Presupuesto General del Estado
Presupuesto de las universidades públicas crecerá en Bs 150,7 millones en 2025
El presupuesto de las 14 universidades públicas del país subirá en 150,7 millones de bolivianos el próximo año a nivel general, según contempla el proyecto de Presupuesto General del Estado (PGE 2025).
Esta gestión, las casas superiores de estudio del país tuvieron una asignación de 7.239,3 millones de bolivianos y, para el próximo año, el PGE 2025 programó una asignación de 7.390 millones de bolivianos.
Entre las más grandes, por ejemplo para la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), según los datos del proyecto de PGE 2025, se contempla 1.640.103.602 bolivianos (1.640,1 millones).
Este monto es relativamente superior al presupuesto vigente de este año que asciende a 1.625.843.086 bolivianos (1.625,8 millones), de acuerdo con los datos del Ministerio de Economía sobre ejecución presupuestaria.
Para la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno (UAGRM), se contempla 1.353.366.798 bolivianos (1.353,3 millones), monto superior al presupuesto vigente de este año de 1.334.119.908 bolivianos.
En el caso de la Universidad Pública de El Alto (UPEA) se proyecta un presupuesto de 600.335.893 bolivianos (600 millones), monto inferior al presupuesto vigente de este año que asciende a 613,4 millones de bolivianos.
Para la Universidad de San Simón los datos del PGE 2025 reflejan una asignación de 1.013.885.540 bolivianos, monto algo superior a los 1.006 millones de bolivianos de su presupuesto vigente en 2024.
El secretario ejecutivo del Comité Ejecutivo de la Universidad Boliviana (CEUB), Freddy Mendoza, informó que las universidades tienen como fuentes de ingreso de su presupuesto la subvención ordinaria del Estado que cubre un 27%, la coparticipación tributaria un 39%, el Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH) un 6%, recursos propios 20% y otros ingresos 1%,
Este año, dijo que la asignación que recibieron las universidades solo alcanzaba hasta octubre, y se presentó un déficit para pagar salarios de noviembre, diciembre y aguinaldos, y por eso es que se demandó al Ministerio de Economía en julio recursos adicionales y el compromiso fue de asignar 362 millones de bolivianos de manera extraordinaria.
“Para 2025 seguramente habrá el mismo tratamiento, porque los recursos comprometidos en el presupuesto 2025 alcanzarán hasta octubre. Nos tendremos que reunir con el Ministerio de Economía para analizar en mesas técnica la situación económica de cada universidad”, precisó.
Según Mendoza los ingresos de coparticipación tributaria disminuyeron en 3,46% entre 2014 y 2024, mientras que los recursos del IDH bajaron de 1.049 millones de bolivianos a 723 millones de bolivianos en el mismo período de comparación, un 65% menos, por esa razón es que se hace una subvención extraordinaria.
En el caso de la coparticipación en 2023 se recibieron 2.218 millones de bolivianos y este año 2.008 millones de bolivianos, es decir una reducción de 10, 48% o 210 millones de bolivianos menos.
“El IDH cubría investigación y equipamiento de laboratorios y talleres y ahora ya no existen los fondos y los proyectos se tuvieron que paralizar en muchas universidades”, subrayó.
Mendoza indicó que en las universidades públicas están inscritos medio millón de estudiantes y cada año se debe incorporar a los nuevos bachilleres. Se cubre el 75%, mientras que las universidades privadas solo el 25% de la población estudiantil.
Déficit
El presidente del Colegio Departamental de Economistas de Tarija, Fernando Romero, explicó que la asignación que reciben las universidades del país representa un 2% del PGE y se evidencia que la UMSA tiene el mayor presupuesto del país (25%), le sigue la UAGRM con un 20% y la Universidad de San Simón 15%.
“Las universidades que menos presupuesto reciben por el tema poblacional, son la Universidad Amazónica de Pando 2% y la Universidad José Ballivián de Beni. Se prevé un crecimiento muy leve en la Umsa, en la UAGRM, la Universidad San Francisco Xavier. La Universidad Técnica de Oruro tendrá un 6% menos y la Upea en 2,14%”, subrayó.
De acuerdo con Romero, más de la mitad de las universidades públicas, entre ellas las más grandes, están con un déficit corriente y deben mejorar su eficiencia o hacer un reajuste a mediano o largo plazo.