciones” las versiones que circularon en sentido de que ese municipio había autorizado a Kantutani el movimiento de tierras para ampliar las instalaciones del cementerio Los Andes, de propiedad de esa empresa.
“En ningún monumento el gobierno municipal de Achocalla ha dado alguna orden para movimiento de tierras, tenemos documentación que lo demuestra”, aseguró Condori.
En tanto que Arias, aseguró en el mismo sentido que tienen “documentación cotejada”, que demuestra que no hubo tal autorización. “Lo que sí hubo son advertencias, llamadas de atención a esta empresa sobre el peligro que podía ocasionar los trabajos que estaban realizando”, declaró Arias.
De igual forma, aseguró Arias, los técnicos del municipio de Achocalla presentaron sus observaciones y advirtieron los peligros, y “la empresa les cerró las puertas y nos los dejaron entrar a sus instalaciones”.
Este martes, el ejecutivo principal de Kantutani, Luis I.M. fue aprehendido por la Interpol en Chile y se espera que sea deportado al país en las siguientes horas.
El sábado, tras una fuerte lluvia de una media hora en La Paz, una mazamorra cubrió el barrio Bajo Llojeta, en un hecho que afectó a más de 40 viviendas de la urbanización denominada Santa Cecilia, y en el que falleció una niña de cinco años tras ser arrastrada por agua y lodo.
La Alcaldía de La Paz culpó del desastre a la empresa Kantunani, dado que, asegura, realizó movimientos ilegales de 140 toneladas de tierra para los trabajos de ampliación de sus predios, lo que habría causado el movimiento de la masa tras las precipitaciones.
La empresa respondió en un comunicado en el que aseguró que “los sucesos fueron generador por el taponamiento en el embovedado en el río Pasajahuira, que se encuentra a 1,5 km del Cementerio Los Andes y no fueron producto de los movimientos de tierra realizados para la estabilización”.