Materiales se encarecieron 35%
En Santa Cruz la construcción aún crece gracias a la inversión de la gente y del sector privado, pero se desacelera
La construcción en Santa Cruz aún mantiene impulso gracias al sector privado, pero no crece como antes y la mayor proporción de obras que se ejecutan son para vivienda, comerciales y de oficina, según una evaluación de la Cámara Departamental de la Construcción de Santa Cruz (Cadecocruz).
El gerente de la entidad, Javier Arze Justiniano, informó a Visión 360 que las perspectivas del sector en general son de estancamiento, ya que las expectativas de crecimiento oscilan entre 0,5% y 1,5% de acuerdo con el análisis de nuestro Centro de Estudios Económicos y Desarrollo de Cadecocruz.
Se trata dijo de un indicador muy bajo, que ante cualquier cambio en la situación política y económica podría traducirse en un decrecimiento.
¿Qué tipo de construcciones se realizan?
Arze indicó que los datos del Observatorio Urbano (OBU) de Cadecocruz y el censo de obras, revelan que en la gestión 2024 en Santa Cruz, la mayor proporción de obras fueron edificios para vivienda, comerciales y de oficina. “Las obras nuevas representaron el 70,69% de las obras, las ampliaciones el 5,80%, remodelaciones el 1,84% y existen un 21,67% de obras inactivas”, puntualizó.
Señaló que existe la percepción de que los bienes inmuebles son reserva de valor en situaciones de crisis y que no bajan de precio, sin embargo, la situación actual del país muestra que los bienes inmuebles, a pesar de ser mejores fuentes de reserva de valor que el boliviano, en la práctica también pierden parte de su valor.
“La diferencia con otros bienes, está en la velocidad y volumen de pérdida de valor, que en el caso del inmueble es menor respecto a la moneda boliviana, sin embargo, si pierden valor”, aclaró.
La información estadística del Observatorio Urbano respecto a la cantidad de metros cuadrados que se construyen anualmente en Santa Cruz, da cuenta que desde la gestión 2022 se ha situado en torno los 1.054.904 metros cuadrados anuales.
“Se podría inferir que, a pesar de los esfuerzos de las empresas y la búsqueda constante de nuevas oportunidades de negocios, existe menor capacidad para invertir en la construcción, a diferencia de la década pasada”, agregó Arze.
Aumento de costos
Arze sostuvo que hay un incremento significativo en el precio de los materiales e insumos importados que participan en toda la cadena productiva de la construcción. La pérdida del valor del boliviano que se refleja en la inflación y la devaluación respecto al dólar ha llegado a subir los costos de importación en más del 60% los últimos dos años.
“Este efecto ha generado que, en promedio, los costos de materiales e insumos aumenten en cerca del 35%. El incremento ha provocado que la demanda constructiva se estanque y que los precios de venta no suban significativamente o en la misma proporción, sino que las empresas han tenido que disminuir sus márgenes poniendo en riesgo su existencia”, remarcó.
En el caso del sector público, recordó que el presupuesto del Ministerio de Obras Públicas del año 2024 fue menor en 10% en relación a la gestión 2023 y casi un 50% menos que el 2022.
“La reducción de la inversión de esta cartera en obras de infraestructura contribuye a ralentizan el crecimiento del sector. A esta situación se debe agregar la baja ejecución de la inversión pública en general, que los últimos años no supera el promedio del 50%”, observó Arze.
Para el gerente de Cadecoruz, todos los niveles del Estado están inmersos en la crisis del país, es decir Gobierno central, municipios y gobernaciones, cuya capacidad de inversión ha sido afectada por la drástica disminución de ingresos y la pérdida de valor de la moneda nacional.