El kilo aumentó
CAO exige levantar veto a exportación de carne, Economía condiciona a que primero baje el precio
La Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO) exigió al Gobierno que se levante, de forma inmediata, la restricción a las exportaciones de carne, determinada el jueves. El ministro de Economía, Marcelo Montenegro, respondió que una vez que baje el precio de este alimento en el mercado interno, los empresarios podrán volver a hacer envíos al exterior.
Según autoridades, hace un año en enero el kilo vivo de ganado en pie era de 12 bolivianos y ahora está en 21 bolivianos. Esto a su vez se ha traducido en que el precio final a la ama de casa aumente de 41 bolivianos a 60 bolivianos en la actualidad en los mercados de La Paz.
“Exigimos a las autoridades, que por responsabilidad con la población, levanten de forma inmediata la restricción a las exportaciones”, señaló la CAO este jueves, luego de conocer la determinación del Gobierno.
Según la entidad, el Gobierno responde con esta medida cuando el sector productivo había solicitado mejores condiciones, certidumbre y seguridad jurídica para incrementar la productividad y de esa forma generar mayor seguridad en el abastecimiento de alimentos a la población, además de empleos y divisas.
La CAO aseguró que las restricciones a las exportaciones, las bandas de precios y una serie de limitaciones a los diferentes actores de las cadenas de abastecimiento, con el discurso de garantizar la producción para el consumo interno, hasta hoy fueron un fracaso, lejos de alcanzar el objetivo que se menciona, y solo han provocado mayor desabastecimiento.
Por ejemplo, hasta antes de 2010 se tenía el mercado interno abastecido con arroz y maíz y se llegó a exportar algunos excedentes, cuando se prohibieron las exportaciones de estos alimentos la producción cayó y hoy -según la organización- la población paga las consecuencias de las decisiones equivocas por la reducción de la producción debido a estas medidas.
“Hoy se pretende mostrar a la población que el Gobierno se preocupa por la crisis económica que atraviesan las familias bolivianas, restringiendo las exportaciones de carne, sin embargo, en el fondo la mala situación económica es debido al mal manejo de la economía que no es responsabilidad de los productores”, sostiene la CAO.
De acuerdo con la entidad, en 2024 se produjeron 348.113 toneladas de carne y se autorizó un cupo de 41.745 para exportar que equivale al 12% de la producción.
“Esto desnuda el manejo irresponsable y show mediático de las medidas sin importar las consecuencias del futuro para la población. Solicitamos al Presidente del Estado, el cambio inmediato de los viceministros del área, antes que generan mayores problemas en el abastecimiento de productos a la población por su falta de capacidad”, subrayó la CAO.
Respuesta del Gobierno
El ministro de Economía, Marcelo Montenegro, respondió a las críticas de diferentes sectores productivos y señaló que si se normaliza y bajan los precios de la carne en el mercado interno, los empresarios pueden volver a exportar.
“Si se normaliza el precio de la carne, no hay ningún problema, pueden seguir exportando. Pero mientras exista el problema, se preserva el mercado interno, esa es la posición de un Gobierno que cuida el bolsillo de la población”, remarcó la autoridad.
Montenegro aseguró que estos primeros meses del año, no es una época de exportación, porque ya terminaron las celebraciones del año nuevo chino, ya que es país importa bastante en los meses previos a esa fiesta.
Soberanía
El viceministro de Desarrollo Agropecuario, Álvaro Mollinedo, aclaró que la decisión del Gobierno nacional de suspender las exportaciones de carne de res, obedece a priorizar la seguridad alimentaria y evitar que el alza de precios afecte a los bolivianos.
En contacto con los medios, la autoridad indicó que existen 11 millones de cabezas de ganado registradas, con una población en crecimiento continuo, con lo que se debería abastecer de manera regular todo el mercado interno, con un 10% de excedentes para la exportación, reportó ABI.
Sin embargo, dijo que el sector productor privado, compuesto por la Confederación de Ganaderos de Bolivia (Congabol), la Federación de Ganaderos de Beni (Fegabeni) y la Federación de Ganaderos de Santa Cruz (Fegasacruz), indicó la subida de precios de la carne de res en el mercado interno, lo que se tradujo en precios altos para el consumidor final.
“Cada vez (los productores cárnicos) quieren hacer subir más la carne, el precio ha llegado entre los 60 a 65 bolivianos por kilo y tiende a subir, incluso un poco más (…). Asimismo, hay menor oferta de carne en los diferentes mercados y también menor oferta de ganado en pie en los diferentes puntos de distribución (mataderos)”, lamentó Mollinedo.