La Tribuna
Un clásico electrizante
El clásico nacional de este domingo promete ser un partido memorable. Como sucedió en otros encuentros entre Bolívar y The Strongest que permanecen en la retina, no solo de los hinchas y fanáticos de estos populares clubes bolivianos, sino de los aficionados y seguidores del fútbol en general.
Puede ser un partido determinante por las aspiraciones que ambos tienen de ceñirse la corona de ganador del torneo Clausura y, lógicamente, acceder a una clasificación directa a fase de grupos de la Copa Libertadores de América 2025.
La exigencia y la presión propia, sumada a la de los seguidores de ambos equipos, deberá ser adecuadamente administrada por los cuerpos técnicos y los actores principales del pleito.
Dominar la lógica ansiedad, la concentración, el orden, la disciplina táctica, aplicar adecuadamente los fundamentos del fútbol, tener un gesto técnico oportuno, en síntesis ser pragmáticos. Estar concentrados durante el partido serán argumentos complementarios al planteamiento táctico y la preparación que se hace antes de cada cotejo y, más aún, tratándose de un siempre atrayente clásico nacional.
Sin embargo, en estas circunstancias, es difícil exigir un fútbol bien jugado, atildado, pues la prioridad pasa a ser el resultado. Sumar unidades, relegando el espectáculo y apelando a diferentes “armas” para lograr el propósito final. También en el fútbol se podría aplicar aquello de Maquiavelo: “El fin justifica los medios”.
Este torneo con programación irregular obliga, una vez más, a comprimir el final del campeonato con una seguidilla de partidos donde los jugadores deberán hacer un mayor esfuerzo para rendir en las mejores condiciones, teniendo en cuenta el poco tiempo de recuperación entre fechas programadas . La exigencia física que esto supone, los viajes a las distintas sedes de los encuentros, sumados al desgaste mental que deberá ser manejado adecuadamente.
Lo óptimo hubiese sido llegar en igualdad de condiciones a este partido, es decir con los dos rivales y el mismo número de partidos jugados. Aquí queda pendiente el reprogramado entre The Strongest y Oriente Petrolero (de la fecha 19 que originalmente debió jugarse el mes de octubre y estamos, ahora, en la fecha 26) y que, según resultados y desenlace del campeonato, podría tener una capital importancia en la definición del título y este juego se desarrollará el lunes 16 en La Paz.
Más allá de todas estas consideraciones se debe relievar la campaña que están cumpliendo los dos clubes más grandes y referentes del país, en este campeonato -como ocurrió también en años anteriores- demostrando el compromiso con el fútbol nacional y una supremacía evidente en relación a los otros equipos que forman parte de nuestro torneo profesional.
Cuando se trata de este tipo de enfrentamientos, se dice que no importa en qué circunstancias llegan a un clásico nacional ni las estadísticas que -siendo referentes- solo son números fríos y nada más.
Esta es una situación diferente, pues ambos están enfrascados en la lucha por llegar al máximo sitial del podio y el resultado podría ser determinante para acercarse a ese objetivo. No solo por una clasificación directa a fase de grupos de Copa Libertadores de América y los beneficios económicos que conlleva, sino también por la posibilidad de jugar partidos definitorios, ante San Antonio de Bulo Bulo, que fue ganador del torneo Apertura y -de lograr triunfar- sumar una copa más como campeón nacional del fútbol boliviano y engalanar sus vitrinas con un título más para satisfacción de los seguidores de quien obtenga ese galardón.
Va llegando a su fin una nueva temporada de nuestro fútbol profesional, en otro campeonato que no ha mostrado una adecuada organización ni planificación, provocando –un año más- que el torneo concluya a la rápida, en desmedro de jugadores y aficionados que, pese a todo, están expectantes de este clásico nacional.
Confiemos en que los actores del juego estén a la altura de la expectativa creada y que el público pueda disfrutar, en verdad, de un clásico electrizante.