2025-02-04

Piezas educativas y dramáticas

Cómic histórico, el género poco explorado que apunta al Bicentenario

Desde la Guerra del Chaco hasta las dictaduras militares, los historietistas nacionales han explorado poco la narrativa sobre los eventos del pasado. Pero, hay quienes abordan esta temática con éxito.

Bolivia tiene una rica historia, tanto desde su creación oficial, hace 200 años, como antes de la Guerra de Independencia. Y muchos de los acontecimientos que marcaron a la nación llegaron al público gracias al noveno arte, aunque el género del cómic o historieta histórica es poco explorado, pese a que es un tema que genera mucho interés entre los lectores.

“Si bien es un tipo de narrativa que siempre logró la atención de la gente, aparece de forma esporádica a lo largo de los siglos XX y lo que va del XXI. No está ausente, pero no tiene publicaciones regulares”, consideró Reynaldo González, escritor e historiador del cómic boliviano.

Ahora que se acerca el Bicentenario de Bolivia, los consumidores están hambrientos de libros y revistas que exploren el pasado. Así lo demuestran proyectos que se agotaron como Epopeya, una colaboración  entre Bolivia y Paraguay; Indio, de Rafaela Rada  y Corven Icenail; o Combate Boquerón, de César Téllez y Willy Amaru.

Edson Huayta trabaja la historia y mitos para ayudar a la educación de los niños. FOTO: Jorge Soruco / Visión 360

 

“Hay mucho interés en ello. Con Rafaela descubrimos que son trabajos que se venden bien y nos permiten hacer volar nuestra imaginación, además de ser una importante base para contar historias que atraigan”, opinó Corven.

Desde 15 bolivianos se pueden encontrar los trabajos de cómic nacional, que van desde formatos en grapas (revistas) hasta novelas gráficas (libros).

Tal es el impacto que instituciones estatales, como la Biblioteca del Bicentenario de Bolivia (BBB), financiaron la adaptación a historieta de varias de sus publicaciones relacionadas con esta disciplina.

Los cómics pueden ser tanto dramáticos como sátiras, educativos como fantasiosos, para niños como para adultos.

Un interés perenne 
El público boliviano tiene un gran interés en la historia nacional en forma de cómic. Esto se debe a que, como sociedad en su conjunto, en Bolivia la política y los “pecados” del pasado son de suma importancia, tanto en el análisis como en la ficción.

“Una característica peculiar de nuestro consumo masivo de narración es que estamos empapados de una especie de superrealismo, en el que se da prioridad a lo que expone, denuncia o se refiere a problemas sociopolíticos. Eso lo ves en la novela, el teatro, el cine. Incluso nuestro humor suele girar en torno a ello”, evaluó Corven Icenail.

Esta es una posición en la que coincide González. El investigador lleva adelante un trabajo -junto con la Asociación Boliviana de Creadores de Historieta (ABCH)- para registrar la historia del noveno arte del país. Es así que descubrió que, desde la primera mitad del siglo XX, estos temas tenían casi omnipresencia en el arte.

Viñetas de la novela gráfica Combate Boquerón. FOTO: Jorge Soruco / Visión 360

 

“Encontré trabajos en la década de los 40 sobre la Guerra del Chaco que se publicaron en la Revista Boliviana y el periódico La Noche. Posteriormente, en la década de los 50 también se crearon cómics biográficos de Víctor Paz Estenssoro”, reveló.

No todos fueron trabajos serios o destinados a la educación de escolares. Incluso si se descarta la tira cómica de las páginas de opinión de los periódicos bolivianos, muchos fueron satíricos y parodias ácidas de acontecimientos históricos más cercanos.

Esa era una de las características de la revista Cascabel, que circuló en el país entre 1961 y 1971. Creada por Pepe Luque, la publicación contó con el talento de grandes pioneros del noveno arte nacional como René Rosquellas, Julio Arce y Quirito, además de una de las primeras mujeres historietistas, Marina Ballón.

“Estamos empapados de una especie de superrealismo, en el que se da prioridad a lo que se expone, denuncia o se refiere a problemas sociopolíticos”.
Corven Icenail

Estas iniciativas se presentan con fuerza cada cierto número de años, algunos con grandes resultados de venta. “Debo ser honesto, después de que hicimos la novela gráfica de En la Guerra del Chaco, Rafaela y yo nos dimos cuenta que hay un gran potencial en este género”, dijo Icenail.

Una prueba de ello son las ediciones agotadas de la obra del dúo Dictadura o del libro Epopeya, un trabajo entre historietistas bolivianos y paraguayos sobre historias de la Guerra del Chaco (2015).

Ofertas del Bicentenario
Actualmente, las librerías El Cuervo, La Viñeteca y Yachaywasi tienen una pequeña, pero interesante oferta de trabajos históricos, como antesala al Bicentenario de Bolivia.

La historia del Carnicero de Lyon fue llevada al cómic por El Cuervo. FOTO: Jorge Soruco / Visión 360

 

Uno de los más recientes es “Klaus Barbie: La ruta de la rata”, editada por El Cuervo, aunque hay algo peculiar en esta selección. La obra, que cuenta la historia del Carnicero de Lyon, su exilio en Bolivia y su captura en 1983, fue escrita y dibujada por Frédéric Bremaud y Jean-Claude Bauer, respectivamente, pero fue traducida y editada por Kurmi Soto y Fernando Barrientos.

En Yachaywasi se pueden encontrar las  novelas gráficas tipo manga de Rada e Icenail: En la Guerra del Chaco, sobre un grupo de amigos que viven el conflicto con Paraguay; Indio, la historia de Tupca Katari contada desde el punto de vista de las mujeres en su vida; y Asesino, una investigación de los crímenes de Jaime Cárdenas Pardo, conocido como el asesino de Sucre. El dúo creativo anunció que se encuentra trabajando en una novela sobre la Guerra del Pacífico, aunque no especificó cuándo la lanzarán.

Los trabajos de Rafaela Rada y Corven Icenail en Yachaywasi. FOTO: Jorge Soruco / Visión 360

 

En La Viñeteca se encuentra la colección Historieta Boliviana, de Edson Huayta, una serie de “grapas” (cómics en formato de revista corta) que reúne obras sobre la historia del país. Este trabajo está destinado, principalmente, a educar a los niños y adolescentes. Asimismo se puede encontrar Combate Boquerón, de César Téllez y Willi Amaru, que cuenta lo ocurrido en el famoso Fortín.

“Es un tipo de narrativa que siempre logró la atención de la gente, aparece de forma esporádica a lo largo de los siglos XX y lo que va del XXI”.
Reynaldo González

La BBB tiene en su oferta, que se puede encontrar tanto en las diferentes librerías del país como en su sede (calle Capitán Ravelo, 2445, esquina Belisario Salinas) cómics acerca de la rebelión de Tupac Katari, de la vida de Domitila Barrios, de la vida de Andrés de Santa Cruz, de la historia del katarismo, entre otros títulos.

“Poco a poco nos estamos animando a explorar más nuestra historia y desafiar géneros”, aseguró el historietista Joaquín Cuevas.   

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