2025-01-13

Desacuerdos

Milei-Villarruel, ¿de una alianza firme a una relación al límite?

La relación entre el jefe de Estado y la Vicepresidenta comenzó como una alianza sólida en 2021, pero desacuerdos políticos y personales tensan el vínculo.

La pareja ganadora de las elecciones de 2023 en Argentina, Javier Milei y su compañera de fórmula, Victoria Villarruel, que en un principio mostraba unión y fuerza, se ha fracturado a partir de julio de 2024, al punto de que una fuente interna del Gobierno del libertario llegó a decir que “todo está roto”, y que “Victoria ya no es parte del Gobierno”, pero que se mantiene solo por una “cuestión institucional”.

“Milei quiere echarla, pero no puede porque llegó al Gobierno con el voto de la gente”, decía en esa oportunidad el periodista argentino Mauro Viale.

Hace solo unos días, Milei dijo durante una entrevista que “Villarruel ha estado cometiendo una serie de errores no forzados y ha hecho muchas declaraciones y actitudes que no están en la línea de lo que el 57% de los argentinos votó; no está en línea con lo que los argentinos quieren”, en el contexto de las declaraciones de la Vicepresidenta sobre los sueldos en el Senado.

El mandatario subrayó que su comentario sobre “cobrar dos chirolas” es desconectado de la realidad, puesto que la mayoría de la población tiene ingresos significativamente menores.

“No está en línea con lo que los argentinos quieren. Me parece que la última definición sobre el tema de la remuneración fue muy desafortunada porque el 95% de los argentinos tienen ingresos inferiores. Decir que ganar cerca de cuatro millones de pesos es ganar chirolas es estar desconectado de la realidad”, dijo el mandatario a El Observador FM.

“Todas esas políticas de austeridad que en el fondo es lo que se cuestionó desde su entorno o desde ella misma son las que más popularidad tienen entre los argentinos”, afirmó Milei.

La relación entre Milei y Villarruel atraviesa por una escalada de tensión que no cesa, pese a los intentos de la Vicepresidenta de bajar la temperatura.

A Villarruel se le cuestiona la profundidad en el recorte de gastos en el Senado, del que es presidenta por ser la Vicepresidenta del país. “(La de Villarruel) no sería una motosierra como la que Argentina demanda”, dijo Milei el miércoles pasado, al compararlo con el que el Ejecutivo realizó en el gasto público nacional.

Cuando fue consultado sobre un eventual armado individual de Villarruel, expuso que “eso está en su intención de proyecto político. Lo importante es que uno pueda seguir trabajando y que el trabajo salga, porque eso requiere el país. En el fondo lo que tiene que primar es que los argentinos de bien, nuestro jefe, están demandando una tarea”.

Sobre ese aspecto, Villarruel negó que esté tras un proyecto político individual. “Quiero expresar que hoy no hay lugar para la moderación. No estoy participando de ningún armado político y cuando lo haga, lo haré donde el presidente Milei me lo pida”, aclaró.

La situación se complica aún más con el creciente conflicto interno en La Libertad Avanza, el partido de Milei, cuando la diputada Lilia Lemoine arremetió contra Villarruel, llamándola “sanguijuela” y “garrapata”.

Además, la diputada compartió imágenes creadas con inteligencia artificial burlándose de ella. Este ataque verbal ha llevado a Villarruel a exigir un “bozal legal” para Lemoine, quien ha intensificado sus críticas hacia la Vicepresidenta, acusándola de comportarse como parte de “la casta”.

Según Agencia País de Buenos Aires, las encuestas reflejan el deterioro de la imagen de Villarruel, quien ha visto cómo su valoración negativa ha aumentado, posicionándola como la dirigente oficialista con peor imagen. Según un sondeo reciente, su aprobación ha caído al 44%, mientras que su desaprobación se sitúa en un 54%. Este descenso en popularidad se ha visto influenciado por la creciente confrontación con Milei y el descontento interno en el partido.

En noviembre de 2023, Milei dijo que eligió a Victoria como su acompañante “porque es una persona brillante, íntegra y honesta”, además de resaltar que son amigos y que se complementan en el trabajo.

En aquella oportunidad, el mandatario argentino expresó que Villarruel era “una experta en temas de defensa y seguridad”, por lo que se daba por descontada su participación en el Gabinete a cargo de esas áreas, pero Milei se decantó por Patricia Bullrich (del frente Juntos por el Cambio  del ex presidente Mauricio Macri), y la nombró ministra de Seguridad (Interior). Puede que ese hecho haya marcado el primer signo de ruptura en la relación.

En marzo de 2024, Villarruel declaraba: “Quiero que cuando termine el mandato, respecto a Victoria Villarruel digan ‘qué flor de vicepresidente que fue’” y luego admitió que “no le gustó” la decisión de no participar activamente en las áreas de seguridad y defensa.

Pese a que la fractura ya era más que evidente, en marzo de 2024 el vocero presidencial, Manuel Adorni, aseguró que “no hay ningún problema en la relación del Presidente y la Vicepresidenta, lo garantizo”. “Si quieren inventar una interna, no van a poder porque no la hay”,   dijo a los periodistas.

Según algunos medios argentinos la grieta existía ya desde hace tiempo, incluso desde antes de las elecciones.  “Ya en la campaña, cuando Villarruel jugaba a diferenciarse y se enfrentaba, así, a la logística electoral liderada por Karina Milei (la hermana del Presidente). O antes, durante el cierre de listas, cuando, según el entorno de Milei, Villarruel empezó a reclamar lugares en las listas bajo amenaza de retirarse de la campaña”, dice el medio progresista Página 12.

En noviembre de 2024, Milei dijo que su Vice “está más cerca del círculo rojo, de lo que ella llama la alta política, y lo que nosotros llamamos la casta”.

Desde ese tiempo, la diputada Lemoine acusaba a la Vicepresidenta de diferenciarse del presidente Milei y llegó a caracterizarla como “amante de la alta política, 100% casta”.

Milei también aseguró que “ella decidió no participar más del Gabinete” y luego destacó que “tenemos la relación que se necesita institucionalmente para cumplir con nuestros roles”. Además de considerar que su vicepresidenta está cerca de la casta, afirmó también que “no tiene ningún tipo de injerencia en la toma de decisiones”.

“Villarruel no tiene ningún tipo de injerencia en la toma de decisiones. No participa de las reuniones de Gabinete. Decidió no participar. Hace mucho tiempo que decide no participar en las reuniones de Gabinete”, afirmó.

La analista Meri Decker, cercana al kirchnerismo, estima que “en medio de la feroz crisis que sacude a La Libertad Avanza, los caminos de Javier Milei y Victoria Villarruel parecen cada vez más distantes. Las direcciones opuestas y las diferencias en la gestión muestran una fractura más simbólica que geográfica”.

Apunta a que, mientras Milei continúa con su agenda en eventos y discursos partidarios, Villarruel parece marcar una distancia que resalta la fragmentación interna del espacio político.

Si esto continúa, no va a ser la primera vez que haya un quiebre entre Presidente y Vicepresidente de Argentina. ¿Se repetirá la historia?

 

Estilos distintos y polémicos dichos sobre sueldos, los puntos de quiebre

La historia entre Javier Milei, actual presidente, y su vicepresidenta, Victoria Villarruel, ha transitado un largo camino de acuerdos, tensiones y desencuentros. En 2021, la dupla emergió como una de las fórmulas más disruptivas en la política argentina. Milei, economista ultraliberal, encontró en Villarruel, abogada especializada en causas relacionadas con el terrorismo de los 70, una compañera que complementaba su discurso con un enfoque conservador y polémico sobre los derechos humanos.

La alianza nació en un contexto en el que Milei buscaba consolidarse como referente del liberalismo y Villarruel compartía su rechazo al “relato progresista”. La candidatura conjunta al Congreso los catapultó a la escena nacional. En 2021, lograron obtener bancas legislativas, en las que trabajaron codo a codo, con pocos proyectos y muchas ausencias empezaron a escribir su historia que los llevó al poder meses más adelante.

En aquellos primeros años, ambos compartían una visión crítica sobre el rol del Estado y mostraban una relación de respeto mutuo. Milei llegó a calificar a Villarruel como “una patriota inquebrantable”, mientras ella lo definía como “el hombre que puede cambiar el rumbo del país”.

En 2023, Milei eligió a Villarruel como su compañera de fórmula presidencial. La decisión generó críticas internas dentro de su espacio, La Libertad Avanza, pero la dupla logró consolidarse con un discurso fuerte contra el kirchnerismo, que terminó llevándolos a la Casa Rosada. Sin embargo, tras la victoria, comenzaron los primeros desacuerdos.

El primer momento de tensión nos remonta a la campaña electoral, cuando se vieron pancartas en los actos proselitistas que sugerían un proyecto político propio de la candidata a vice. Aunque se especulaba que Villarruel quedaría como referente de los ministerios de Seguridad y Defensa, Milei se inclinó por Patricia Bullrich y Luis Petri, respectivamente.

Durante 2024, la relación entre el Presidente y su Vicepresidenta se caracterizó por tensiones y desacuerdos públicos que impactaron en la dinámica gubernamental.

En noviembre de 2024, Milei declaró públicamente la ruptura con su Vicepresidenta. Afirmó que ella no participaba en la toma de decisiones ni en reuniones del Gabinete. La acusó de formar parte de “la casta”, término que utiliza para referirse a la vieja clase política que tanto critica

La exclusión de Villarruel del organigrama oficial también generó controversia. La estructura gubernamental no incluía a la Vicepresidenta, lo que fue interpretado como una señal de su marginación dentro del Ejecutivo. Aunque funcionarios intentaron minimizar la situación, la falta de comunicación entre Milei y Villarruel alimentó especulaciones sobre una ruptura en la cúpula del poder. La crisis llegó a su punto más alto a fines de 2024.

Más allá de las diferencias en políticas concretas, el conflicto entre Milei y Villarruel tiene raíces en estilos de liderazgo incompatibles. Mientras Milei se muestra dispuesto a avanzar sin concesiones en su agenda ultraliberal, Villarruel busca representar una postura más tradicionalista y conservadora, lo que genera tensiones en decisiones clave.

A pesar de los enfrentamientos, ninguno ha mostrado intención de romper el vínculo institucional.

En declaraciones recientes, ambos han coincidido en que su prioridad es cumplir con el mandato hasta 2027. Sin embargo, el deterioro de su relación podría tener consecuencias graves para la estabilidad del gobierno y la agenda de reformas. (Data Clave).

 

¿Una “maldición” de los vices argentinos?

1 TRADICIÓN. Los vices en Argentina llegan con muchas ínfulas y expectativa y rápidamente la relación con los presidentes se erosiona.

2 CONSPIRACIÓN. Analistas sostienen que el Presidente ve una “pequeña conspiración”  en los actos de Victoria con miras a ocupar el sillón.

3 CONCILIACIÓN. Parece no haber un puente que los una, pero en política muchas veces las cosas se “recomponen”, estimó un analista.

4 ANTECEDENTE. Algo similar ocurrió con Daniel Scioli y Néstor Kirchner que luego terminó en una solución electoral para el oficialismo.

Te puede interesar