2025-01-10

Emergencia

Los bomberos no dan abasto con los múltiples incendios que asolan Los Ángeles

Más de 4.000 efectivos se concentran en el incendio de Pacifico Palisades, que ya ha arrasado con más de 7.000 hectáreas de bosques.

EFE / Los Ángeles, EEUU

Los bomberos de los devastadores incendios de Los Ángeles no dan abasto: trabajan sin descanso y a contrarreloj para contener el avance de los múltiples incendios que rodean la metrópolis y que están resultando imposibles de apagar porque se están quedando sin recursos.

Más de 4.000 efectivos se concentran en el incendio de Pacific Palisades, el foco de mayor actividad que ya ha arrasado con más de 7.000 hectáreas. Los incendios ya suman al menos diez muertos y han afectado más de 10.000 estructuras, mientras los bomberos agotados siguen luchando incansablemente por contener las llamas avivadas aun por los vientos.

Otros 700 se han desplegado a lo largo del conocido incendio Eaton, en la ciudad de Pasadena, que ha calcinado por completo 4.000 hectáreas y sigue sin estar controlado.

"Nuestros bomberos se esfuerzan al máximo. Nunca he visto algo así en mis 25 años de carrera. Nuestros bomberos, botas en el terreno, están absolutamente cansados, pero les digo, nunca, nunca se rendirán", aseguró la jefa del Departamento de Bomberos de Los Ángeles, Kristin Krowley, en una rueda de prensa hoy.

Este jueves fueron anunciadas dos nuevas víctimas mortales que se suman a las cinco del día anterior y las primeras del principal foco de fuego en Palisades, ubicado en una zona acaudalada donde el precio promedio de las propiedades ronda los tres millones de dólares.

Con la concentración de todo el personal disponible en esos dos focos, el estallido de dos nuevos incendios, uno de ellos en las colinas de Hollywood, sumado a otro que se está logrando contener, han puesto en aprietos a un desbordado personal de bomberos y policías y varios de ellos, jugándose la vida combatiendo las llamas, han resultado heridos.

Las llamas del incendio Sunset, en las colinas de Hollywood, obligaron a decretar la advertencia de evacuación en el emblemático Paseo de la Fama de Hollywood, uno de los atractivos turísticos de la ciudad en el que se ubican el histórico Teatro Chino, el Dolby donde se celebran los premios Óscar.

La alerta fue levantada esta mañana tras controlar el empuje de las llamas en el parque Runyon Canyon, un conocido parque que ha sufrido los estragos de las llamas y que, según los efectivos, tardarán años en recuperarse.

"Estamos mirando alrededor para ver si hay puntos calientes. Una vez que se da la vuelta (y se rodea un monte) se ve este cañón todo quemado hasta arriba", avisa a EFE un oficial desplazado este jueves a este terreno, frecuentado habitualmente por cientos de personas que se aventuran en sus serpenteantes caminos para hacer rutas de senderismo.

En esta zona, donde ya no discurren las fuertes rachas de viento que han originado esta ola de incendios en la ciudad, se ha podido contener las llamas, pero en otros puntos como en el barrio de Palisades sigue siendo complicado adentrarse entre las llamas.

Esos fuegos "no los podemos detener, por lo que ahí hacemos lo que podemos: vamos a proteger las estructuras, tal vez pequeños incendios puntuales y lo vamos a contener lo mejor que podamos", explicó a EFE Chad, un efectivo del Departamento de Bomberos de Los Ángeles.

Sin agua por la "tremenda demanda"

A los equipos de socorro que se han unido a las labores de extinción desde otros puntos de California, se suma el envío de diez helicópteros de la Marina por parte del Pentágono, cinco avionetas cisterna y decenas de camiones para combatir los incendios.

Ante la proliferación de los múltiples focos activos que se abren impulsados por los fuertes vientos de Santa Ana, el desplazamiento de personal de un foco a otro es constante, pero se añade otro problema: la escasez de agua.

Los tanques de almacenamiento de agua en el área de Palisades "se secaron", lo que ha disminuido el flujo de agua de los hidrantes y bocas de incendio que se encuentran en elevaciones de terreno, informó en una rueda de prensa la directora del Departamento de Agua y Energía de Los Ángeles, Janisse Quiñones.

Entre la falta de agua y que el personal es insuficiente, los fuertes vientos de Santa Ana amenazan con quedarse hasta la tarde del viernes, según el último boletín del Servicio Nacional de Meteorología (NWS).

Mala calidad de aire

Las autoridades también han pedido a los angelinos mantenerse en el interior de sus casas debido a que gran parte del condado sigue experimentando una pésima calidad de aire por el humo de los incendios.

La tarde de este jueves el índice de calidad del aire (AQI, en inglés), una medida federal de la cantidad de contaminación del aire, superó los 160, categoría considerada como "insalubre", según el regulador AirNow, un servicio del Gobierno estadounidense.

Las condiciones del aire han obligado a las escuelas y universidades a cancelar las clases por el resto de la semana en el condado con cerca de 10 millones de habitantes.

Las esperanzas de controlar las llamas se centran en que los vientos de Santa Ana, que llegaron a tener ráfagas de 160 kilómetros por hora la noche del martes, disminuyan y no sirvan de combustible para los incendios, pero las advertencias de bandeja roja se mantendrán hasta el viernes.

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